Su Revista de Coleccion

Procesión al Huerto de Los Olivos

 Mynor Esquivel

Donovan Viales

Andrés González

 Colaboraron en esta nota: Tatianna Quirós, Mariana  Reyes y Andrea Monge

 

 

Con la presencia de decenas de fieles la Parroquia Santa Bárbara de Pavas en el cantón central de San José, Costa Rica realizó la sacra procesión al Huerto de Los Olivos con la portentosa imagen de Jesús Nazareno que data factiblemente del periodo 1945-1950 y es atribuible a Manuel María Zúñiga.

Qué es el Huerto de los olivos

Getsemaní (griego Γεθσημανἰ, Gethsēmani hebreo:גת שמניםarameo:גת שמניGath-Šmânêsiriaco ܓܕܣܡܢ, Gat Šmānê, lit. “prensa de aceite”) fue el jardín donde, según el Nuevo TestamentoJesús oró la última noche antes de ser arrestado.

La Oración de Jesús en el huerto se conmemora todos los años el Jueves Santo: Después de la Última Cena, Jesús se dirigió al huerto, donde acostumbraba reunirse con sus discípulos a orar. Según los evangelios era un lugar que tanto Jesús como sus discípulos visitaban frecuentemente lo que permitió a Judas encontrarle.1 Los Evangelios describen la tristeza agónica que lo asaltó en ese momento, y la actitud del Nazareno: orar fervientemente. “Oren constantemente para no caer en la tentación, porque el Espíritu está dispuesto, pero la carne es débil”. Momentos más tarde se levantó y anunció a los Apóstoles que se acercaban los soldados que lo iban a detener, guiados por Judas Iscariote.

Gethsemane aparece en griego enMateo 26:362 y Marcos 14:323 como Γεθσημανἱ Mateo (26:36)y Marcos (14:32) lo llaman χωρἰον(18:1), lugar o estado. El evangelio de Juan dice que Jesús entró en un jardín (κῆπος) con sus discípulos.4 El nombre ‘Getsemaní’ aparece en los evangelios como Γεθσημανι (Gethsêmani). Esta palabra viene del arameo ‘Gath-Šmânê’, que significa ‘prensa de aceite’ (refiriéndose al aceite de oliva). Al parecer había una gran cantidad de matas de olivo que rodeaba el área en aquellos días. Todos los evangelios hacen referencia de una forma u otra a este lugar

El Ángel de Confortación:

“Cristo aplacas con tu fe solemne el miedo al tormento promulgado. Perlas de sudor tienes en la frente, nacidas al conjuro de lo humano. Es factible secarlas con la mano pero deben fluir, dicta la mente. Que pase la copa, si es posible, es grito del hijo esperanzado ¿Acaso te sientes abandonado o es rigor del Padre tan terrible? Conjunción de amor y de obediencia. Sólo un hombre siendo Dios lo sabe. ¡Hágase la voluntad y acabe este pobre dudar de la inconsciencia! Cese el llanto y al perdón altivo se abre en el cielo la esperanza. A medida que la noche avanza trocarás en Cielo este monte del Olivo. Se hace cómplice y verdad la noche y tú Cristo, olvidado ya el reproche te haces manso y dócil cual cordero. Aceptas tu destino desde eterno: Sufrir, morir, salvando del infierno a todo bien nacido. Al mundo entero”..