Su Revista de Coleccion

Catedral de Alajuela: Un Nazareno guatemalteco

Mynor Alberto Esquivel 

Fotografia: Luis Fernando Campos 

Provisto de un rostro sereno, de suaves matices, encarnado liso y terso, en el que asoman hilos leves de sangre que contrastan con su dulce mirada, la imagen de Jesús Nazareno en custodia de la Catedral de Nuestra Señora del Pilar en Alajuela nos refleja la corriente artística neoclásica, matizada de líneas románticas, que le dan un sentido de originalidad.

Realizado a fines de siglo pasado con la intervención de los hermanos guatemaltecos  Mariano y Juan Ganuza, e intervenido en el presente por el maestro costarricense Ricardo Sandoval , ,su rostro dulce se complementa con la cabellera suelta, lisa, sin canelones y su típica silueta formada por su túnica lisa y manto sin bordados, ceñido por un cíngulo dorado.

En relación con su rostro – señaló Ruiz – está bien tratado desde el punto de vista estético-escultórico de la imaginería guatemalteca: Barba en boluto, bigote con partición a la altura de las fosas nasales, nariz recta, delineación perfecta de las cejas, ligero golpe en izquierdo. “Esta es una muy bella obra”, argumentó.

En relación con su trato es manos y pies se puede definir como prolijo y esmerado en los detalles, manos fuertes, aunque con la delicadeza que deja ver sus venas.

Muchos analistas señalan que es hermano gemelo de la portentosa imagen de Jesús Nazareno del Templo de la Recolección en Guatemala.