Su Revista de Coleccion

Miguel Ángel Romero Serrano: una vida llena de fe como carguero de San Pedro y San Juan

Mynor Esquivel

Fotos: Hermandad de San Pedro y San Juan

Discurrían los primeros meses de la década de los cincuenta. Era una mañana de Viernes Santo. El calor azotaba. En dado momento uno de los coordinadores de los Caballeros del Santo Sepulcro – de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana -observó un muchacho  de mediana estatura quien con regocijo y espiritualidad acompañaba  la procesión y le invito a cargar a San Juan o San Pedro, ambos siempre olvidados en las procesiones.

Con potente voz le señaló “Con gusto, así serviré más a Mi Dios”. Ese día fue el 7 de Abril de 1950 y alzó a San Juan: en la Procesión del Encuentro.

Llegada la tarde, lo hizo en la Procesión del Santo Entierro y así prosiguió tanto con San Juan como San Pedro –  hasta el día de sum  muerte  el 20 de Agosto del 2010 a las 5 de la mañana

Quien suscribe tuvo la oportunidad de conocer a este hombre lleno de fe y quien siempre tenía un consejo para quien lo necesitará. Su amor hacia el Creador se reflejaba en cada palabra. La Semana Santa era su pasión. Sin olvidar que era un admirador de la obra escultórica de Lico Rodríguez, Juan Rafael Chacón, Víctor Manuel Bermudez , Juan Manuel  Sánchez José Zamora, Aníbal Estrada y Manuel María Zúñiga

De este último admirada el Cristo Crucificado de la Merced y para el libro Semana Santa: una visión de fe, Diario Extra, La Prensa Libre comentaba su belleza y acá transcribimos esas palabras: Según comentó Miguel Romero, vecino del barrio Los Ángeles, esta imagen es la más venerada de la parroquia, tal y como lo dijo hace varios lustros el presbítero Reynaldo Pool (QdDg): “Esta imagen es ‘viva’, pues da la impresión de que Nuestro Señor está con nosotros viviendo su pasión y nos hace vivirla con él”.

También agregó , mientras se le tomaban  unas fotografías del Cristo de la Misericordia, “Observe la mirada que tiene, vea la herida del costado: parece real, y mire las flagelaciones que deja el escultor; se nota que conocía bien a Jesús. Por eso es que la considero como una gran obra, como la obra de un maestro”, concluyó

El hombre:

“Mi abuelito trabajo en el MOPT allá por los 50 y su trabajo lo combinaba con el futbol ya que jugó en el Club Sport La Libertad, y el Orión, en la primera división, siendo recordado por un gol que le hizo a Carlos Alvarado uno de los mejore porteros de la historia del futbol nacional, hizo un disparo de 40 metros y fue todo un golazo”, manifestó Miguel Romero III.

“Desde joven fue uno o el primer estadígrafo de la historia del Futbol nacional y mundial, además una de sus pasiones era la música: escucharla y bailarla, en aquellos años Don Miguel se iba horas de horas al Taller de Don Ricardo Reca Mora, gran compositor de bellos boleros, el iba, se quedaba y acompañaba tocando los bongos, y hablando de música, conoció a Julio Jaramillo, Olimpo Cárdenas, Bienvenido Granda entre otros grandes cantantes de la época”, señaló al tipo que recalcó  era liguista aunque trabajo 35 años para el Deportivo Saprissa en la parte de socios.

Su pensamiento:

Era un hombre que veia la realidad como tal y siempre señalaba la parte ultima de Viernes Santo en la Capital de Mario Alberto Jimenes:

Todo los costarricenses debiéramos comprenderlo así y los extranjeros ayudar, y unos en nombre de la religión y otros en nombre de la higiene, unos en nombre del espíritu y otros en nombre de la materia, unirnos para mantener intacta la paz colonial del Viernes Santo. Los de la izquierda y la derecha, católicos, protestantes, judíos y herejes, trabajamos para que si es necesario se eleve el mandato constitucional el derecho a ese día de absoluto reposo espiritual. Si sólo un día de tranquilidad colectiva nos diera el cristianismo, el cristianismo ya está justificado. Que el silencio del Viernes Santo sólo lo interrumpa a la caída de la tarde, la marcha fúnebre del maestro Chávez, el “Duelo de la Patria”, cuyos acordes siempre traen calma al ánimo de los ticos, porque son tan armoniosos las guarias de marzo.

Don Miguel gracias por tu enseñanza….siempre te recordaremos.