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Iglesia de la Merced: Un hermoso Cristo de la Misericordia

La imagen de Nuestro Señor de la Misericordia —Cristo Crucificado— bajo la custodia de la parroquia de Nuestra Señora de Las Mercedes es, quizá, la mejor obra del santero costarricense Manuel María Zúñiga y fue tallada en cedro en 1910.

Esta efigie mide 1,82 metros de estatura y tiene un rostro sumamente expresivo, el que refleja el momento de la Muerte de Nuestro Señor Jesucristo, como clamando al cielo, como haciendo un llamado al Creador y sentenciando sus siete palabras, que son un llamado a la reflexión del hombre para su propia redención.

Según comentó Miguel Romero, vecino del barrio Los Ángeles, esta imagen es la más venerada de la parroquia, tal y como lo dijo hace varios lustros el presbítero Reynaldo Pool (QdDg): “Esta imagen es ‘viva’, pues da la impresión de que Nuestro Señor está con nosotros viviendo su pasión y nos hace vivirla con él”.

Luego de varios minutos de estar en la iglesia para tomar unas fotografías del Cristo de la Misericordia, tuvimos la oportunidad de conversar con la señora Anabell López Rodríguez, vecina de Barrio Luján, quien señala que todos los sábados viene a dejar un ramo de rosas rojas a esta imagen, que prodiga diversos milagros.

“Observe la mirada que tiene, vea la herida del costado: parece real, y mire las flagelaciones que deja el escultor; se nota que conocía bien a Jesús. Por eso es que la considero como una gran obra, como la obra de un maestro”, dijo.

En el libro Lico Rodríguez, escultor de imaginería religiosa de Reymundo Méndez Montero, este explica: “Manuel María Zúñiga se toma a sí mismo como modelo para ejecutar el Cristo que está en la Parroquia de Nuestra Señora de Las Mercedes en San José”.

Pero esto no es nuevo, pues en el mismo libro se señala que Francisco Zúñiga tomó como modelo a su padre para plasmar el crucifijo en custodia de la iglesia de Nuestra Señora del Monte Carmelo; que José Zamora se inspiró en el ciudadano herediano Angelino Rodríguez para tallar el Cristo Crucificado de la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción.

Volviendo a la imagen, podría subrayarse que el Maestro Zúñiga también dejó plasmado su arte en la Catedral Metropolitana, al haber sido el escultor responsable de la conversión del Cristo Crucificado Yacente, tallado entre 1877 y 1878 por Lico Rodríguez, a solo Yacente, aproximadamente en 1920, al tiempo que en el taller de José Urgellés se realizaba la restauración del Santo Sepulcro.

Un dato a destacar es que la Parroquia de Nuestra Señora de las Mercedes fungió como Catedral de 1875 a 1878, cuando un 17 de abril se produjo una procesión en la que se condujeron a la nueva catedral: el sagrario deposito del Santísimo Sacramento, la Imagen del Patriarca San José y otras reliquias. Ese día, don Tomas Guardia condecora a Cristo Yacente con su banda presidencial.