Su Revista de Coleccion

El olvido de la historia

Prof. Oscar Lobo Oconitrillo  oscargo10@gmail.com

La humanidad vivió un movimiento social de las inquietudes juveniles de París (1968),  la Masacre de Tratenolco en México (1968) y el movimiento de “Paz” en los Estados Unidos contra la Guerra de Vietnam. Costa Rica vivió lo suyo con ALCOA (1970).

 

Pero… aquí viene lo nuestro, en el 27 de enero de 1917,  Ministro de Guerra Federico A. Tinoco le dio un golpe de estado al Presidente Alfredo González Flores, y se instaló una dictadura dantesca donde murieron muchos costarricenses entre ellos educadores, obreros, campesinos  y el Pbro. Armando Rodríguez, Cura de Atenas.

 

En 1919 la juventud, los obreros y muchos ciudadanos se levantaron contra los Tinoco, y fue en  el desaparecido “Paseo de los Estudiantes” que los alumnos del Liceo de Costa Rica y del Colegio Superior de Señoritas se manifestaron, y muchos dejaron la sangre de la libertad por la opresión de los Tinoco. Las manifestaciones contra los Tinoco fueron en toda la Ciudad de San José, principalmente en el Paseo de los Estudiantes en que los jóvenes dieron su lucha.

 

Hoy el “Paseo de los Estudiantes” ha muerto, Johnny Araya lo mató para darle paso al “Barrio Chino”. La ignorancia de la historia vuelve hacer presente en la Capital de Costa Rica.

 

No tengo nada contra los “chinos”, pero sí con la República Popular China, una nación opresora de la libertad, que tiene a los ciudadanos silenciados, hasta su premio nobel chino vive prisionero e incomunicado.  Un amigo querido, indicó en una conferencia en la Universidad Católica de Costa Rica “los chinos solo no van a vender tiliches”, refriéndose al TLC con Costa Rica-China.  El Alcalde de San José tiene poco conocimiento político internacional y seguro que ignora que muchas de las manufacturas chinas son fabricadas con esclavos de los satélites de esa “gran” nación.  El estadio nacional y todo lo que nos “regalan” los chinos son los sobros para ganar votos en la ONU, aunque queda algo de fondo, algo oscuro, a  Costa Rica le sucedió lo mismo que Esaú, que Jacob le “quitó” la bendición paterna por  medio del engaño  (Gn. 27. 1-45).

 

Tampoco el Sr. Araya escuchó al Párroco de la Soledad y a la Organización no Gubernamental ICOMOS (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, por sus siglas en inglés), con sus inquietudes sobre el mamarracho del Barrio Chino. Un vecino del Paseo de los Estudiantes que murió el año pasado,  escribió “San José no es más feo, porque es horrible”.