Su Revista de Coleccion

Maria Virgen

GUATEMALA: LA VIRGEN DE SOLEDAD DE LOS REMEDIOS: INGENIO DE MONTUFAR Y GLORIA DEL CALVARIO

 Libro de Consulta: El Señor Sepultado del Calvario de la Nueva Guatemala de la Asunción y su legado a la historia Nacional. Autores: Dr. Fernando Urquizú y Arquitecto Mario Alfredo Ubico.  Hermandad Cruzados de Cristo (2012).

Fotos cortesía de su hermandad 

Los albores del siglo XX encontraron a una sociedad guatemalteca fuertemente cohesionada  para  organizar grandes manifestaciones de culto religioso,  dedicadas a la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor.  En esa época, surgieron grupos sociales, que reunidos en torno a ciertas parroquias,  realizaron  actividades religiosas de  pasión, tal el caso de la Parroquia de Nuestra Señora de los Remedios que en 1,896 solicita a las autoridades eclesiásticas el permiso para reorganizar una procesión del Santo Entierro de Cristo en la tarde del Viernes Santo.  Dicha solemnidad fue realizada por un grupo mixto, de hombres y mujeres que conformó la primigenia “Hermandad del Señor Sepultado del Calvario”. En el año de 1,908, el entorno social del Barrio del Calvario experimentó un notorio auge gracias a la cercana inauguración de la Estación Central del Ferrocarril. Este hecho generó una interesante movilidad social,  así como crecimiento del comercio  y por consiguiente,  un alto grado de bonanza económica en dicho vecindario.

En la década de 1,920 la organización del Santo Entierro del Templo de los Remedios da un salto cualitativo,  al ser aprobados sus estatutos y constituirse formalmente como la “Hermandad del Señor Sepultado del Calvario”.  Este hecho,  evidenció la necesidad de fortalecer el cuerpo procesional del Viernes Santo. Es por ello, que el Diario El Imparcial del 3 de abril de 1,925 anunciaba la próxima bendición y estreno  de las imágenes de la Virgen de Soledad, San Juan y Santa María Magdalena, obras del escultor Manuel Montúfar. Figuran los nombres de Adela M. Vda. De Reina, María G. Vda. de Cruz, Sofía Polanco P. y  Carlota Puente Lara M. como integrantes de la Sociedad de Señoras y Señoritas de la Hermandad de Jesús Sepultado del Calvario. Víctor Miguel Díaz, conocido como “El Viejo Reporter”,  en su obra “Las Bellas Artes en Guatemala”, la describió como una Dolorosa vestida a la usanza de las vírgenes españolas.

 

En 1932, el recién inaugurado Templo El Calvario trajo notoriedad y apogeo a la fervorosa procesión. La década de los años 40 trajo un mayor grado de suntuosidad a dicha paraliturgia, en la que Santísima Virgen de Soledad cobraba gran protagonismo al ser revestida, bajo un estilo español,  con  el “Manto de Azucenas”, bordado  en los talleres de “Casa Central”. Para 1,947 según fotografías de turnos, ya era conocida la “Asociación de Nuestra Señora de los Dolores de la Parroquia El Calvario” resultado quizás, de la reciente reorganización de la Hermandad del Señor Sepultado,  que pasó a ser la “Asociación Cruzados de Cristo”, logrando así, la reubicación de dos grupos independientes de hombres y mujeres, en torno a las imágenes del Cristo Yacente y la Virgen de Soledad.

 

La década de 1,944 a 1,954,   estuvo caracterizada por el progreso económico y social que  configuró a un Barrio del Calvario sumamente embellecido, en que el coexistían a pocos metros, tanto el nuevo como el antiguo templo del Calvario, convertido éste último en un museo. En 1,950 asume como Párroco, Monseñor Mateo Perrone que reorganizó la otrora “Asociación Cruzados de Cristo” convirtiéndola en la “Hermandad Cruzados de Cristo”.  En 1,951 Monseñor Perrone  invita a la Señora Francisca Viuda de Nielson, dirigente e inquilina del Mercado “La Placita” a hacer lo mismo con la asociación femenina, refundándola con el hombre de “Hermandad de Dolores del Calvario”.  Prueba de ello, es el actual estandarte oficial de la hermandad que “Doña Paquita”, como era cariñosamente conocida, afirmó en una entrevista, haber mandado hacer bajo su período de presidenta. Dicho estandarte, expresa el nombre oficial  de la asociación, que fue retomado hasta hace algunos años.

 

La procesión del Viernes Santo de 1,957 marcó el inicio de una época fastuosa e innovadora, destinada a embellecer su  aparato artístico. Como parte de ellos, fueron importados algunos pasos de la fábrica Olot de España y un estandarte para la hermandad de varones. Por su parte, la Hermandad de Dolores inicio la recaudación de fondos para la compra de un suntuoso ajuar en España, por medio de bingos, rifas y venta de rosarios.

