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GUATEMALA: SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

Michel A. de L. Pontaza

La Ciudad de la Nueva Guatemala de la Asunción, era en tiempos de la colonia española, una pequeña ciudad con un monasterio llamado El Carmen, fundado en 1620.  La sede de la Capitanía General de Guatemala, dependiente del virreinato de la Nueva España fue mudada a este lugar desde la antigua capital Antigua Guatemala, en 1775 al Valle de las Vacas o de La Ermita, como se le conoce al valle donde está asentada la ciudad; lo que indujo a una gran expansión de esta.

 

El desarrollo de esta nueva capital se ha visto afectada en incontables ocasiones por desastres naturales, terremotos en su mayoría, que ha devastado,  la ciudad misma y sus alrededores.  Los últimos terremotos que le afectaron, fueron los de 1917-18 y el último el de 1976 que dañó seriamente la estructura moderna recién construida y la que se encontraba en construcción, igual que reliquias históricas como los Templos Católicos en su gran mayoría.

 

La Ciudad de la Nueva Guatemala de la Asunción, fue fundada oficialmente el 2 de enero de 1776, abarcaba un área aproximada de 10 por 20 manzanas (1 manzana es igual aproximadamente a  7,000 metros cuadrados), su crecimiento se dio en todas direcciones, siendo predominantes el sur occidente y el sur oriente.

 

Al igual que en la anterior Ciudad de la Antigua Guatemala, a los edificios públicos, a los Templos y  Monasterios Católicos se les concedieron mayores extensiones de terrenos para sus construcciones.

 

De esa manera, en un plano fechado el 24 de noviembre de 1778, hecho por Marcos Ibáñez, se muestra a la Nueva Guatemala de la Asunción, con 4 plazas, que están alineadas a distancias simétricas de la Plaza de Armas, estas son lo que ocupa hoy el Parque Enrique Gómez Carrillo “Concordia”, otra de estas lo que ocupo el Teatro Colón, hoy el Parque Colon, una tercera lo que hoy ocupa el templo de San Sebastián teniendo al frente su atrio y la cuarta plaza fue dada al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, junto a su alameda. Es así como se le da a este  Santuario, el área de la 1ª Avenida Norte a la 2ª Avenida Norte y de la 8ª Calle Poniente a la 9ª Calle Poniente.

Este primer Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, fue inaugurado el 9  de diciembre de 1793, según se lee en una placa que fue colocada el 9 de diciembre de 1893 por el 1er centenario de la edificación del anterior templo, el cual fue destruido en los terremotos de 1917-1918.

 

Un segundo Santuario fue planificado construirlo en el mismo lugar que el anterior, iniciando esta construcción el magistrado presbítero don José Ángel Montenegro Castillo, en el año 1926, pero falleció el 8 de mayo de 1930, nombrando el 4 de julio de ese mismo año el Padre Julio Martínez quien finalizó los trabajos, inaugurando el nuevo templo el 11 de noviembre de 1952, con la consagración  del altar mayor por el Señor Nuncio Monseñor Jenaro Verolino, y por la tarde de aquel día el XV Arzobispo de Santiago de Guatemala, Monseñor Mariano Rosell y Arellano, condujo en solemne procesión a Jesús Sacramentado desde la Catedral Metropolitana, para que permaneciera en el Sagrario que bellamente fue construido para que allí permanezca nuestro Amo.

 

El listado de sacerdotes que han administrado este “nuevo” Santuario es el siguiente: Padre Julio Martínez Flores del año 1930 al año 1966; el Padre Marco Aurelio González Iriarte por unos meses del año 1966; el Padre Rodolfo Ignacio Quezada Toruño (nombrado Cardenal de nuestra Iglesia), hasta octubre del año 1970; el Padre René Flores hasta el 1 de octubre de 1973; el Padre Tomás Barrios Sánchez hasta el 26 de julio de 1986; Monseñor José Girón Perrone hasta octubre de 1996; el Padre Salvador Rojas hasta el 6 de enero de 2000; el Padre Marco Tulio García hasta el 22 de enero del año 2006; Monseñor Mario Enrique Ríos Mont, hasta el 2 de enero del 2007; el Padre Carlos Guillermo Martínez Pinelo hasta 31 de octubre del año 2008; recibiendo el Padre Julio Alejandro Barrios Azurdia, la administración de este Santuario, hasta la fecha.

