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Obispos critican con dureza programas sexuales del MEP

Vanessa Loaiza N. vloaiza@nacion.com 12:00 a.m. 29/08/2012

La Conferencia Episcopal reaccionó con dureza contra los programas de educación sexual del MEP, a los que criticó por un enfoque “descaradamente hedonista” y porque en ellos no se cita a Dios.

En un comunicado divulgado ayer, los obispos le dieron un “no rotundo” a las clases de sexualidad a las que calificaron de “gravemente dañinas” para los adolescentes.

Según los obispos, las clases sobre sexualidad que el Ministerio de Educación Pública (MEP) pretende impartir a partir del 2013, tienen un enfoque hedonista porque exaltan el placer.

“Nunca se nombra a Dios, cuando la educación de valores tan altos como la afectividad y la sexualidad no pueden ser considerados ‘neutros’; es decir, desvinculándolos de la dimensión propiamente religiosa, como sí lo son las matemáticas o la geografía’”, agregan los prelados en un texto de diez párrafos.

En defensa de este argumento, alegan que los destinatarios de los programas sobre sexualidad “son adolescentes que han declarado en un 98,2% creer en Dios o en alguna forma de Ser superior y que de 10 de ellos, 7 afirman ser católicos”.

Leonardo Garnier, ministro de Educación, reaccionó anoche con sorpresa por las manifestaciones de la Iglesia católica.

Además de las observaciones anteriores, la Conferencia criticó que el MEP insista en la ideología de género y en la diversidad sexual como “construcción cultural” de la sociedad.

Alegan que estos aspectos se tornan tan reiterativos “que da la clara impresión de que se trata, en este punto, más de propaganda que de educación”.

El pasado 1.° de agosto los magistrados de la Sala IV resolvieron que los colegiales de sétimo, octavo y noveno años recibirán clases de sexualidad, solo si los padres no se oponen. Empero, los prelados creen que esta resolución “salomónica” no es suficiente.

“Si en sí mismo el Programa es parcial, moral y pedagógicamente perjudicial, lo es para todos”, agregaron los obispos.

Contraataque. El ministro Leonardo Garnier prefirió ayer expresarse por escrito en contra de todos los enunciados de los obispos.

Ante la aseveración de la Conferencia Episcopal de que el programa es “moral y pedagógicamente perjudicial”, Garnier replicó: “¿En qué sentido se puede afirmar algo tan dramático sobre un programa basado, más bien, en el respeto a la dignidad de cada uno?”.

También alegó que la educación sexual no puede estar vinculada estrictamente a la religión católica.

“Dada la diversidad de visiones religiosas que puede existir entre los distintos estudiantes, sería inaceptable que un programa de sexualidad –o de Ciencias, o de Historia, o de Artes– se apegara a una dimensión propiamente religiosa. No es ese el papel de la educación, sino de las iglesias y las familias”, respondió el ministro por correo.

Además, justificó que no se cite a Dios en los programas sobre sexualidad, pues tampoco se hace en las lecciones de Matemáticas, Ciencias o Español, y hasta cuestionó si esta ausencia los hace “inadecuados” ante los ojos de los obispos.

Por último, Garnier defendió que en las clases se hable del placer (de forma “responsable y respetuosa”) o las preferencias sexuales, pues son aspectos inherentes a la temática en cuestión.

Anoche, Ofelia Taitelbaum, defensora de los Habitantes, manifestó que la “injerencia” de la Iglesia católica en estos programas del MEP “no es correcta” porque se mezclan dos visiones sobre la sexualidad: por un lado, los obispos hablan de celibato y abstinencia, y, por otro, la visión educativa pretende quitar tabúes y mitos, explicó.