 

La notoria reinvención de la procesión del Santo Entierro de 1,957, destacada por varios estrenos, atrajo la atención del Diario El Imparcial al haber resaltado que se había “echado la casa por la ventana”.  Esto provocó un fuerte incremento en el número de devotas señoras, señoritas y niñas cargadoras.  El ideario colectivo, reforzado por un uso adecuado de los medios de comunicación,  fijó los famosos apelativos de “Macarena de Guatemala” y “Real Señora del Calvario” que denotaban el gusto con que la Virgen de Soledad era presentada. Dos grandes maestros de la época, Manuel Antonio Ramírez Crocker para el Cristo Yacente y Pedro Donis flores, para la Virgen de Soledad,  dirigían los cuerpos musicales de la procesión.

 

A ochenta y siete años después de la bendición de la hoy “Consagrada Imagen de la Santísima Virgen de Soledad, Reina de la Paz”  y sus Santos Acompañantes, la actual Hermandad de Dolores  del Calvario, constituye la continuidad de los valores que determinaron su surgimiento, siendo principalmente, la genuina devoción para  conmemorar con amor y fe,  los dolores de la Madre de Cristo. Por más de ocho décadas, han venido a sus pies cada Viernes Santo,  miles de mujeres y un creciente número de hombres que ven en ella, la más perfecta idealización de la Madre de Dios.

 

 

 

 

 

 


EL PRIMER DÍA DEL AÑO…PARA MARÍA, MADRE DE DIOS

Manuel Murillo Garcia
Pongamos hoy nuestra vida en manos de María Santísima. Ella pondrá el año que termina en manos del Padre Misericordioso, y la en el que comienza en manos del Hijo Providente. 

Hoy celebramos una fiesta que hace referencia al título más sorprendente que puede tener una criatura humana: Madre Dios… Lo cual significa que el Salvador del mundo no sólo nació “en” ella, sino “de” ella. El Hijo formado de sus entrañas es el mismísimo Hijo Dios, nacido en la carne.

El Evangelio nos narra los acontecimientos de la Navidad, remarcando la imposición del nombre, dado por el ángel antes de la Concepción: JESÚS (que significa YHWH [nombre sagrado e inefable de Dios en el A.T.] salva); nombre puesto por orden divina… misterioso, cargado de significado salvífico [con todo y por todo lo que significa el "nombre" para los semitas] (ver a este respecto lo que dice el Catecismo de la Iglesia Católica al explicar el II mandamiento…).

La invocación de ese nombre trae la salvación (semejante lo que ocurre en la 1a.lectura con el nombre de YHWH, pronunciado una sola vez al año). Nosotros tenemos el nombre del Señor sobre nosotros: somos cristianos… ¡No lo digamos con tanta ligereza!

Así, se abre el año con esa fórmula que pide la bendición y el favor de Dios. Él nunca se la ha negado la humanidad; pero con Cristo esta Bendición es irrevocable.

Comienza el año civil; y se lo celebra de diversos modos:

·  En estas fiestas, se suele hacer mucho ruido (bailes, fuegos artificiales, pirotecnia,…) mucho ruido ¿Y “pocas nueces”…?

·  Para muchos, las fiestas están cargadas de melancolía (paso de los años; “los que ya se han ido”; nostalgias; recuerdos…). Muchos desean “que las fiestas pasen pronto”…

·  Para los pobres (que no son pocos), el dolor de no poder participar de las alegrías festivas… o de hacerlo con muchas limitaciones.

Pensemos cómo vivimos interiormente las fiestas. Sin interioridad, todo lo otro es vacío, pura exterioridad e hipocresía: festejamos… nada.
¿Cuál es el motivo para alegramos por las fiestas? El Amor de Dios, experimentado en estos días como una fuerza que quiere renovarnos incesantemente. Navidad es el comienzo de una nueva creación (Dios a hecho con el hombre una Alianza Eterna: Cristo).

Todo comienzo de algo (también el del año civil) debe remitirnos a este comienzo: al de la Alianza Nueva y Eterna… (la que no pasará jamás, y por ende radicalmente diversa de lo que no permanece, lo que es pasajero, transitorio (tiempo; apariencias; exterioridades)… Éste es el fundamento de nuestra Paz, cuya Jornada mundial cada año celebramos precisamente hoy.

Volvamos a mirar las cosas que nos rodean, pero con esta perspectiva: pensemos en las cosas que se fueron con el año y los años que pasaron… y pongámoslas en manos Dios. Pero sepamos que todo lo que hayamos hecho con amor, y por amor tiene un valor que permanece, y está “eternizado” en la presencia del Señor.

Todo lo hecho por amor, aunque pequeño, aunque los demás no lo noten, ha sido tomado en cuenta por Dios, y lo encontraremos renovado en Él.
También las personas que se han ido… Y así, nuestros lazos de amor, lejos de perderse, serán renovados y glorificados en la Resurrección.

“Nada se pierde, todo se transforma…” también en el orden espiritual.

Frente al año viejo, y al nuevo, tengamos una mirada de Fe: evaluemos desde el amor que hemos puesto y hemos de poner para hacer las cosas.
El tiempo pasa, pero el amor permanece; y allí debemos encontrar el motivo de nuestra alegría: en el amor vivido y en el “por vivir”.

“En el atardecer de la vida e juzgará el Amor”, nos recuerda San Juan de la Cruz.

