Su Revista de Coleccion

Costa Rica: Coronación Pontificia de La Negrita, una acto inolvidable

Mynor Alberto Esquivel

Sergio Barrantes Flores

Fotos: Santuario Nuestra Negrita de Los Ángeles

Uno de los mayores valores eclesiales de la Virgen de Los Ángeles es la Coronación Pontificia otorgada por su Santidad Pío XI e investida en el año de 1926.

El escrito Pontificio: “Decretó y mandó que sea glorificada con Corona de Oro, la preclara imagen de la Beatísima Virgen María, Madre de Dios y Señora de Cielo bajo el glorioso título de Nuestra Señora de los Ángeles. Asimismo confiero y designo al Excelentísimo Arzobispo  de San José para que efectúe la coronación el día que él disponga” Octubre 12, 1924.

Para poder llevar a cabo esta festividad se requirió la conformación de múltiples equipos de trabajo tanto en lo litúrgico como en lo social y cultura. Por ello es que el acto se llevó a cabo el 25 de abril de 1926.

Según el escrito  “Nuestra Señora de Los Ángeles” de don Alfonso Chase Brenes: Monseñor  Rafael Otón Castro coronó la imagen con toda solemnidad, pero como dato curioso es necesario resaltar y reseñar que – a mitad de la procesión – el Nimbo cayó al suelo, sufriendo un gran deterioro, en medio de la consternación del Arzobispo, sacerdotes y feligresía. “La confección de la corona estuvo a cargo del orfebre costarricense, Enrique Ortiz Rivera”, agrega Chase.

Mientras tanto, Carlos Oreamuno Toledo escribe que en el acto estuvieron presentes: el Presidente dela República, Lic. Ricardo Jiménez, el Excelentísimo Internuncio Apostólico de Centroamérica y Panamá, Mons. José Fleita. Así como el Gabinete Presidencial, miembros del Parlamento, autoridades eclesiales e invitados internacionales.

Uno de los recuerdos más importantes del acto fue la publicación del primer libro sobre La Negrita intitulado: “La Virgen de los Ángeles coronada”, autoría de don Carlos Borge, ello, sin omitir que a la entrada del templo existe un vitral recordatorio de tan importante acción eclesial.

Oración para La Negrita:

“Oh Soberana Reina de Los Ángeles, Madre amorosísima que te dignaste escoger a Nuestra Amada Patria para que fuese el  trono de tus misericordias, te damos gracias por los innumerables beneficios recibidos de tu intercesión poderosa y te suplicamos que nos protejas en todos los momentos de nuestra vida, sobre todo cuando nos aflijan las preocupaciones; a esa hora”.

“Oh Virgen y Madre de Dios, haz valer tus prerrogativas de Reina y de Madre ante la Santísima Trinidad; socórrenos desde el cielo con amor de Madre y con esplendidez de Reina: Vela por Nuestra Amada Patria. Oh Reina Soberana de Los Ángeles y sálvala por amor a Cristo Nuestro Rey y Señor. Amen” (Pbro. Jorge Eddie  Solórzano, Rector del Santuario Nacional de La Patrona de Costa Rica)