Su Revista de Coleccion

Un Santuario para La Negrita:

Carlos Oreamuno Toledo

Mynor Alberto Esquivel

 Sergio Barrantes Flores

 NOTA DE LOS AUTORES:  Debemos agradecer al Sr Carlos Oreamuno Toledo por la prestación de estas fotografías y su apoyo irrestricto en este trabajo de La Negrita. Dios le bendiga. 

La Basílica de Nuestra Señora en la advocación de Los Ángeles recibe anualmente miles de fieles provenientes de todo el país y allende sus fronteras. Los devotos o penitentes a La Patronade Costa Rica no miden ni distancias, ni tiempo, solo creen y se regocijan visitándola, admite el Premio MAGÓN, Alfonso Chase Brenes en su escrito dedicado ala Patrona de Costa Rica.

La belleza exterior de este templo es indiscutible, llena de obras de arte, colmada de creyentes y olorosa a abundante fe. A este Santuario llegan pequeños y grandes. Es común ver a sus creyentes pasando -la nave central hacia el Altar Mayor – arrodillados haciendo plegarias o dando gracias por favores concedidos.    Según varios escritos, el primer templo de La Encontradiza se construyó por 1639, donde fue hallada. Pero con el pasar de los años con base en las necesidades de mayor espacio para la cantidad de fieles se han edificado varios templos hasta llegar ala Basílica actual o Santuario Menor como la concede Pío XI un 26 de julio de 1935.

Cabe señalar que entre 1862 y 1892, el templo ostentó el titulus de Basílica. Agregándose ala Basílica Mayor de San Juan de Letrán. Es en el año de 1674 cuando se construye uno de sus templos más bellos, pero un terremoto lo destruye totalmente en 1822. La obra se recontinúa ese año y es terminada en 1833, pero de nuevo, una fatalidad toca la ciudad de Cartago, el terremoto de Santa Mónica el 4 de mayo de 1910, que se trajo nuevamente al suelo el templo.

Hoy, la obra original ha tenido cambios importantes, el último de ellos la reconstrucción de la gruta, la sacristía y la sala de exvotos, ello con el fin – según el Pbro. Jorge Calvo, rector de la Basílica– de brindar un mejor servicio a quienes visitan diariamente a La Negrita.

El templo cuenta con una fachada construida –en 1927- con un bajorrelieve que recuerda la forma en que la indígena Juana Pereira halló la imagencita. A su lado hay dos Ángeles con la frase: “Angelorum, ora pronobis”, que significa “Reina de los Ángeles , ruega por nosotros”. En la torre principal, además, se ubica una escultura de San Miguel Arcángel como custodia dela Virgen.

Esta infraestructura cuenta también con  dos cúpulas grandes y cuatro pequeñas así como dos torres con su respectivo campanario, únicos en el país por la dulzura de su sonar, según los vecinos del Barrio Los Ángeles de Cartago.

Hay que destacar que en la torre derecha las campanas fueron traídas de Francia, inauguradas y bendecidas en 1935. Este Santuario está engalanado por lo demás por 33 vitrales con motivos bíblicos, marianos y alusivos a ésta advocación, traídos de Alemania en 1924.

En el interior de la iglesia se observa desde el presbiterio, el Altar Mayor presidido por la imagen deLa Patrona, y en la parte inferior un precioso y bien tallado Sagrario. Este altar está laminado en oro con diversas alusiones religiosas.

Según, don Luis Ferrero-Acosta, a pesar de que la Iglesia y el cultivo del cacao  no han estado ligados históricamente si hay un hecho concluyente que marca la participación del fruto con la Virgen de los Ángeles. “En la zona atlántica existía una finca llamada Madre de Dios, propiedad de una familiar mestiza de Juan Vásquez de Coronado – la misma que dona el Nazareno que estuvo enla Parroquiade Barva de Heredia y hoy, en custodia dela Parroquiade Santo Domingo de Heredia – quien decide regalar dicha heredad ala CofradíadeLa Negritapara que con los ingresos del producto se satisficieran las necesidades y carencias que tuviese la imagen”. El Altar Mayor y por ello, es conocido como el altar del cacao, tiene en su predela cuatro o cinco mazorcas de cacao que fue tallado por el escultor francés, Jean Paúl Berlette, quien llegó al país procedente de Panamá donde había bruñido el Altar de una de las catedrales de aquel país.