Un nuevo año ha “atardecido”…
Un año más de vida… y un año menos para llegar al cielo.
Un año con sus alegrías… y sus amarguras.
En vista a los acontecimientos de la vida de cada uno de ustedes, quiero hoy recordarles nuevamente que con todos sus engaños, trampas y sueños rotos, éste sigue siendo mundo hermoso, que vale la pena vivir como camino al cielo.

En este valle de lágrimas, la alegría que da el Espíritu Santo es más fuerte que cualquier pena… Esa alegría profunda, serena, misteriosa, radiante… (quien la conoce, entiende lo que estoy diciendo… y a quien no la conoce, le repito con el salmo 33: “prueben y vean qué bueno es el Señor…”).

Pongamos hoy nuevamente nuestra vida en manos de María Santísima. Ella pondrá el año que termina en manos del Padre Misericordioso, y la en el que comienza en manos del Hijo Providente… ella que es Soberana de los Ángeles, pero mucho más aún es nuestra: sangre y dolor de nuestra raza humana.
Autor: P Juan Pablo Esquivel.

MANUEL MURILLO GARCIA Para ir al Blog “Solo Informatica, por Manuel Murillo Garcia”, siga este enlace: http://mmurilloinformatica.blogspot.com/  Para ir al  Blog “MIS COSAS” http://murillomanolo.blogspot.com/


La Inmaculada Concepción de la bienaventurada Virgen María

Autor: . | Fuente: Archidiócesis de Madrid

Martirologio Romano: Solemnidad de la Concepción Inmaculada de la bienaventurada Virgen María, que, realmente llena de gracia y bendita entre las mujeres, en previsión del nacimiento y de la muerte salvífica del Hijo de Dios, desde el mismo primer instante de su Concepción fue preservada de toda culpa original, por singular privilegio de Dios. En este mismo día fue definida, por el papa Pío IX, como verdad dogmática recibida por antigua tradición (1854).

Todo lo que se refiere a la Santísima Virgen María es un maravilloso misterio. Como la primera y más importante de las prerrogativas suyas es su condición de ser Madre de Dios, todo lo que deriva de ello-el caso de ser Inmaculada, por ejemplo- es una consecuencia de su especialísima, impar e irrepetible situación en medio de los hombres.

De hecho, en un tiempo concreto, justo en 1854, el papa Pío IX, de modo solemne y con todo el peso de su autoridad suprema recibida de Jesucristo, afirmó que pertenecía a la fe de la Iglesia Católica que María fue concebida sin pecado original. Lo hizo mediante la bula definitoria Ineffabilis Deus donde se declaraba esa verdad como dogma de fe.

Poco a poco fue descubriéndolo en el andar del tiempo y atendiendo a los progresos de la investigación teológica, al mejor conocimiento de las ciencias escriturísticas, a lo que era realidad viva en el espíritu y vida de los católicos y después de consultado el sentir del episcopado universal.

No es en ningún momento un gesto debido al capricho de los hombres ni a presiones ambientales o conveniencias económicas, políticas o sociales por las que suelen regirse las conductas de los hombres. No; es más bien la fase terminal y vinculante de un largo y complejo proceso en que se va desarrollando desde lo más explicito y directo hasta lo implícito o escondido y siempre al soplo del Espíritu Santo que asiste a la Iglesia por la promesa de Cristo. Por tanto, la definición dogmática no es la creación de una verdad nueva hasta entonces inexistente, sino la confirmación por parte de la autoridad competente de que el dato corresponde al conjunto de la Revelación sobrenatural. Por eso, al ser irreformable ya en adelante, asegura de manera inequívoca las conciencias de los fieles que al profesarla no se equivocan en su asentimiento, sino que están conforme a la verdad.

El libro del Génesis, la Anunciación de Gabriel trasmitida en el tercer evangelio, Belén donde nace el único y universal Redentor, El Calvario que es Redención doliente y el sepulcro vacío como triunfante se hacen unidad para la Inmaculada Concepción.

Los Santos Padres y los teólogos profundizaron en el significado de las palabras pondré enemistades entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya reveladas y en los hechos; relacionaron las promesas primeras sobre un futuro Salvador, descendencia de la mujer, que vencería en plenitud al Maligno con aquellas palabras lucanas llena de gracia salidas del ángel Gabriel. Compararon a la Eva, madre primera de humanidad pecadora y necesitada de redención, con María, madre del redentor y de humanidad nueva y redimida. Pensaron en la redención universal y no podían entender que alguien -María- no la necesitara por no tener pecado. Con los datos revelados en la mano se estrujaron sus cabezas para entender la verdad universal del pecado original transmitido a todo humano por generación. Jugaron con las palabras Eva -genesíaca-, y Ave -neotestamentaria-, ambas del único texto sagrado, viendo en el juego maternidad analógica por lo común y lo dispar. Vinieron otros y otros más hablando de la dignidad de María imposible de superar; el mismo pueblo fiel enamorado profesaba la conveniencia en Ella de inmunidad, pero aún quedaban flecos sin atar. Salió algún teólogo geniudo diciendo ¡imposible! y otro sutil, que hilaba muy fino, afirmó que mejor es prevenir que curar la enfermedad para afirmar que la redención sí era universal y María la mejor redimida.

