Su Revista de Coleccion

Costa Rica:Los Siete Dolores de María Virgen y la historia de la Regina Mártyrum

Reportaje: Mynor Esquivel y Francesco Di Palma

Fotografías: Cofradía de la Regina Mártyrum

“La devoción mariana de la Dolorosa se remonta al año 1233, cuando la Virgen María se apareció a siete jóvenes reunidos en la capilla de los Laudantes de Florencia. Este mismo año el obispo de la ciudad les impuso un hábito de penitentes como signo de la vida caritativa y austera de esta orden, que sería aprobada por Inocencio IV; ellos tomaron el nombre de Siervos de la Bienaventurada Virgen María y difundieron la devoción a la Dolorosa desde Europa hasta América. (Santiago Sebastián, 1990). La cita bíblica hala de una espada que atravesará el corazón de María. Pero esta orden propuso siete dagas por su valor simbólico la cual es acogida por  la liturgia católica, en el siglo XV en la celebración del Viernes de Pasión luego será Benedicto III en 1727 quién fijó la festividad de los Siete Dolores  de Marías. Lo corriente es que aparezca María de rodillas al pie de la Cruz, pero es interpretada como lo hizo Pedro de Mena con la Profesa, y Cristóbal de Villalpanda la interpretó con la espada en el pecho y los siete arcángeles a su alrededor.

La Iglesia Católica por siempre ha venerado, con singular cariño, los siete dolores de la virgen que a continuación se detalla:

La profecía de Simeón en la  presentación del Niño Jesús.

Oh Mater : por el dolor que sentiste cuando Simeón te anunció que una espada de dolor atravesaría tu alma, por los sufrimientos de Jesús, y que ya en cierto modo te manifestó que tu participación en nuestra redención como corredentora sería a base de dolor; te acompañamos en este dolor. Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos hijos tuyos y sepamos imitar tus virtudes. “ Este niño será causa de división: De salvación para unos y de perdición para otros, y por causa de El una espada de dolor atravesará tu corazón oh María” (San Lucas 2, 34). Desde entonces Nuestra Madre supo que su hijo sería perseguido y que a ella le esperaban grandes penas a causa de su hijo. Porque, como dice San Pablo “Todo el que quiere vivir como lo manda Dios, sufrirá persecuciones”.

Dios te salve, María,

La huida a Egipto con Jesús y José.

Por el dolor que sentiste cuando tuviste que huir precipitadamente tan lejos, pasando grandes penalidades, sobre todo al ser tu Hijo tan pequeño; al poco de nacer, ya era perseguido de muerte el que precisamente había venido a traernos vida eterna; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos huir siempre de las tentaciones del demonio. Dios te salve, María,…

La pérdida de Jesús en el Templo.

 Por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al perder a tu Hijo; tres días buscándolo angustiada; pensarías qué le habría podido ocurrir en una edad en que todavía dependía de tu cuidado y de San José; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que los jóvenes no se pierdan por malos caminos. Dios te salve, María,…

El Encuentro de Cristo con la Cruz a cuestas

Por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver a tu Hijo cargado con la cruz, como cargado con nuestras culpas, llevando el instrumento de su propio suplicio de muerte; Él, que era creador de la vida, aceptó por nosotros sufrir este desprecio tan grande de ser condenado a muerte y precisamente muerte de cruz, después de haber sido azotado como si fuera un malhechor y, siendo verdadero Rey de reyes, coronado de espinas; ni la mejor corona del mundo hubiera sido suficiente para honrarle y ceñírsela en su frente; en cambio, le dieron lo peor del mundo clavándole las espinas en la frente y, aunque le ocasionarían un gran dolor físico, aún mayor sería el dolor espiritual por ser una burla y una humillación tan grande; sufrió y se humilló hasta lo indecible, para levantarnos a nosotros del pecado; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos vasallos de tan gran Rey y sepamos ser humildes como Él lo fue. Dios te salve, María,…

La crucifixión y agonía de Jesús

Por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la crueldad de clavar los clavos en las manos y pies de tu amadísimo Hijo, y luego al verle agonizando en la cruz; para darnos vida a nosotros, llevó su pasión hasta la muerte, y éste era el momento cumbre de su pasión; Tú misma también te sentirías morir de dolor en aquel momento; te acompañamos en este dolor. Y, por  los  méritos  del  mismo, no permitas que jamás muramos por el pecado y  haz  que  podamos recibir los frutos de la redención. Dios te salve, María …

La lanzada y el recibir en  brazos a Jesús  ya muerto.

Virgen María  por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la lanzada que dieron en el corazón de tu Hijo; sentirías como si la hubieran dado en tu propio corazón; el Corazón Divino, símbolo del gran amor que Jesús tuvo ya no solamente a Ti como Madre, sino también a nosotros por quienes dio la vida; y Tú, que habías tenido en tus brazos a tu Hijo sonriente y lleno de bondad, ahora te lo devolvían muerto, víctima de la maldad de algunos hombres y también víctima de nuestros pecados; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos amar a Jesús como El nos amó. Dios te salve, María,…

El entierro de Jesús y la soledad de María.