 

CARACTERISTICAS DEL NUEVO SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

 

La Nueva Iglesia

La nueva iglesia, la cual fue objeto de muchas y arduas labores durante 26 años, fue puesta al público el 12 de noviembre de 1952.

El Exterior del Templo

La torre del campanario fue dotada en su momento con 208 luces, y entre la pared principal (fachada) y los balcones existieron 250 luces.  La puerta principal es de bronce y pesa 6000 libras. Las puertas laterales son de hierro con decoraciones de bronce.

 

Alrededor del edificio existen 8 mástiles en los cuales se colocan las banderas de los 5 países centroamericanos, la bandera papal, la bandera de México y hoy la bandera de la festividad, 2 bellos candelabros de hierro con bombillas eléctricas se añaden a la decoración exterior.

 

El campanario está compuesto por 8 campanas de bronce, fundidas por talleres en Holanda, este campanario fue eléctrico, único en su tipo en aquel entonces, posee sonidos  de la escala musical, y según cuentan algunos, que a las doce del medio día se escuchaba la melodía del ángelus, que llamaba a rezar esta oración mariana, a partir del 2010, se retomo esta costumbre.

 

La arquitectura del Templo

El estilo principal de la iglesia es estilo renacentista, pero tiene el techo como la iglesia de San Pablo en Roma, en los arcos del techo se admira 4 figuras de ángeles de 3 metros de altura cada uno, sosteniendo la cúpula.

 

El Interior del Templo

El altar mayor es enteramente de Mármol de Carrara, traído especialmente de Italia, en el se encuentra la estatua de la Santa Virgen María de Guadalupe, la cual mide 2.80 cm. Esculpida en cedro en esta ciudad de Guatemala, por el artista Esteban Rojas Gonzales y decorada por el artista Enrique Acuña Orantes (quien murió 3 días después de haber entregado su trabajo). La imagen tiene una corona de plata dorada con oro y 168 rayos de plata alrededor de él, los cuales fueron regalos de varias personas y sus familias de esta ciudad.

 

En la capilla, llamada del “Cuadro”, está la imagen en lienzo de Nuestra Señora, traída de México en el año 1790 aproximadamente, y que estuvo en la Iglesia Original de Guadalupe, solicitada por los Señores Jauregui. El altar entero es de mármol, en el cual contribuyeron, el maestro carpintero, Manuel Herrera Rubio, Juan Alberto Navas y Enrique Acuña Orantes.

 

Acompañan la pintura de la Virgen de Guadalupe en esta capilla la Imagen de San Nicolás de Bari, cuya fiesta se celebra el 6 de diciembre.  Y la imagen de San Juan Diego, cuya fiesta se celebra el 9 de diciembre según el calendario de la Iglesia, esta imagen se mando a burilar para que saliera en procesión junto a la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe.

 

Las estaciones del Vía Crucis, son copias de las originales de Miguel Ángel en estilo italiano con bellas cruces y marcos de oro.

 

Existen además la imagen del Santo Cristo de Esquipulas, que fue encargada por el Presbítero Tomás Barrios Sánchez, siendo Rector del Templo del Señor San José, para su devoción particular, en el mes de agosto de 1973, encarga la hechura de la Imagen del Santo Cristo a los artistas guatemaltecos, Esteban y Santiago Rojas.  La Imagen del Señor de Esquipulas, perfectamente acabada, fue entregada en el mes de junio de 1974, siendo ya Rector del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe el Pbro. Tomas Barrios.  La Imagen del Santo Cristo de Esquipulas, permanece venerado en devoción particular hasta el mes de enero de 1975; considerando el Pbro. Tomás Barrios Sánchez, que la Imagen era digna de veneración pública, decide trasladarla al Templo Guadalupano.  El 14 de enero de 1975, en solemne y muy concurrida ceremonia, el Rector del Santuario de Guadalupe bendice y pone a pública veneración la bellísima réplica del Señor de Esquipulas.  El 15 de enero de 1975, se celebra por primera vez la Festividad del Señor de Esquipulas ante la Imagen recién bendecida; desde ese entonces, se vio notablemente concurrido el Santuario de Guadalupe para venerar allí la Imagen del Señor Crucificado.  Dañada por estar cerca para la devoción de los fieles, desgastándose y dañándose las piernas y los pies de la Imagen, el Pbro. Julio Alejandro Barrios Azurdia, siendo Administrador del Santuario Gudadalupano, entrega para su restauración un 25 de febrero del 2009, Miércoles de Ceniza, la Imagen del Crucificado, siendo devuelta el 8 de de Abril, Miércoles Santo de ese mismo año, por lo que el Pbro. Julio Barrios, manda a acondicionar la capilla de la nave izquierda del Santuario Guadalupano para la devoción de tan venerada imagen, en donde se coloca para su veneración.

