Su Revista de Coleccion

El transito de San Francisco de Asís

Esta es la noche que durante muchos siglos los hermanos menores venimos celebrando como memoria del paso de la muerte a la vida de nuestro hermano Francisco de Asís. Y es para nosotros motivo de mucha alegría ir confirmando cada año como la identificación de Francisco con Jesús pobre y crucificado siguió hasta los últimos momentos de su vida. (música)

En el año de 1226 llega a su fin el camino de Francisco, la vida, la búsqueda del absoluto que había iniciado hace 30 años atrás en las ruinas de una iglesia.

Francisco estando muy enfermo se siente morir e inspirado les deja a sus hermanos un mensaje de amor y misión. Luego pide a sus hermanos que lo lleven a la Porciúncula, lugar donde había nacido este gran amor. (música)

Desde arriba y viendo por última vez Asís; bendice la tierra que le vio nacer. Enteradas de su regreso Clara y sus hermanas acuden al encuentro de Francisco.

El cántico de la criaturas es enriquecido, en la hora de su muerte por una estrofa nueva que el mismo compone en su honor, porque también en su hermana, porque también con ella necesita reconciliarse todo aquel que ha vivido para amar.

Con la lectura del Evangelio según San Juan y la proclamación del salmo 141 Francisco inicia su gran momento, el tránsito a la casa de su Padre: todo bien , sumo bien y bien total.

Alabado seas Señor, por el hermano Francisco a quien elegiste para que viviera el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo.

(fuera luces).

Francisco junto a la cruz de san Damián.

 Cantado .

Dime porque la gente no sonríe,

porque las armas en las manos,

porque los hombres mal heridos, dime.

Dime, porque los niños maltratados,

porque los viejos olvidados,

porque los sueños prohibidos, dime.

Dímelo Dios quiero saber,

dime porque te niegas a escuchar

aún queda alguien que tal vez rezara.

Dime lo Dios quiero saber

dónde se encuentra toda la verdad

aún queda alguien que tal vez lo sabrá.

Dime por qué los cielos ya no lloran

Por qué los ríos ya no cantan

Por qué nos has dejado solos, dime.

Dime por qué las manos inactivas

Por qué el mendigo de la calle

Por qué las bombas radiactivas, dime.

Dímelo Dios quiero saber

dime por qué te niegas a escuchar

aún queda alguien que tal vez rezara

Dímelo Dios quiero saber

dónde se encuentra toda la verdad

aun queda alguien que tal vez lo sabrá

pero yo no.

Dime porque la gente no sonríe

porque las manos inactivas

porque los hombres mal heridos

Dime…

Francisco con los leprosos. 

Francisco: Bruaggg, bruagggg. (escapa).

Voz: Francisco lo amargo se te tornará en dulzura.

(Fco. Se arrodilla contempla, media vuelta acoge a los leprosos. Música)

Francisco y el hermano lobo.

(música entrada del lobo desde el fondo).

Lobo. Francisco la vida me ha enseñado a ser duro y astuto como un lobo porque se que la vida es basura y sólo se sobrevive si nos aliamos con ella o traficamos con ella, ja, Francisco si quieres llevar a cabo tus ideales tendrás que pasar por encima de mi.

Francisco: Mira bien hay cosas a tu alrededor que a veces te han pasado sin poner atención. Escucha bien no ves ese gorrión volar le dio hoy su alimento nuestro Padre celestial.

Lobo: Saca ya los pajarillos revolotean por tu cabeza yo no veo más que un mendigo que sobrevive de inocencia y si quieres escucharme la vida es siempre de los fuertes y sólo saldrás adelante pisando a los que te hacen frente.

Francisco: Escúchame comprendo lo que quieres decir pero te has creado un mundo donde tener es vivir. Mírame no tengo nada en posesión y todas las mañanas tengo alimento y calor.

Lobo: Eres tan sólo un iluso no sé si es en serio o en broma. A lo mejor cambias el mundo, habrá que ver que dice Roma. Y puede que a me convenzas y así tan sólo obtendrías poner en marcha un escándalo tan tenue como una cerilla.

Francisco: Tú lo has dicho hermano lobo, tan sólo una luz, tan sólo una luz, tan sólo una luz, tan sólo una luz.

(invita al lobo se acercan y se arrodillan)

 Canción de clara.

 

Y dice la historia

que había un cuento de amor

que vivía escondido en un solitario corazón.

Por todas las bocas corría el rumor

que le faltaba al cuento un escritor.

Y aburrida entre sus paredes un buen día echó volar

Y voló buscando otro corazón.

Y no encontró nada a decir verdad,

sólo más corazones en soledad.

Y releyendo sus líneas,

decidió regalar a cada corazón un verso.

Y dicen que le supo a cielo. Y el cuento marchó

y nació esta canción, en mi nació esta canción,

pero dejó esta canción en mi dejó esta canción.

 

(música).

Voz. Seis meses antes del día de su muerte, Francisco se encontraba en Siena para poner remedio a su enfermedad. Todo su cuerpo sufría fuertes dolores, rogó entonces al hermano Elías que lo trasladasen a Asís lugar que le vio nacer.

(música se van acercando los hnos. y Fco.)

Voz: Ya estando cerca de Asís pide a sus hermanos que se detengan para contemplar la ciudad por última vez.

