Su Revista de Coleccion

Convento de Cartago: Un crucificado de gran talla

Jorge Guzmán Loría

 Fotografía: Mynor Esquivel 

Este Cristo fue traído al país porla Señoritas Céspedes, cuya residencia estuvo ubicado al sur de la actual Corte Suprema de Justicia, ellas lo mandaron a traer a España para tenerlo en su casa de habitación pero nunca se imaginaron que el Cristo era tan grande. Don Antonio Céspedes, padre de ellas lo entregó al Convento para que lo cuidaran por el motivo antes expuesto. Cuando llegó Fray Federico, muy joven al Convento   y     además   un   hombre   muy   fuerte,   se     ideó   hacer    el  Vía  Crucis con dicha Imagen, por lo tanto mandó hacer una faja que se la ceñía a la cintura pasando las fajas por el hombro para darle un mejor apoyo, y el solo en las catorce estaciones portaba el Santo Cristo, hasta que se crearon los Portantes y Fray Federico les enseñó como se portaba el Santo Cristo, costumbre que todavía se mantiene, como es el Vía Crucis del Domingo de Ramos porla Nochey  el Vía Crucis del Martes Santo en la noche que se realiza en el Barrio de Asís. Se cuenta que hace muchos años este Cristo andaba casi por todo el País y que los Portantes lo llevan  por invitaciones que recibían para realizarla Vía Dolorosaen diferentes comunidades. La imagen presenta un excelente trato en las encarnaciones y, sobre todo, en lo dimensional. Cabe destacar que su procedencia española tiene gran semejanza con obras de Casa Olot.