Solucionadas las aparentes contradicciones de los datos revelados que ataban todos los cabos sueltos y comprendido cuanto se puede entender en la proximidad del misterio, sólo quedaba dar la razón de modo solemne a la firme convicción de fieles y pastores en el pueblo de Dios que intuía, bajo el sereno soplo del Espíritu, que por un singular privilegio la omnipotencia, sabiduría y bondad infinitas de Dios habría aplicado, sin saber cómo, los inagotables méritos del Hijo Redentor a su Santísima Madre, haciéndola tan inocente desde el primer instante de su concepción, como lo fue después y para siempre, por haberla amado más que a ninguna otra criatura y ser ello lo más digno por ser la más bella de todo lo que creó. Así lo hizo, aquel 8 de diciembre, el papa Pío IX cuando clarificó para siempre el significado completo de llena de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre.

Mientras los teólogos estudiaban y discutían todos los pormenores, los artistas les tomaron la delantera, sobre todo los españoles Murillo, Ribera, Zurbarán, Valdés Leal y otros; también no españoles como Rubens o Tiepolo. Ponían en sus impresionantes lienzos a la Inmaculada con túnica blanca y manto azul, coronada de doce estrellas, que pisaba con total potestad y triunfo la media luna y la humillada serpiente.

Para saber más consulta Fiesta de la Inmaculada Concepción de María 

¡Virgen María, Madre Inmaculada, ruega por nosotros!
himnos y oraciones


VOLVER LOS OJOS A LA INMACULADA VIRGEN MARÍA

Manuel Murillo Garcia

Nos gusta mucho mirar los males que padece nuestro mundo, la sociedad que nos rodea. Y no es porque seamos pesimistas, o porque tengamos manías autodestructivas o masoquistas, como se dice, ¡no!… Si miramos nosotros el mal, es porque queremos oponerle el bien.

Tenemos el optimismo debido, sabiendo que los males se pueden remediar cuando nosotros les aplicamos los medios oportunos. Es lo que hacemos en nuestros mensajes siempre que sacamos a relucir algunos males: es porque sabemos que aplicamos a la enfermedad la medicina apropiada.

Hoy, por ejemplo, me gustaría tender de nuevo una mirada al mundo nuestro. El que ha perdido el sentido del pecado, el de las guerras, el de la droga, el del sexo desbordado, el del tráfico de la mujer y de los menores para la prostitución, el del materialismo, el de la rebeldía juvenil, el del infanticidio con el aborto despiadado, el del paganismo galopante… ¿De veras que no tiene remedio tanto mal?…

Digo esto, porque se me ocurre una anécdota muy interesante:

A mitades del siglo diecinueve, el Papa Pío IX estaba muy preocupado por los males que aquejaban al mundo. Le obsesionaba, sobre todo, el avance del Racionalismo que amenazaba gravemente el por-venir de la Iglesia. El Papa meditaba, exponía sus temores, consultaba. Y un Cardenal, famoso en la Roma de entonces por el montón de lenguas que hablaba, le decía repetidamente al Papa:

- Santidad, defina el dogma de la Inmaculada Concepción.

El insigne Cardenal sabía lo que se decía. Venía a decirle al Papa:

- Proponga al mundo, Santo Padre, un ideal muy alto de santidad, de belleza y de pureza.

El Papa le hizo caso y definió el dogma de la Inmaculada.

El Cielo, con las apariciones de Lourdes cuatro años después, vino a ratificar el gesto del Vicario de Jesucristo.

El Racionalismo encontró una roca de contención en su avance. Y la piedad cristiana se acrecentó enormemente con la devoción a la Virgen Inmaculada.

Ahora nos podemos preguntar nosotros. – ¿Nos encontramos hoy mejor o peor que en los tiempos del Papa Pío IX? ¿Tenemos o no tenemos derecho a estar preocupados? ¿Nos importa o no nos importa que muchos deserten de su fe; que se acomoden a un mundo cada vez más secularizado; que acepten prácticas totalmente paganas; que se rebelen contra la Iglesia y su Autoridad; en una palabra, que se vayan alejando cada vez más de Dios?…
Nos preocupa esto, y mucho, a los que nos llamamos cristianos y católicos, porque sabemos el riesgo que muchas almas corren de perderse.

Pero, al mismo tiempo, ¿no sabremos oponernos eficazmente para detener el mal y promover el bien?… ¿No podremos hoy volver también los ojos a la Inmaculada Virgen María?…

Si vivimos nosotros el amor, la invocación, la imitación de la Virgen, y si lo hacemos vivir a los demás, promoviendo su devoción, ¿no pondríamos el remedio de los remedios a muchos de los males que nos rodean?
La salvación nos vendrá siempre de Dios por Jesucristo. Pero, es que Jesucristo y Dios han tenido la elegancia con su Madre de confiarle a Ella los problemas más grandes de la Iglesia.

Además, nos la han propuesto como el modelo y el ejemplar de lo que Dios quiere de nosotros. ¿Qué ocurriría entonces, si amamos a la Virgen y la hacemos amar?…

¿Mirar a la Inmaculada, triunfadora del demonio en el primer instante de su Concepción, y dejarle al Maligno que avance por el mundo, destruyendo el Reino de Dios?… Imposible.

