Su Revista de Coleccion

San Esteban. Palestina. Mártir – San Esteban

(Enviado por P. Carlos H. Rojas)

San Esteban. Palestina.  Mártir – San Esteban (griego: Stephanos, «corona») Fue diácono, considerado el protomártir (primer mártir cristiano).

Fiesta de san Esteban, protomártir, varón lleno de fe y de Espíritu Santo, que fue el primero de los siete diáconos que los apóstoles eligieron como cooperadores de su ministerio, y también fue el primero de los discípulos del Señor que en Jerusalén derramó su sangre, dando testimonio de Cristo Jesús al afirmar que lo veía sentado en la gloria a la derecha del Padre, siendo lapidado mientras oraba por los perseguidores (s. I).

 

¿Quién fue san Esteban? Esteban era llamado helenista. Helenistas eran los judíos procedentes de las colonias griegas del Asia Menor y Egipto. Había un buen grupo en Jerusalén y algunos se convirtieron al cristianismo. Por consejo de Pedro, “eligieron a siete varones, llenos de Espíritu Santo y de sabiduría y los constituyeron diáconos”, dedicados a los quehaceres organizativos y benéficos de la comunidad. Entre ellos, se eligió a Esteban. Llegó a ser “protomártir”, es decir, el primero en sufrir –y gozar- el martirio por fidelidad al seguimiento de Jesús cuyo nacimiento celebramos ayer. Los Hechos hablan de Esteban como de un hombre “lleno de gracia y de poder”. Se dice también que sus enemigos “no podían hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba”. Se le describe “lleno de Espíritu Santo”. O sea, una persona cabal; un hombre justo y auténtico, como Natanael en el que no cabía engaño ni doblez. Tan limpio de corazón que fue capaz de ver a Dios. Al final, creyéndole blasfemo, “lo arrastraron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo… Esteban no hacía más que repetir: “Señor, recibe mi espíritu”. Luego, de rodillas, lanzó un grito: “Señor, no les tengas en cuenta este pecado”. Y expiró.¿Por qué mataron a san Esteban? En la acusación de Esteban, san Lucas ha seguido el mismo esquema de la acusación de Jesús. En uno y otro se buscaron falsos testigos. A ambos se les acusó de blasfemos, tanto en sus actitudes como en sus palabras. Las autoridades de Israel soliviantaron al pueblo en contra de Jesús y de Esteban. Uno y otro serán juzgados y condenados por los mismos motivos, por la misma autoridad y por el mismo Sanedrín. Fueron ajusticiados fuera de la ciudad y ambos murieron perdonando a sus verdugos.Era buen orador, formado en la cultura griega. En su enfrentamiento con los judíos, denuncia su infidelidad. No han sabido reconocer en Jesús al Mesías anunciado por los Profetas.

 

La puntilla tuvo lugar cuando Esteban, discutiendo con los de la sinagoga de los Libertos, “lleno de Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo: ‘Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios”. Fue su sentencia de muerte. Después de celebrar ayer el nacimiento del Hijo de Dios, Navidad, casi sin tiempo para degustarlo, nos adentramos en otros “nacimientos” de signo bien distinto. Hoy, el primer día, celebramos a san Esteban. Protomártir y diácono, como apellidos. Luego celebraremos a san Juan y, más tarde, a los Santos Inocentes. El nacimiento a esta vida junto al de la vida eterna por el martirio. Con él empieza uno de los libros más entrañables para los cristianos, el Martirologio.