 

En el interior de esta Capilla del Señor de Esquipulas, permanecen también las imágenes de San Judas Tadeo, obsequiada por familias devotas de este santo. Y a partir de octubre de este año 2009, la imagen de San Rafael Arcángel, donada por la Familia Barrios, esta fue bendecida para su devoción el domingo 27 de octubre de este año.

 

En el templo, están la imagen de Jesús Nazareno, el cual tiene mucha devoción realizado por el escultor Adrian Arriola Hijo, en los años de 1960; encontrándose también en el templo la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, esta imagen donada por la familia Azurdia, la cual fue realizada por el mismo escultor que realizó la imagen de Jesús de las palmas de la Iglesia de Capuchinas, según cuenta la familia Azurdia.

 

Otros objetos que componen el interior:

Son 4 las bellas lámparas son de cristal Murano, dos en el templo, una en la sacristía y otra que cae de la cúpula, esta tiene más de 800 piezas de cristal.

 

Además de tener 36 bellas bancas de madera con un bello diseño, las cuales delicadamente fueron adornadas de manera artística.

 

En el coro del fondo se encuentra un órgano Walker con aproximadamente 3,944 pipas de fabricación alemana.

 

El piso entero de la iglesia, la capilla, la sacristía, la ante sacristía, están elaborados de mármol de Carrara, las gradas del altar y del presbiterio son decorados con uniones de bronce de 3cm de ancho, el piso entero tiene uniones de plástico negro, de medio metro cada cuadro de mármol, entrelazándolos blanco y negro.

 

Luego del terremoto de 1976

Siendo Rector de este Santuario, Monseñor Tomas Barrios Sánchez, en la época de 1978 a 1986, reconstruyó algunas partes que se debilitaron y se derrumbaron a causa del terremoto de 1976.  De la misma manera, Monseñor Mario Enrique Rios, en el año 2006, reconstruye el frente, reforzando algunas de sus partes que aun quedaron debilitadas por el terremoto mencionado además de otros sismos y el mismo pasar del tiempo.

A partir del año 2009, se ha dada una intensa restauración al Santuario, lavándose, pintándose, exterior e interiormente, se ha construido una baranda en el perímetro del Templo, agregándose jardines, estos trabajos se inauguraron el 4 de agosto del 2010; se ha cambiado el sistema de sonido, así como el sistema eléctrico, se ha pulido el piso y el altar de mármol.  En el año 2011, se ha restaurado los cuadros del via crucis, que estaban seriamente dañados, así como la restauración de las imágenes de Jesús Nazareno de la Misericordia y la del Sagrado Corazón, que se encuentran en el interior del templo, además de las imágenes de San José y María, del nacimiento y la del Cristo que ha permanecido en la Sacristía

FIESTA Y PROCESIÓN DE LA IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA VIRGEN DE GUADALUPE, VENERADA EN EL SANTUARIO DEDICADO A ESTA ADVOCACIÓN MARIANA, SITUADO EN LA ZONA 1 EL 12 DE DICIEMBRE DE CADA AÑO.

Según documentos encontrados en el Archivo Arquidiócesano, en la sección de Cartas, existe una fechada en el año 1842, que dice:

 

“Habiendo enterado el Arzobispo Antonio Larrazábal de que por la tarde del día 12 de diciembre de 1842, saldría el rezado con la Imagen de la Virgen de Guadalupe y conociendo que el mayordomo no contaba con la autorización necesaria pide al párroco de San Sebastián, lo informe de la necesidad de realzar dicho trámite.  El mayordomo Don José Carmen Carranza, expresa que ya anteriormente se le había dado autorización oral para realizar el rezado, pero como se le exige constancia escrita, obedientemente la solicita al Arzobispo quien benévolamente la otorga”.

