Su Revista de Coleccion

Cristo del Amor” – Hermandad del Señor Sepultado de Santo Domingo

Fotografía y textos. Cortesía de Hermandad y Yo Cucurucho 

La Imagen
Hace algunos años escribió el historiador, Hno. Augusto Acuña (ya fallecido) lo siguiente:

Fray Francisco Ximénez, uno de nuestros historiadores, al escribir sobre la Consagrada Imagen del Cristo Yacente de la Iglesia de Santo Domingo, hoy Basílica de Nuestra Señora del Rosario, dice: el “Cristo de Santo Domingo fué esculpido con tanto amor, con tanta dulzura, y con tanto espíritu, que lo menos que se le puede llamar es:
Cristo del Amor

Y  Ximénez no se equivocó, pues hay alma y corazón, y el escultor, debe haber puesto todo su espíritupara imaginarse en esos momentos como fue y es el dulce rostro del Divino Maestro que impartió por el mundosus sabias enseñanzas, y sus bendiciones para todos los que seguimos sus pasos en el camino de la vida.

La Imagen del Cristo del Amor tiene un origen y un escultor, desconocidos y en su obra Las Bellas Artes de Guatemala, el escritor e historiador Víctor Manuel Díaz, relata lo siguiente:

“Una tradición escrita por Fray Domingo de los Reyes, aceptada como verídica por acreditados cronistas antiguos y modernos, refiere (que la imagen) debe haber sido traída a América procedente de Inglaterra, cuando el cisma de Enrique VIII, fundador del Anglicanismo la embarcación portadora de la escultura, huyendo de los piratas fue a dar cerca de Trujillo, puerto amenazado por los bucaneros, furiosa tormenta azotó la embarcación causándoles perjuicios el capitán hizo llevar a tierra grandes cajas conteniendo mercaderías y cuandros de pintura, dejándolos abandonados.”

Y continúa el señor Díaz: “Por esos días llegó a Trujillo el dominico Fray José de Lazo y se informó de las cajas abandonadas en dicho lugar, y de acuerdo con las autoridades, recogió las que contenían objetos religiosos, enviándolas a la capital del reino. Fray José encaminose enseguida al puerto llamado bodegas (después Izabal) y luego a la capital. Semanas más tarde llegaron las cajas al monasterio del los dominicos y al abrir la más grande, hallaron con sorpresa al Cristo Yacente la comunidad se trasladó al templo, hubo prolongados toques de campanas, afluencia de autoridades eclesiásticas y civiles, multitud de vecinos principales y acto continuo la imagen fué expuesta en la nave central.”

Cabe mencionar aquí que se cree que la bella imagen podría ser parte del patrimonio de Catalina de Aragón (1485-1536), Reina de Inglaterra y primera esposa del Rey Enrique VIII. Este monarca solicitó al Papa Clemente VII, la anulación de su matrimonio a al no habérsele concedido, la abandonó en 1531 y se casó con Ana Bolena en el año 1533.

Desde aquel lejano entonces la imagen ha estado en custodia de los dominicos y cuando la ciudad capital fue trasladada al valle que hoy ocupa, los frailes la trajeron al Templo de Santo Domingo, para su culto y veneración.

La Hermandad

En 1547 se funda por Cédula Real la “Cofradía del Cristo Morto”, y en dicho año salió por primera vez en procesión.

En bula papal de nuestro Pontífice Clemente VIII (Hipólito Aldobrandini) (1592-1605) se indica: “que en las demás provincias y tierras de las Indias, los fieles cristianos que las habitan, …acostumbran sacar el Viernes Santo la imagen de Nuestro Salvador… en solemne procesión y…”

Fué en el año de 1595 cuando se llegó al sabio acuerdo de que la procesión del Templo de Santo Domingo, saliése a las calles, después de que los frailes franciscanos terminarna su ceremonia del descendimiento. Esta única procesión se solemnizó especialmente a partir del año 1650, cuando ya participaron en el cortejo ediles y otras autoridades.

Y así, año con año, de una manera u otra, en los días de Viernes Santo, la bella imagen ha sido levantada en hombros por sus devotos “cargadores”.

En el año de 1852 la visión apostólica de Fray Pedro Mártir Salazar transformó la antigua “Cofradía del Cristo Morto”, en momentos difíciles de nuestro azaroso siglo XIX, en la Hermandad del Señor Sepultado actual, la que tiene, entre otros, como fines principales: 1-La santificación de sus miembros, mediante la práctica de las virtudes cristianas y el recuerdo de la vida, pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo… y 2-El culto y veneración de su consagrada y bella imagen.

(El expediente seguido en 1852, está en el Archivo General del Gobierno, bajo el No. B-78.48 del ramo solicitudes, legajo No. 859, Municipalidad 1852).

El presidente actual de la Hermandad del Señor Sepultado es el Hermano Juan Gavarrete Soberón.