¿Mirar a María, ideal de pureza sin mancha alguna, y seguir sus hijos como víctimas vencidas de la impureza?… Imposible.

¿Mirar a María, la Mujer elevada a la máxima altura de Dios, honor y orgullo de la Humanidad, y no respetar, defender, promover y amar a la mujer como lo hacemos con María?… Imposible.

¿Mirar a María e invocarla, para que ayude hoy a la Iglesia, como la ayudó en los momentos difíciles de otros tiempos, y que Ella nos abandone a nuestra pobre suerte?… Imposible.

Todas esas cosas son imposibles porque María tiene un Corazón de Madre. Y es imposible que la Madre permanezca indiferente a los males de sus hijos.

Ciertamente que habremos de contar siempre con la malicia humana, guiada por el enemigo que desde el paraíso nos persigue a muerte para evitar nuestra salvación, llevado del odio que le tiene a Dios y la envidia con que nos mira a los redimidos. Dios previno esta lucha entre el dragón y la Mujer, pero la victoria definitiva se la asignó a la Mujer y no al dragón. María, Mujer delicada y Madre tierna, se presenta al mismo tiempo en la Biblia como una guerrera invencible en las batallas de Dios.

¡Virgen María! El mal del mundo es muy grande. Pero el bien que encierras en tu Corazón Inmaculado es mucho mayor. La Iglesia, Pueblo y Familia de Dios, te invoca confiada. ¿Quién va a poder más, el enemigo o Tú?….
Autor: Pedro García, misionero claretiano.


Costa Rica:Los Siete Dolores de María Virgen y la historia de la Regina Mártyrum

Reportaje: Mynor Esquivel y Francesco Di Palma

Fotografías: Cofradía de la Regina Mártyrum

“La devoción mariana de la Dolorosa se remonta al año 1233, cuando la Virgen María se apareció a siete jóvenes reunidos en la capilla de los Laudantes de Florencia. Este mismo año el obispo de la ciudad les impuso un hábito de penitentes como signo de la vida caritativa y austera de esta orden, que sería aprobada por Inocencio IV; ellos tomaron el nombre de Siervos de la Bienaventurada Virgen María y difundieron la devoción a la Dolorosa desde Europa hasta América. (Santiago Sebastián, 1990). La cita bíblica hala de una espada que atravesará el corazón de María. Pero esta orden propuso siete dagas por su valor simbólico la cual es acogida por  la liturgia católica, en el siglo XV en la celebración del Viernes de Pasión luego será Benedicto III en 1727 quién fijó la festividad de los Siete Dolores  de Marías. Lo corriente es que aparezca María de rodillas al pie de la Cruz, pero es interpretada como lo hizo Pedro de Mena con la Profesa, y Cristóbal de Villalpanda la interpretó con la espada en el pecho y los siete arcángeles a su alrededor.

La Iglesia Católica por siempre ha venerado, con singular cariño, los siete dolores de la virgen que a continuación se detalla:

La profecía de Simeón en la  presentación del Niño Jesús.

Oh Mater : por el dolor que sentiste cuando Simeón te anunció que una espada de dolor atravesaría tu alma, por los sufrimientos de Jesús, y que ya en cierto modo te manifestó que tu participación en nuestra redención como corredentora sería a base de dolor; te acompañamos en este dolor. Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos hijos tuyos y sepamos imitar tus virtudes. “ Este niño será causa de división: De salvación para unos y de perdición para otros, y por causa de El una espada de dolor atravesará tu corazón oh María” (San Lucas 2, 34). Desde entonces Nuestra Madre supo que su hijo sería perseguido y que a ella le esperaban grandes penas a causa de su hijo. Porque, como dice San Pablo “Todo el que quiere vivir como lo manda Dios, sufrirá persecuciones”.

Dios te salve, María,

La huida a Egipto con Jesús y José.

Por el dolor que sentiste cuando tuviste que huir precipitadamente tan lejos, pasando grandes penalidades, sobre todo al ser tu Hijo tan pequeño; al poco de nacer, ya era perseguido de muerte el que precisamente había venido a traernos vida eterna; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos huir siempre de las tentaciones del demonio. Dios te salve, María,…

La pérdida de Jesús en el Templo.

 Por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al perder a tu Hijo; tres días buscándolo angustiada; pensarías qué le habría podido ocurrir en una edad en que todavía dependía de tu cuidado y de San José; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que los jóvenes no se pierdan por malos caminos. Dios te salve, María,…

El Encuentro de Cristo con la Cruz a cuestas

Por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver a tu Hijo cargado con la cruz, como cargado con nuestras culpas, llevando el instrumento de su propio suplicio de muerte; Él, que era creador de la vida, aceptó por nosotros sufrir este desprecio tan grande de ser condenado a muerte y precisamente muerte de cruz, después de haber sido azotado como si fuera un malhechor y, siendo verdadero Rey de reyes, coronado de espinas; ni la mejor corona del mundo hubiera sido suficiente para honrarle y ceñírsela en su frente; en cambio, le dieron lo peor del mundo clavándole las espinas en la frente y, aunque le ocasionarían un gran dolor físico, aún mayor sería el dolor espiritual por ser una burla y una humillación tan grande; sufrió y se humilló hasta lo indecible, para levantarnos a nosotros del pecado; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos vasallos de tan gran Rey y sepamos ser humildes como Él lo fue. Dios te salve, María,…