Francisco: Hermanos detengámonos un momento contemplemos la ciudad que nos vio nacer.

Francisco: Hermanos oremos por nuestra ciudad. (todos de rodillas se adelanta uno)

Hermano León: Señor, como según creo esta ciudad es lugar de refugio de personas de todo tipo y condición. Ahora veo que por tu gran misericordia has querido manifestar en esta ciudad la abundancia de tu bondad y las elegido para que sea lugar y morada de los que te conocen de verdad y dan gloria a tu nombre y ofrezcan a todo el pueblo cristiano una vida santa por la vivencia del evangelio.

Hermano Francisco: Te rogamos, pues Señor mío, Jesucristo, padre de la misericordia que no te fijes en nuestras maldades sino que tengas presente el nunca desmentido amor que has manifestado en ella, para que sea siempre lugar y morada de los que en verdad te conocen y glorifican tu nombre. Amén. (de rodillas)

 Francisco: Hermano Angel, hermano Pacífico, vayan y pídanle a la hermana Clara que venga por favor. (sentado)

Hermanos: Enseguida hermano Francisco.

 Francisco: Hermano León busca algo en que escribir.

 León: Aquí tengo algo Francisco.

 Francisco: Escribe por favor. (se para, los demás de sentados).

Testamento de Siena.

 La debilidad y el sufrimiento mío

no me permite hablarles como ayer

en tres palabras les digo y les mostrare

cuál es hoy mi voluntad.

A los que están aquí a mi alrededor

Y a ustedes todos que servirán al mundo

les dejare una hermosa herencia hoy:

mi sencilla bendición.

Que permanezca entre ustedes la pobreza

todos los días como compañera

y a la iglesia la sirvan en humildad.

Madre para ustedes será.

(se recuesta le ayudan).

Pacífico: Francisco, aquí está la hermana clara. 

Clara: Hermano Francisco aquí estoy.

Francisco: Yo el hermano Francisco que he seguido la vida y pobreza de nuestro Señor Jesucristo y de su santísima Madre, y perseveré en ella hasta el fin. Les ruego mis señoras y les aconsejo que vivan siempre en esta santísima vida y pobreza. Y estén muy alertas para que de ninguna manera se aparten jamás de ella por la enseñanza o consejo de quien sea.

Hermanas: Que tu voluntad se cumpla en nosotras hermano Francisco. Así sea.

Francisco: Hermanos estoy tan feliz, me llena de gozo este momento. Cantemos Vamos a cantar. Bienvenida, bienvenida seas hermana muerte.

Hermano Elías: Mucho me place que estés tan alegre… pero en la ciudad se te tiene por un santo y puede escandalizar a la gente saber que no te preparas en otra forma a bien morir.

Francisco : Déjame hermano Elías porque padeciendo tanto me siento tan cerca de Dios que puedo cantar. Si hermanos alegrémonos cantemos al Señor.

Canto.

Bendito seas mi Señor con todas tus criaturas

especialmente por el hermano sol que se parece a ti.

Bendito seas mi Señor por la luna y las estrellas

las has formado preciosas y bellas claras en la oscuridad.

Omnipotente altísimo mi buen Señor,

Tuyos son la gloria y el honor y toda bendición.

Bendito seas mi Señor por el tiempo nublado y sereno

Y por el viento que nos despeja golpeando nuestra cara.

Bendito seas mi Señor, por la limpia hermana agua,

Ella es útil, humilde y casta se cuela por nuestro interior.

Bendito seas mi Señor, por nuestro hermano fuego

Él es alegre robusto y bello nos da luz y calor.

Bendito seas mi Señor, por la hermana madre tierra

Produce frutos, flores y hiervas nos sostiene y nos lleva.

Francisco: Hermanos se me acaba de ocurrir una estrofa nueva. Escuchen…

Bendito seas mi Señor, por nuestra hermana muerte

De la que nadie puede escapar alabar y bendecir.

Bendito seas mi Señor, por la hermana amistad

La cual es muy necesaria para el corazón del hombre.

Francisco: Ahora que se acerca mi agonía por favor hermanos y léanme el relato de la pasión del Señor según San Juan.

León: Lee el evangelio.

Francisco: Ansío encontrarme con mi Señor, a quien he servido con todo mi corazón… Allí viene…. La veo acercarse…. Bienvenida seas hermana muerte.

Hermano cantemos el salmo 141.

Salmo 141.

A voz en grito clamo al Señor. A voz en grito, suplico al Señor.

Desahogo ante El mis penas. Expongo ante el mi angustia.

Mientras me va faltando el aliento, pero tú conoces mi sendero

igual el camino por donde avanzo.

Me han escondido una trampa, me vuelvo a la derecha y miro,

nadie me hace caso, no tengo donde huir, nadie mira por mi vida.

A ti grito Señor, te digo tu eres mi refugio

y mi heredad en el país de la vida.

Atiende a mis clamores que estoy muy agotado

Líbrame de mis perseguidores que son más fuertes que yo.

Sácame de la prisión y daré gracias a tu nombre.

Me rodearan los justos cuando me devuelvas tu favor.

A voz en grito clamo al Señor. A voz en grito suplico al señor….

Voz: Era la tarde del sábado 3 de octubre de 1226.