Titulo de Basílica Menor:

En petición del 2 de abril de 1935, Mons. Rafael Otton Castro remite a Ciudad del Vaticano, específicamente a SS Pío XI, la siguiente misiva – según la obra: Nuestra Señora de Los Ángeles, autoría de Franco Fernández Esquivel – : En la ciudad de Cartago, de esta Arquidiócesis de San José de Costa Rica (América Central) se venera desde el año 1635 una imagen de la Santísima Virgen María  con el titulo de Nuestra Señora de Los Ángeles. La piadosa tradición atribuye a dicha imagen una aparición milagrosa.

Durante tres siglos – prosigue- ha sido objeto de incesante devoción: a Ella acuden los fieles de toda la República y muchos aún de las naciones vecinas, ya que individualmente, ya en forma de peregrinación, a solicitar el patrocinio de la Madre de Dios; y Ella se ha mostrado siempre benigna en la necesidades públicas y privadas y ha derramado a manos llenas sus favores, muchos de los cuales han tenido carácter de milagros.

Innumerables honores se han tributado a la Venerada Imagen de la Reina de los Ángeles, tanto de parte de las Autoridades Eclesiales, cuanto de los Altos Poderes de la República. En el año 1652 se erigió su  Cofradía y el día 23 de septiembre de 1824 el Congreso de la República  decretó que “la Virgen de los Ángeles, Madre de Dios y Señora Nuestra es y será en lo sucesivo Patrona del Estado de Costa Rica”.

Con motivo del primer centenario de tan trascendental decreto del Congreso, el Venerable Cabildo Vaticano se dignó otorgar la Coronación Solemne de la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles, Patrona Oficial de la República, acto que se llevó a cabo el dia 25 de abril de 1926 con el infrascrito Arzobispo de San José de Costa Rica como Delegado del Venerable Cabildo Vaticano en presencia del Excelentísimo Presidente de la República,  así como del Excelentísimo Señor Internuncio de Su Santidad, de los Excelentísimos Señores Obispos de esta Provincia Eclesiástica, del clero y del pueblo costarricense.

La Santa Sede concedió benignamente misa y oficio propio en honor de Nuestra Celestial Patrona. El 20 de julio de 1932 el Congreso declaró fiesta oficial el 2 de agosto, día consagrado a la Reina de Los Ángeles; y por decreto muy reciente ese mismo Congreso ordenó la emisión de sellos de correo conmemorativos de la magna fecha del Tercer Centenario de la Aparición Milagrosa de la imagen.

Por todas estas razones –finaliza el escrito- y por cuanto el 2 de agosto de este año de 1935 se cumplen tres siglos de su aparición, humildemente pido a Su Santidad en nombre propio y del Episcopado de Costa Rica se digne conceder a la Iglesia de Nuestra Señora de Los Ángeles en Cartago, el titulo perpetuo de Basílica Menor con los privilegios acostumbrados. Dicha Iglesia es de reciente construcción y reúne las condiciones requeridas para merecer tan honroso titulo.

La respuesta esperada:

En relación con la carta anterior, el investigador Carlos Oreamuno Toledo en su libro: Datos Históricos de Nuestra Señora de Los Ángeles, Patrona y Reina de Costa Rica, se señala: El 26 de julio de 1935, SS Pio XI, concede el titulo de Basílica Menor  con todas las prerrogativas, preminencias, prerrogativas que el titulo brinda, al Santuario Nacional dado los motivos tan especiales de veneración al culto de  devoción a María a lo largo de trescientos años de su hallazgo.

El Papa Pio XI concede indulgencia plenaria a quienes  observando las prescripciones establecidas, visite este templo.

La carta remitida por SS Pio XI señala: Para memoria perpetua. – Por muchos e insignes testimonios  consta que la República de Costa Rica venera  con suma devoción y honra con particular respeto a la Bienaventurada Virgen María.

En efecto, la ciudad capital de la misma República lleva el nombre de San José, ínclito esposo de la Madre de Dios y en la misma ciudad de San José, fuera de la Iglesia Catedral dedicada a la Inmaculada Concepción de María, los demás templos parroquiales han sido erigidos  en honor a la Virgen con las advocaciones de Nuestra Señora de Las Mercedes, de La Soledad, de La Dolorosa y del Carmen.

Pero entre todos los templos consagrados a la Virgen Santísima dentro del territorio de la República de Costa Rica, el principal es el que existe en la ciudad de Cartago, dedicado a la Santísima Virgen de Los Ángeles, cuya insigne imagen, desde hace varios siglos venera y honra con singular piedad el pueblo costarricense.