La crucifixión y agonía de Jesús

Por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la crueldad de clavar los clavos en las manos y pies de tu amadísimo Hijo, y luego al verle agonizando en la cruz; para darnos vida a nosotros, llevó su pasión hasta la muerte, y éste era el momento cumbre de su pasión; Tú misma también te sentirías morir de dolor en aquel momento; te acompañamos en este dolor. Y, por  los  méritos  del  mismo, no permitas que jamás muramos por el pecado y  haz  que  podamos recibir los frutos de la redención. Dios te salve, María …

La lanzada y el recibir en  brazos a Jesús  ya muerto.

Virgen María  por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la lanzada que dieron en el corazón de tu Hijo; sentirías como si la hubieran dado en tu propio corazón; el Corazón Divino, símbolo del gran amor que Jesús tuvo ya no solamente a Ti como Madre, sino también a nosotros por quienes dio la vida; y Tú, que habías tenido en tus brazos a tu Hijo sonriente y lleno de bondad, ahora te lo devolvían muerto, víctima de la maldad de algunos hombres y también víctima de nuestros pecados; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos amar a Jesús como El nos amó. Dios te salve, María,…

El entierro de Jesús y la soledad de María.

 Por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al enterrar a tu Hijo; El, que era creador, dueño y señor de todo el universo, era enterrado en tierra; llevó su humillación hasta el último momento; y aunque Tú supieras que al tercer día resucitaría, el trance de la muerte era real; te quitaron a Jesús por la muerte más injusta que se haya podido dar en todo el mundo en todos los siglos; siendo la suprema inocencia y la bondad infinita, fue torturado y muerto con la muerte más ignominiosa; tan caro pagó nuestro rescate por nuestros pecados; y Tú, Madre nuestra adoptiva y corredentora, le acompañaste en todos sus sufrimientos: y ahora te quedaste sola, llena de aflicción; te acompañamos en este dolor Y, por los méritos del mismo, concédenos a cada uno de nosotros la gracia particular que te pedimos…Dios te salve, Maria,…Gloria al Padre . (Textos cortesía Francesco Di Palma Hernández)

Regina Mártyrum

 

Esta es una de las imágenes mas bellas de la escultórica española existente en el país, propia del Siglo XIX, escuela sevillana indiscutiblemente.

Su Heráldica: Campo negro, rodeado de parras en oro y en la parte superior del estandarte, una cruz resplandeciente.  Al centro una corona de Majestad que es atravesada por una cruz con velo blanco y rodeada de una palma de martirio. El escudo alude al Dolor de Nuestra Señora, convirtiéndose en la primera Mártir de la Nueva Fe.

Su Mayordomo es Roberto Quijano Fallas, cuenta con 92 cofrades y su  vestimenta es Blusa Blanca con Chaleco morado y pantalón.  Accesorios complementarios de acuerdo al día procesional. (pañuelos, cintas y escudo).

Esta Sagrada Imagen es obra de la escultórica española. Se desconoce su autor.  Fue adquirida por la Familia Di Palma .y ofrecida en administración a la Cofradía del mismo nombre.

Su rostro joven y dulce, es uno de los más bellos de nuestra Semana Mayor. Sus ojos de cristal checoslovaco son de color celeste empañados con lágrimas de cristal de Murano.  La imagen está presentada erguida con las manos entrelazadas y se  viste con saya y manto color negro, con un peto en  encaje de azalea  como reina española cubierta con palio. Tanto su ropa procesional como el palio están bordados en hilo de oro. Posee un resplandor de oro, plata y piedras preciosas. Utiliza en el pecho un corazón de plata de ley con baño de oro, hecho a mano. Se le coloca a sus pies, un corazón de plata de 55 cm de alto. Adicionadamente, en sus manos se le colocan bellos rosarios confeccionados en perlas y plata.

El comienzo de las labores de trabajo del paso trono de este misterio data de 1993.  Es de madera de cedro amargo y laurel, color vino con molduras en color oro.  Los varales son tallados en madera de idéntico color al de las andas y decorados sus detalles en color oro. Destaca su dos candelabros en hierro forjado, rematados en veinticuatro puntos de luz. EL palio está confeccionado en pana color vino, bordado en oro, con cuatro parras de laurel y en las esquinas los símbolos de la pasión de Cristo; en el centro aparece el símbolo de María. A los bordes del paso trono se colocan como exorno floral, aproximadamente veintidós docenas de anturios, lirios, pomas, orquídeas y yerberas todas de color blanco y lo realizan floristas hermanos de la misma.  El soberbio paso de Nuestra Señora es cargado por mujeres.

Las andas tienen una distribución de trabajaderas laterales, es decir, de costado para cargar de lado. La Sagrada Imagen hace abandono de la Iglesia sede en dos oportunidades distintas:

La primera salida de este paso trono se realiza Viernes Santo por la noche, luciendo ropa de luto. Viste saya color negro de terciopelo bordada en las bocamangas y en los borde inferiores, hasta rematar el bordado al centro del vestido; el manto color negro está bordado en las partes inferiores y en el centro aparece el escudo de la Cofradía. Acompaña el cortejo del Santo entierro.