 Por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al enterrar a tu Hijo; El, que era creador, dueño y señor de todo el universo, era enterrado en tierra; llevó su humillación hasta el último momento; y aunque Tú supieras que al tercer día resucitaría, el trance de la muerte era real; te quitaron a Jesús por la muerte más injusta que se haya podido dar en todo el mundo en todos los siglos; siendo la suprema inocencia y la bondad infinita, fue torturado y muerto con la muerte más ignominiosa; tan caro pagó nuestro rescate por nuestros pecados; y Tú, Madre nuestra adoptiva y corredentora, le acompañaste en todos sus sufrimientos: y ahora te quedaste sola, llena de aflicción; te acompañamos en este dolor Y, por los méritos del mismo, concédenos a cada uno de nosotros la gracia particular que te pedimos…Dios te salve, Maria,…Gloria al Padre . (Textos cortesía Francesco Di Palma Hernández)

Regina Mártyrum

 

Esta es una de las imágenes mas bellas de la escultórica española existente en el país, propia del Siglo XIX, escuela sevillana indiscutiblemente.

Su Heráldica: Campo negro, rodeado de parras en oro y en la parte superior del estandarte, una cruz resplandeciente.  Al centro una corona de Majestad que es atravesada por una cruz con velo blanco y rodeada de una palma de martirio. El escudo alude al Dolor de Nuestra Señora, convirtiéndose en la primera Mártir de la Nueva Fe.

Su Mayordomo es Roberto Quijano Fallas, cuenta con 92 cofrades y su  vestimenta es Blusa Blanca con Chaleco morado y pantalón.  Accesorios complementarios de acuerdo al día procesional. (pañuelos, cintas y escudo).

Esta Sagrada Imagen es obra de la escultórica española. Se desconoce su autor.  Fue adquirida por la Familia Di Palma .y ofrecida en administración a la Cofradía del mismo nombre.

Su rostro joven y dulce, es uno de los más bellos de nuestra Semana Mayor. Sus ojos de cristal checoslovaco son de color celeste empañados con lágrimas de cristal de Murano.  La imagen está presentada erguida con las manos entrelazadas y se  viste con saya y manto color negro, con un peto en  encaje de azalea  como reina española cubierta con palio. Tanto su ropa procesional como el palio están bordados en hilo de oro. Posee un resplandor de oro, plata y piedras preciosas. Utiliza en el pecho un corazón de plata de ley con baño de oro, hecho a mano. Se le coloca a sus pies, un corazón de plata de 55 cm de alto. Adicionadamente, en sus manos se le colocan bellos rosarios confeccionados en perlas y plata.

El comienzo de las labores de trabajo del paso trono de este misterio data de 1993.  Es de madera de cedro amargo y laurel, color vino con molduras en color oro.  Los varales son tallados en madera de idéntico color al de las andas y decorados sus detalles en color oro. Destaca su dos candelabros en hierro forjado, rematados en veinticuatro puntos de luz. EL palio está confeccionado en pana color vino, bordado en oro, con cuatro parras de laurel y en las esquinas los símbolos de la pasión de Cristo; en el centro aparece el símbolo de María. A los bordes del paso trono se colocan como exorno floral, aproximadamente veintidós docenas de anturios, lirios, pomas, orquídeas y yerberas todas de color blanco y lo realizan floristas hermanos de la misma.  El soberbio paso de Nuestra Señora es cargado por mujeres.

Las andas tienen una distribución de trabajaderas laterales, es decir, de costado para cargar de lado. La Sagrada Imagen hace abandono de la Iglesia sede en dos oportunidades distintas:

La primera salida de este paso trono se realiza Viernes Santo por la noche, luciendo ropa de luto. Viste saya color negro de terciopelo bordada en las bocamangas y en los borde inferiores, hasta rematar el bordado al centro del vestido; el manto color negro está bordado en las partes inferiores y en el centro aparece el escudo de la Cofradía. Acompaña el cortejo del Santo entierro.

El Sábado Santo realiza su última salida en la Procesión de la Soledad de María, utilizando el mismo vestuario del día anterior.  El camarero de la Virgen es el Sr. Francesco Di Palma

Su traje fue confeccionado tanto en túnica, manto, velos, contravelos y filigranas en hilo de oro por  Marita Hernández  y Teresita Campos. Las andas son obra de Taller Hermanos Valverde San Pedro y el resplandor es orfebrado por Quisa , propiedad de Silvano Quirós. Y, tiene diversos rosarios de plata, perlas blancas y negras. Así como dos rosarios enviados por la Basílica de la Esperanza Macarena, en Sevilla España,

Además, dos medallas macarenas que tiene en su pecho y el corazón con baño de oro traído de Perú