La misma Asamblea Constituyente de la República en el año de 1824 proclamó a la Virgen Santísima de Los Ángeles, patrona de toda la nación; y en 1924 al cumplirse un siglo de esta solemne proclamación, la preclara imagen de la misma Virgen, fue coronada con corona de Oro por el Venerable Cabildo de la Patriarcal Basílica de San Pedro.

Destruido varias veces el mencionado templo por los terremotos y reedificado otras tantas, como el año 1910, la ciudad de Cartago fue casi totalmente destruida, nuevamente se puso mano a la obra de edificar dicha Parroquia, enriquecida con muchos y preciosos exvotos de los fieles, está ya listo para ser consagrado, el Venerable Hermano, Rafael Otton Castro, Arzobispo de San José, expresando los anhelos suyos y los de todos los demás obispos de la República de Costa Rica, nos suplicó que, pues se acercaban las fiestas y solemnidades  de la Virgen Santísima de los Ángeles en la ciudad de Cartago, nos dignáramos elevar la categoría de Basílica Menor, el templo consagrado a la Madre de Dios,  Reina de Los Ángeles.

Y, Nos, sabiendo como sabemos  que en toda la República de Costa Rica no hay ninguna otra Iglesia que goce de tal honor , y por cuanto el Arzobispo de San José nos ha hecho relación de que este templo es llamado  Basílica por todos los muchos fieles que devotamente lo visitan, hemos venido a acceder de muy buen agrado a las peticiones que se nos dirigieron con el fin de que la piedad filial de los fieles de la República de Costa Rica hacia la Virgen y Madre, medianera ante Dios, de todas las gracias, aumente mas y mas cada día.

Así pues, oído el parecer de Nuestro Querido Hijo, el Cardenal de La Santa Iglesia, Prefecto de la Congregación de Ritos, y de ciencia cierta y con deliberación seria, en virtud de  Nuestra Autoridad Apostólica, a tenor de los presentes y para siempre, concédenos a la Iglesia de la Bienaventurada Virgen María de los Ángeles, de la ciudad de Cartago, situada dentro del territorio de la Arquidiócesis de San José de Costa Rica, el titulo, las preeminencias y privilegios de BASILICA MENOR con todas las prerrogativas que por ley y costumbre  corresponden a las iglesias honradas con ese titulo.

No ha de obstar cosa alguna en contrario, En nuestra voluntad que las presentes Letras sean y permanezcan siempre firmes, validas y eficaces, y que surjan plena e integralmente sus efectos a favor de quienes corresponde o corresponden pudieren, que a ellas s atengan en juicio y sentencia y que desde ahora se tenga por nulo e invalido todo lo que en contrario se hiciere de propósito o por ignorancia por quienquiera y cualquiera que fuere su actividad.

Dado en Roma, cerca de San Pedro, bajo el anillo del Pescador, el día veintiséis de julio de mil novecientos treinta y cinco, decimo cuarto de Nuestro Pontificado. Rubrican el Secretario de Estado, Eugenio, Cardenal Pacelli y el Cancelario de Breves, Mons. Domingo Spada.

Basílica como Santuario Nacional:

En documento facilitado por el investigador Carlos Oreamuno se señala que el día 1 de marzo del año jubilar 2001 decretan: Erigir como Santuario Nacional la Basílica de Nuestra Señora de Los Ángeles templo que acoge la venerada imagen de la Virgen de Los Ángeles, Patrona de Costa Rica.

El mismo es rubricado por el Arzobispo Metropolitano y Presidente de la Conferencia episcopal de Costa Rica, Mons. Román Arrieta Villalobos; el Obispo de San Isidro del General, Mons. Ignacio Trejos Picado; el Obispo de Alajuela, Mons. José Rafael Barquero Arce; el Obispo de Tilarán,        Héctor Morera Vega; el Obispo de Limón, Mons. José Francisco Ulloa Rojas; el Obispo de Ciudad Quesada, Mons. Ángel San Casimiro; el Obispo de Puntarenas, Mons. Hugo Barrantes Ureña; el Obispo Auxiliar de San José y Secretario de la Conferencia Episcopal  de Costa Rica.

Las Cofradías:

Don Rogelio Coto Monge en su libro “Un sueño roto” define las cofradías como “un medio que utiliza toda su justificación religiosa para alcanzar y lograr un proceso de acumulación de bienes y convertirse así en una obra generadora de prestigio”. Y, cita como ejemplo las respectivas deLa Purísima, Reina de Los Ángeles y Santísimo Sacramento. Estas órdenes se encargaban de comprar o contratar la confección de lo que la imagen necesitará.