El Sábado Santo realiza su última salida en la Procesión de la Soledad de María, utilizando el mismo vestuario del día anterior.  El camarero de la Virgen es el Sr. Francesco Di Palma

Su traje fue confeccionado tanto en túnica, manto, velos, contravelos y filigranas en hilo de oro por  Marita Hernández  y Teresita Campos. Las andas son obra de Taller Hermanos Valverde San Pedro y el resplandor es orfebrado por Quisa , propiedad de Silvano Quirós. Y, tiene diversos rosarios de plata, perlas blancas y negras. Así como dos rosarios enviados por la Basílica de la Esperanza Macarena, en Sevilla España,

Además, dos medallas macarenas que tiene en su pecho y el corazón con baño de oro traído de Perú


San José, Costa Rica: Una Dolorosa que casi aseguran que ha realizado procesiones desde hace más de siglo y medio

Reportaje : Mynor Esquivel

Fotos: Curia Metropolitana 

Esta imagen, bajo la custodia de la Iglesia de la Dolorosa, fue traída al país por doña Dolores Aguirre, quien  la tuvo en su hogar durante 25 años. Luego, fue  donada al Cabildo Metropolitano en  1856, explica José María Junco y re-detalla en su escrito “Semana Santa en 1858”,  Thomas Francis Meagher , quien señala:

“ Pero ya se iba acercando mucho más majestuosa e imponente (…) a uno y otro lado brillaban bayonetas en alto y a su alrededor las nuevas olorosas que despedían los incensarios (…) era la Mater Dolorosa, vestida de manera suntuosa, le habían prodigado los más bellos encajes y el terciopelo de seda púrpura, las perlas de mayor tamaño y otras piedras preciosas”.

Estas versiones casi aseguran que esta imagen ha realizado procesiones desde hace más de siglo y medio.

Su procedencia de tallado  es desconocida, pero se sabe que tiene un estilo totalmente sevillano y las facciones de su rostro denotan el perfeccionamiento en los detalles que hacen sobresalir sus ojos de vidrio. “ La Lola”, como se le conoce en España, es una de las imágenes más bellas de nuestra Semana Santa dijeron varios de sus devotos.

 


Nuestra Señora de las Maravillas, inicios del s XVIII, obra del italiano Nicola Fiumo. Iglesia conventual de San Esteban, Franciscanos, Cehegín, Murcia.

Nuestra Señora de las Maravillas, inicios del s XVIII, obra del italiano Nicola Fiumo. Iglesia conventual de San Esteban, Franciscanos. Cehegín, Murcia. En 1725 la Virgen de las Maravillas llegó a Cehegín. Poco antes de esto, llegó también otra Virgen, la Virgen de la Piedad desde Italia con destino al Hospital de la Caridad, que asumiría el nombre de dicho hospital, “Virgen de la Caridad”, pues este hecho contagio el deseo del Padre Guardián del convento de San Esteban, de adquirir para su convento una imagen de la virgen “fabricada en los talleres napolitanos de escultura”, de donde había sido traida la primera. Así, el padre gestionó y negoció a través de un conocido en Cartagena para que trajeran otra imagen. Este conocido parte en la primavera de 1723 hacia Italia, con el encargo de gestionar la hechura de “una imagen de la Virgen con el Niño en sus brazos” en un taller de escultura en Nápoles. El barco que transportó la imagen hacia España arribó en el puerto de Cartagena el día de la Virgen del Carmen, 16 de julio de 1725. Dos días después la imagen es desembarcada y llevada a una casa donde la expusieron en un altar durante cuatro días. La noticia de tan inigualable belleza se difundió por toda Cartagena que pudo contemplar tal dechado de divina hermosura. Todo el mundo preguntaba el nombre con el que se iba a invocar a esta imagen y el padre opinaba que el de “Maravillas”, aunque no estuviera acuñado en el santoral, como nombre propio de la Virgen, pero la hechura de la imagen y los prodígios de conversión que ya había obrado antes de venir y los que esperaba cuando la invocaran en el futuro sus devotos, su definición era “MARAVILLAS”.
Ante la multiplicidad de nombres que se proponian, se optó por elegirlo por “insaculación” depositando papeletas con nombres en un saquillo y extrayendo una; repetido varias veces, siempre aparecía -dice la leyenda- el nombre de “Maravillas”. Cartagena quería la imagen, por lo que era peligroso quedarse allí más tiempo y el 23 de julio salieron de la ciudad en dirección Fuente Álamo, villa de Totana y Lorca, no pudieron evitar que los sencillos labradores de Coy y de Avilés, salieran de sus caseríos al paso de la galera, con grandes deseos de contemplar aquel rico tesoro escondido en el cajón. Por el campo de Caravaca llegaron al caserío de la Encarnación y de allí a “Cañalengua” (a 6 km. de Cehegín), en donde hacian guardía los cehegineros encargados de anunciar la llegada tan deseada. La multitud delirante de entusiasmo la vitoreaban, mientras los soldados descargaban los fusiles atronando el aire. Así, en romería llegaron a la entrada del viejo Cehegín, el “Partidor”, junto a la historica “Bodeguica”, donde todo el mundo repetia enfervorizado el nombre de “Maravillas” como una sola voz. Al extraer del embalaje la deslumbrente hermosura de la imagen, la multitud guardaba las astillas del cajón como relíquias milagrosas. Llevaron a la Virgen a la parroquia para que se ratificara su ceheginerismo como todos los cehegineros. La iglesia parroquial no se cerró en toda la noche. Mientras se sucedian idas y venidas de gentes de la villa, de la huerta y de los pueblos vecinos, por las calles se cantaban villancicos a la Virgen con letrillas que decían: Al día siguiente 26 de julio, día de Santa Ana, se trasladó a la Virgen al convento de San Esteban, extramuros de la villa, donde se le está venerando y rezando desde entonces hasta hoy.

