Su Revista de Coleccion

Parroquia Santa Bárbara de Pavas: Santo Vía Crucis

 Mynor Esquivel

Donovan Viales

Andrés González

 Colaboraron en esta nota: Tatianna Quirós, Mariana  Reyes y Andrea Monge

El santo vía crucis en el que se vive una oración acompañada de meditación sobre el doloroso recorrido de nuestro Señor Jesucristo desde el pretorio de Pilatos hasta el calvario, se llevo a cabo el miércoles santo con la participación de muchos fieles que con fe meditaron en el misterio doloroso de la pasión de Cristo.

Este santo recorrido fue presidido por el Pbro. Guillermo Cordero Azofeifa en compañía del pueblo por cada una de las catorce estaciones que fueron representadas en altares por las familias que con amor acogieron al Señor en sus hogares.

En este Santo Vía crucis, la meditación y la oración fue regida por la Sacra Imagen de Jesús Nazareno atado a una columna, una talla que se le atribuye al imaginero Manuel María Zúñiga; esta imagen tiene más de cinco décadas en custodia de esta Parroquia.

El significado de este acto solemne cuya devoción se propago por la orden religiosa de los Franciscanos, es contemplar desde el inicio hasta el final, en la cruz la obra salvadora de nuestro Señor; esa dolorosa Pasión por la cual con su cruz nos dio la redención al mundo entero.

Vía Crucis del Santo Padre, Juan Pablo II
para el Viernes Santo, Cuaresma del 2003

Este vía crucis fue escrito por Su Santidad en 1976, cuando era Cardenal Arzobispo de Cracovia, en ocasión de los ejercicios espirituales que predicó a Pablo VI y a la Curia Romana en el Vaticano.

 

En esta meditación trataremos de seguir las huellas del Señor en el camino que va desde el pretorio de Pilato hasta el lugar llamado «Calavera», Gólgota en hebreo (Jn 19, 17). Hoy día este camino es visitado por los peregrinos que de todo el mundo acuden a Tierra Santa.

También Su Santidad lo recorrió, rodeado de una enorme muchedumbre de habitantes de Jerusalén y de peregrinos. El Vía Crucis de nuestro Señor Jesucristo está históricamente vinculado a los sitios que El hubo de recorrer. Pero hoy día ha sido trasladado también a muchos otros lugares, donde los fieles del divino Maestro quieren seguirle en espíritu por las calles de Jerusalén. En algunos santuarios, como en el que recordábamos en días anteriores, el Calvario de Zebrzydowska, la devoción de los fieles a la Pasión ha reconstruido el Vía Crucis con estaciones muy alejadas entre sí. Habitualmente en nuestras iglesias las estaciones son catorce, como en Jerusalén entre el pretorio y la basílica del Santo Sepulcro. Ahora nos detendremos espiritualmente en estas estaciones, meditando el misterio de Cristo cargado con la cruz.

ORACIÓN INICIAL

El Santo Padre:
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
R /. Amén.

Via Crucis de la comunidad eclesial de la Urbe
convocada junto al Coliseo,
trágico y glorioso monumento de la Roma imperial,
testigo mudo del poder y del dominio,
memorial mudo de vida y de muerte,
donde parecen resonar, casi como un eco interminable,
gritos de sangre (cf. Gn 4,10)
y palabras que imploran concordia y perdón.
Vía Crucis del vigésimo quinto año de mi Pontificado
como Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia universal.
Por la gracia de Dios, en los veinticinco años
de mi servicio pastoral
nunca he faltado a esta cita,
verdadera Statio Urbis et Orbis,
encuentro de la Iglesia de Roma
con los peregrinos venidos de todas las partes del mundo
y con millones de fieles que siguen el Vía Crucis
por medio de la radio y la televisión.
También este año,
por renovada misericordia del Señor,
estoy entre vosotros para recorrer en la fe
el trayecto que Jesús recorrió desde el pretorio de Poncio Pilato
hasta la cumbre del Calvario.
Vía Crucis,
ideal abrazo entre Jerusalén y Roma,
entre la Ciudad amada por Jesús,
donde dio la vida por la salvación del mundo,
y la Ciudad sede del Sucesor de Pedro,
que preside en la caridad eclesial.
Vía Crucis, camino de fe:
en Jesús condenado a muerte
reconoceremos al Juez universal;
en Él, cargado con la Cruz, al Salvador del mundo;
en Él, crucificado, al Señor de la historia,
al Hijo mismo de Dios.
Noche del Viernes Santo,
noche tibia y palpitante del primer plenilunio de primavera.
Estamos reunidos en el nombre del Señor.
Él está aquí con nosotros, según su promesa (cf. Mt 18,20).
Con nosotros está también Santa María.
Ella estuvo sobre la cumbre del Gólgota
como Madre del hijo moribundo,
Discípula del Maestro de la verdad,
nueva Eva junto al árbol de la vida.
Mujer del dolor,
asociada al “Varón de dolores y sabedor de dolencias” (Is 53, 3),
Hija de Adán, Hermana nuestra, Reina de la paz.
Madre de misericordia,
ella se inclina sobre sus hijos,
aún expuestos a peligros y afanes,
para ver los sufrimientos,
oír los gemidos que surge de sus miserias,
para confortarles y reavivar la esperanza de la paz.
Oremos.
Breve pausa de silencio.

Mira, Padre santo,
la sangre que brota del costado traspasado del Salvador,
mira la sangre derramada por tantas víctimas
del odio, de la guerra, del terrorismo,
y concede, benigno, que el curso de los acontecimientos del mundo
se desarrolle según tu voluntad en la justicia y la paz,
y que tu Iglesia se dedique con serena confianza
a tu servicio y a la liberación del hombre.
Por Jesucristo nuestro Señor.
R/. Amén.


Primera Estación:
A finales del siglo pasado, específicamente un 29 de marzo de 1991, Su Santidad Juan Pablo Segundo estudió y analizó con detenimiento las estaciones actuales del Vía Crucis tradicional y tomó la decisión de elaborar, previo estudio y análisis bíblico, uno nuevo, que se espera entre en vigencia en la mitad de la década en que nos encontramos y detallamos a continuación:

La Oración de Jesús en el Huerto de Los Olivos.

Segunda Estación:

Jesús es entregado por Judas y arrestado.

Tercera Estación:

Jesús es condenado por el Sanedrín.

Cuarta Estación:

Pedro niega a Jesús.

Quinta Estación:

Pilato ,en su Palacio, juzga a Jesús.

Sexta Estación:

Jesús flagelado y coronado de espinas.

Sétima Estación:

Jesús carga con el madero de la Cruz.

Octava Estación:

El Cirineo ayuda a Jesús.

Jesús encuentra a las Mujeres e Jerusalén.Novena Estación: 

Décima Estación:

Jesús es crucificado.

Décimo Primer Estación:

Jesús promete su reino al buen ladrón.

Décimo Segunda Estación:

Jesús crucificado, su Madre y el discípulo.

Decimotercera Estación:

Jesús muere en la Cruz.

Decimocuarta Estación:

Jesús es sepultado.