Su Revista de Coleccion

Las siete palabras de Jesús en la cruz

Prof. Oscar Lobo Oconitrillo – oscargdo10@gmail.com

Al recordarse la pasión, muerte y resurrección de Jesús, siempre me he puesto a pensar las “siete palabras de Jesús en la Cruz”. Esas palabras que traen consigo una profundidad teológica y una interrogante muy grande para los hombres y mujeres en el mundo actual.

Para muchas gentes que van y vienen hoy Jesús no les dice nada, para otros solo encuentran los lunares negros de la Iglesia y sus ministros, y para otro sector ya ningún elemento religioso les dice nada, sea ya cristiano, judío o musulmán.

Al meditar el viernes santo la Pasión de Jesús, vemos en ella nuestra pasión diaria en la vida. Angustia, dolor y tristeza puedan que se encuentren en las siete palabras, pero la salvación no es fácil.

En nuestros pasos de cada día, de una u otra manera Dios está ahí, Dios nos habla y nos dice cosas por medio de «otros» a nuestros oídos, en la intimidad del silencio.

  1. 1.      Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen (Lc. 23,34)

Perdonar no es fácil, ya que el rencor nos nubla la vista de la verdad, nos interrumpe el horizonte de la aceptación y la manera de cambiar. El mundo actual requiere un poco la invitación de Jesús: “amarse unos a otros como él nos amo”

  1. 2.      En verdad, en verdad te digo: hoy estarás conmigo en el Paraíso (Lc. 23,43)

El Padre nos habla por medio de su Hijo cada día y a cada instante, nos invita a estar con él, es más nos invita a que llevemos de las manos a los otros que están en nuestro entorno 

  1. 3.      Mujer, he ahí a tu hijo; hijo he ahí a tu madre(Jn. 19, 26-27)

Cotidianamente somos invitamos a recibir a María en nuestra casa, a darle morada en nuestro corazón; pero a la vez somos invitados a ser sus hijos, para como verdaderos hijos ser verdaderos hermanos de Jesús. Sobre todo tener un Padre común

  1. 4.      ¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado? (Mc. 15, 34; Mt. 27, 46)

Los que hemos sufrido enfermedades graves, como el cáncer, en algún  momento escuchamos de otras personas «que han sido abandonadas por Dios». Pero no amigos lectores, Dios nos alarga su mano de la bondad, para que tengamos fe, nos deja vivir después de muchos sufrimientos, sean  personales o familiares,  para que le demos a la mano a los que están sin esperanza.

  1. 5.      Tengo sed (Jn. 19,28)

Dicen los futuristas y científicos sociales que las guerras del futuro serán por el “agua”. Pero la contradicción es que la abundancia del agua mata. Estos días hemos visto el terremoto de Japón, pero lo que más mato fue el “tsunami”. Existe mucha gente que tiene sed de justicia, educación, inclusión social y sobre todo de aceptación humana.

  1. 6.      Todo está cumplido (Jn. 19, 30)

La aceptación de la realidad, cuesta mucho darnos cuenta que existen cosas que no podemos cambiar, pero que debemos aprender aceptarlas, la muerte de un familiar, la partida de un amigo o la pérdida de algo que no podremos alcanzar.  Las palabra de Jesús, son una realidad una profunda pedagogía que debemos aprender a vivir.

  1. 7.      Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu (Lc. 23, 46)

Estar recogidos en los brazos del Padre, como lo fue Jesús, es una aceptación difícil, pero es una verdad de fe. Qué lindo cuando una madre santigua a su hijos al partir para la escuela, la esposa a su amado para el trabajo, los amigos “cuídese”, que Dios lo acompañe. Todos estos signos son esa “encomienda” de Jesús a su Padre.