Su Revista de Coleccion

Parroquia Santa Barbara, Pavas: Un Nazareno de talla costarricense

Por Mynor Esquivel

Fotografía: Donovan Viales

La sacra y portentosa imagen de Jesús Nazareno en custodia de la Parroquia de Santa Bárbara de Pavas, en la provincia de San José, data de la primera mitad del siglo XX.

En el escrito: La Orden Franciscana, autoría de Eladio Pardo y publicado por la Editorial Costa Rica se señala: “es una pieza escultórica mide dos varas de altura… tiene una belleza extraordinaria… antiguamente y hoy vienen los fieles desde pueblos lejanos a orar a sus pies…”

Dos leyendas corren sobre esta imagen. Una,  que entendemos  se repite en otros pueblos de Centroamérica,  particularmente en Guatemala: “Dicen que cuando el artista terminó de tallar,  la imagen se lleno de vida, los ojos,  los tristes y apacibles ojos,   se llenaron de amor frente al escultor… los labios se movieron dulcemente  le dijeron ¿ Dónde me conociste que me has hecho tan bien?. Y, el artista,  aterrado,  se desplomó”.

Mientras, que la otra leyenda señala: “En un convento de España.   a mitad del siglo XIX,  había una monja meditando  y contemplando la pasión de Ntro. Señor Jesucristo… En un momento se pierde en éxtasis y a pie del Sagrario,   gemía y se quejaba en estos términos: Señor¡¡¡¡, ¡ Señor Mio¡¡¡ vilipendiado y azotado por mis culpas….. déjame ver tu faz sangrienta… permíteme contemplarte, frente a frente y cara a cara… camino del Calvario, cargado con la  con la Cruz, ¡ atiende a mi clamor… satisface mis anhelos… dime al menos, Señor , adónde, en que punto del Universo esta la imagen que mas se asemeja a la realidad…. Después la religiosa escuchó una voz que le decía: En la joven América, perdida al pie de una montaña,  en el fondo de un valle que ha robado sus bellezas al cielo mismo… en la Parroquia Santa Bárbara en Pavas, San José,  …en la iglesia que levantaron los hijos de mi siervo Francisco, la imagen que me representa con la Cruz a cuestas camino al Calvario…el Nazareno de dicho templo de Santa Barbara … es él que mas se acerca a la realidad.

Varios estudiosos en la materia admiten que esta obra data del lapso comprendido entre 1945 y 1955  autoría del connotado Manuel María Zúñiga.