Su Revista de Coleccion

Gregorio Fernández, escultor de escultores

http://es.wikipedia.org/wiki/Gregorio_Fern%C3%A1ndez

Gregorio Fernández (1576Sarria (Lugo) - 22 de enero de 1636Valladolid), escultor español, máximo exponente de la Escuela Castellana. Heredero de la expresividad de Alonso Berruguete y Juan de Juni, pero también recoge el refinamiento de Pompeyo Leoni y Juan de Arfe.

La colección más importante de su obra se encuentra en el Museo Nacional de Escultura, en Valladolid. Fernández trabajó para las cofradías vallisoletanas, y esta institución cede, como un hecho museístico singular, importantes piezas a las cofradías vallisoletanas durante la Semana Santa.

De origen gallego (nació en Sarria), se instaló en Valladolid atraído por la corte entre 1601 y 1606. Tuvo un gran taller con varios aprendices y colaboradores. Era muy conocido por todo el norte de España, incluso Castilla, Extremadura, Galicia, Asturias y el País Vasco. Allí desarrolló un taller con numerosos seguidores.

Su realismo, un tanto recio, pero no vulgar ni morboso, se aprecia en la honda expresión de los rostros, en la forma de destacar las partes más significativas y en los elementos que añade (postizos) para aumentar la sensación de autenticidad: los ojos son de cristal, las uñas y los dientes de marfil, los coágulos de sangre son de corcho, las gotas de sudor y las lágrimas son de resina…. Sin embargo, se muestra refinado en el tratamiento anatómico, en la sencillez de sus composiciones y en la contención de los gestos. Es muy característica su forma esquemática de tratar el drapeado, con pliegues rígidos, puntiagudos y acartonados («plegado metálico»). Fue el creador de modelos fundamentales de la imaginería como el Cristo Yacente,1 la Piedad2 o el Ecce homo,2 pero también desarrolló otros muchos. Gregorio Fernández trabajó en los retablos de las iglesias de los Santos Juanes (Navas del Rey) y de Nuestra Señora del Castillo (Villaverde de Medina). Además, en Navas del Rey nació el más importante continuador de la escuela de Valladolid en el siglo XVIII, Luis Salvador Carmona.

Escultura procesional para Valladolid

Gregorio Fernández trabajó estrechamente con las cofradías vallisoletanas desde su instalación en Valladolid como capital de la Corte hasta su muerte, siguiendo los trabajos de Francisco del Rincón.

  • CrucificadosCristo del Consuelo (1610, Cofradía del Santo Sepulcro), Cristo de la Luz (1641, Hermandad Universitaria del Santo Cristo de la Luz).
  • VírgenesLa Sexta Angustia (1619, Cofradía de las Angustias), Nuestra Señora de la Vera Cruz (1623, Cofradía de la Santa Vera Cruz), La Quinta Angustia (1625, Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad).
  • Cristo Atado a la Columna (1619, Cofradía de la Santa Vera Cruz).
  • Ecce-HomoEcce-Homo (1620, Cofradía de la Santa Vera Cruz), Ecce-Homo (1620, Catedral de Valladolid).
  • Conjuntos escultóricosPadre, perdónalos porque no saben lo que hacen (1610, Cofradía de las Siete Palabras), Sed tengo (1612-1616, Cofradía de las Siete Palabras), Camino del Calvario(1614, Cofradía del Santo Cristo del Despojo), Madre, ahí tienes a tu hijo (1615, Cofradía de las Siete Palabras), San Juan y Santa María Magdalena al pie de la cruz (1619, Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias),El Descendimiento (1623, Cofradía de la Santa Vera Cruz), El entierro (1645, obra de taller realizada por Antonio de Ribera y Francisco Fermín, no se conserva completa, Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad).

Este escultor Barroco es mundialmente conocido por su temática de yacentes, habiendo llegado gran cantidad de ellos a nuestros días, cuatro de ellos de excepcional calidad, todos ellos en Valladolid, principalmente por ser esta ciudad el centro creativo del escultor y por ser la sede del Museo Nacional de Escultura. Por orden de valor artístico:

- El de la Iglesia de San Miguel y San Julián (Valladolid), obra póstuma fechada en torno a 1634, de bulto redondo, de gran detalle y patestismo y tallada íntegramente (incluidos los genitales, que se tapan con un paño de pureza). Desde un ángulo determinado es posible ver, a través de la boca entreabierta, el velo del paladar. Se dispone sobre un diván en una de las capillas de la iglesia, a cuyos pies descansan la corona de espinas, trenzada en espino, y los tres clavos, sobre sendos cojines. En Semana Santa desfila alumbrado por la Cofradía del Descendimiento. Dos cofrades se ocupan de llevar las reliquias de la corona y de los clavos delante de la imagen.

- El conservado en el Museo Nacional de Escultura (Valladolid), que data de 1627. Fue un encargo para la Casa Profeta de la Compañía de Jesús en Madrid, pasando a ser propiedad del Estado con la expulsión de los jesuitas en 1767. Destaca por una policromía clara y un gran refinamiento en la sábana y el almohadón que lo sostienen, tallados también en madera policromada. El almohadón cuenta con una policromía que imita a la perfección los bordados.

- El que el Duque de Lerma encargó para la Iglesia de San Pablo (Valladolid), que data de 1615. Se dispone en la capilla del ábside derecho, dentro de una urna dorada que se apoya sobre un pedestal. La figura de Cristo es de grandes proporciones, de talla esbelta y noble. La cabeza se apoya en dos almohadones tallados y policromados en dorado.

- El que el rey Felipe IV regaló a las monjas del Real Monasterio de San Joaquín y Santa Ana (Valladolid). Es una obra de la última etapa, fechada entre 16311 y 1636 y que ha sido objeto de debate acerca de si se trataba de una obra de taller o salida de la gubia de Fernández. La figura es sobria y desprende un hondo patetismo. Se puede visitar en el Museo del propio Monasterio y en Semana Santa es procesionado por la Cofradía del Santo Entierro.

Valladolid además cuenta con otros tres yacentes catalogados como de autoría de Fernández: el del Convento de Santa Catalina (muy poco conocido debido a que abre sus puertas únicamente en Jueves Santo), el del Convento de Santa Isabel de Hungría (que sólo se exhibe al público en la iglesia en Jueves Santo) y otro, de tamaño algo inferior al natural, fechado hacia 1627 y que fue un encargo para una hornacina de un altar de una de las capillas laterales de la Iglesia de San Pablo (Valladolid).

Otros yacentes son el de la Catedral de Segovia, el del Convento de Santa Clara de Lerma y de Medina de Pomar (Burgos), el del Convento de los Capuchinos de El Pardo (Madrid), el del Convento de las Franciscanas Descalzas de Monforte de Lemos (Lugo) o el de la Catedral de Astorga(León).

La Piedad

Imagen en la que Jesús reposa sobre la Virgen recién bajado de la cruz, su madre implora auxilio alzando la mano y su mirada a los cielos. Los dos ladrones, crucificados, flanquean la escena principal. Al colocar a Jesús en sentido perpendicular con respecto a su madre, Gregorio supo romper la típica composición triangular renacentista que anteriormente y según modelo genial de Miguel Angel había caracterizado el tratamiento de este tipo de obras. La obra fue encargada por la Cofradía Penitencial de las Angustias y sirvió como paso procesional.

Otras obras

Inmaculada Concepción, La Redonda, Logroño.

 

Retablos