 

Esta carta hace suponer que ya esta procesión se hacía en esta época, existiendo otro documento, que nos señala la existencia de las actividades de la fiesta y del rezado, estas se encuentran el Periódico “La Gaceta de Guatemala” fechado el 15 de diciembre de 1858, se menciona el rezado de Nuestra Señora de Guadalupe, su gran esplendor y devoción del pueblo de Guatemala: “El domingo último 12 de diciembre del corriente, se celebro con solemnidad de costumbre la festividad de nuestra Señora de Guadalupe” hace suponer que ya era una costumbre de varios años atrás, continua la nota diciendo: “La festividad se inicia en su Santuario, presidida por la Municipalidad y el Señor Corregidor.  En la tarde salió el rezado que como última estación del año, se celebra presentando la carrera un aspecto muy folclórico y pintoresco por los muchos arcos de flores, frutas y otros adornos con que se esmera el pueblo en obsequiarle a la Patrona de las Américas.  Por las noches hubo fuegos artificiales en la Plaza de Guadalupe”.  Gaceta 15 de diciembre de 1858.

 

La imagen que se posesiona por las calles del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala, el día 12 de diciembre de cada año, se encargo, la realización de esta imagen a los hermanos Juan y Santiago Gamuza a inicios del siglo XIX, obra que destaca la perfección con la que se realizó el manto de la imagen, tomando como modelo el contorno tridimensional que posee la imagen del cuadro que se venera en este Santuario, además de haber obtenido el color criollo  de su rostro, la mescla de lo mestizo y lo indígena propio de estas tierras; sus facciones son de gran valor artístico, pues reflejan dulzura y humildad, así como la expresión sonriente de sus labios.

 

Esta imagen procesional, fue consagrada por Monseñor Rodolfo Mendosa, obispo auxiliar de esta Arquidiócesis el 11 de diciembre del año 2,006.  Devoción que se le da, el día 12 de diciembre de cada año, al ser llevada en hombros, por las calles del Centro Histórico, luego permanece en la sacristía de este Santuario, ya que la imagen que mayor devoción tiene en este lugar, es la pintura que se encuentra al lado derecho del altar mayor; cuadro visitado por miles de personas, todo el tiempo, pero el número crece los días de diciembre, al acercarse la fiesta, habiéndose registrado el día 12 de diciembre del 2,008 un número aproximado de 25,000 personas, que ingresaron a la “Capilla del Cuadro” como se le conoce.

 

El recorrido procesional se mantuvo por muchos años, recorriendo por las calles, pasando por la Iglesia del Señor de las Misericordias, San Agustín, Parque Concordia, 6ª Avenida pasando por san Francisco y santa Clara, Catedral Metropolitana, Iglesia Recolección, y la 1ª Avenida, donde se le ha recibido siempre con alegría, adornando con arcos, alfombras, pólvora y mariachis.

 

Años más tarde se ha decidido cambiar su recorrido, este lleva a la imagen hasta el barrio moderno en la zona 2 de nuestra Ciudad, evitando pasar por el parque concordia y 6ª Avenida.  Siempre se recorre la 1ª Avenida donde el recibimiento es sorprendente, al pasar por aquella avenida.  Acompañada desde que sale el cortejo procesional por Moros y niños que van bailando, junto a sus padres y familiares, al ver pasar la Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, al ritmo de las sones y alabados festivos, propios de esta fiesta guadalupana.

 

Los alrededores del templo, siempre se han destacado por la presencia de varios vendedores de artículos artesanales, de platillos típicos y de personas que venden veladoras, sin faltar desde hace muchos años a los fotógrafos, quienes han querido dejar un recuerdo a las familias con sus niños vestidos con trajes indígenas de esta gran fiesta del 12 de diciembre.  Muchas familias han tenido la tradición de ofrecer la visita al templo guadalupano por 7 años, por agradecimiento a milagros concedidos por la intercesión de la Santísima Virgen,  muchas familias cumpliendo los 7 años, continúan con la tradición el resto de su vida, y por esto en esta fecha se ve abarrotado el templo, con miles de personas que se acercan a este Santuario.

No se sabe el origen de vestir a los niños con trajes típicos, como san Juan Diego, pero se ha ido dando ya por muchos años, convirtiéndose en una bella tradición, que trae consigo, la responsabilidad de los padres, de procurar que los niños crezcan como san Juan Diego, con un corazón humilde y sencillo, aumentando su fe y su cercanía a María Madre del Dios Verdadero, fortaleciendo su fidelidad a Cristo y a la Iglesia.