Nuestra Señora de las Nieves Coronada Chinchilla de Montearagón, anónimo s XIV, (Albacete)

Francisco A. Fdez
En el siglo XVII la ciudad de Chinchilla de Montearagón estableció por patrona a Nuestra Señora de las Nieves, una vieja imagen gótica, que al menos desde el siglo XVll empezó atener culto en la antigua ermita de San Pedro de Matilla, en los Llanos de Albacete en el año 1835 con la desamortizacion la ermi

ta de San Pedro de Matillas es desamortizada y la imagen de la Virgen de las Nieves es trarladada para su culto a la Parroquia de Santa Maria del Salvador de Chinchilla.
La imagen de la Virgen de las Nieves es una pequeña talla de alabastro del siglo XlV de 25 centimetros de altura, en su honor se celebran dos fiestas anuales. la de la soldadesca el tercer domingo de mayo, instaurada por el rey DON FELIPE V en el año 1739, y su fiesta principal el dia 5 de agosto.
La imagen de la Virgen de las Nieves es venerada desde el siglo XlX en la capilla de la comunion de la Colegiata de Santa Maria del Salvador, hayi esta todo el año menos los meses de mayo a septiembre que la inagen es trasladada y recibe culto en el altar de la capilla mayor de la Colegiata. El 11 de julio del año 1999 fue coronada canonicamente la imagen de la Virgen de las Nieves por el obispo de Albacete DON FRANCISACO CASES ANDREU.

San José, Costa Rica; Iglesia de La Merced, una gran obra arquitectónica

  • Reportaje: Mynor Alberto Esquivel y Sergio Barrantes 
  • Esta Parroquia pertenece a las temporalidades de la Iglesia Católica y esta inscrito en el Tomo 253, Folio 531, Finca N. 374 de San José.

A inicios de 1795 el cura Encarnación Fernández solicita al obispo de Nicaragua y Costa Rica, Fray Nicolás García Jerez, el permiso eclesiástico para levantar una ermita bajo la advocación de Nuestra Señora de Las Mercedes. La solicitud fue aprobada gracias a las gestiones del gobernador Juan de Dios de Ayala.

Esa primer iglesia se construyó en 1815 y era de abobes con techos de teja, se encontraba en el terreno que años después se destino para la Plaza de la Artillería o sea, donde hoy día se encuentra el Banco Central de Costa Rica.

En 1822 – destaca un documento del historiador Gerardo Vargas Cambronero – el terremoto de San Estalisnao ( 7 de mayo) dañó seriamente el inmueble. Se le hicieron trabajos de reparación, pero con los mismos sismos acaecidos en septiembre de 1841, nuevamente quedó en estado ruinoso.

Mientras que en 1842- 1848 se erigió otra iglesia. De nuevo, los temblores de 1888 destruyeron el edificio que era de gruesas paredes de ladrillo, quedando en pie los muros a media altura. La Merced había sido erigida en  Parroquia  en 1881, al celebrarse el Primer Sínodo Diocesano que ordenó  declarar parroquias todas las ermitas, capillas, oratorios.

La Iglesia de La Merced permaneció en ruinas por más de un lustro. A inicios del año  1893 (Gobierno de José Joaquín Rodríguez 1892-1896) el Estado adquirió el terreno que ocupaba el templo para ampliar el Palacio Nacional, proyecto que nunca se ejecutó. Y, mediante un acuerdo con el gobierno eclesiástico se le cedió a la Iglesia Católica el terreno donde se encontraba el Teatro Municipal, la Casa Solar situados al norte del mismo que fueron propiedad de Fabián Esquivel y las fincas de las señoritas Jesús, Mercedes y Carlota Salazar Arias, Pánfilo Valverde y Pascual Campos.

El gobierno auxilió a la Iglesia con ocho mil libras esterlinas, para la construcción del nuevo templo. Estas propiedades se encontraban donde actualmente esta el edificio del Banco de Costa Rica.

Un numeroso grupo de vecinos y propietarios de San José y barrios aledaños dirigieron una carta al Secretario de Estado en el Despacho de Culto oponiéndose a la edificación de la iglesia de La Merced en los terrenos del antiguo Teatro Municipal. Para ello, alegaron que: se carecía en ese sitio de una plaza que le diera vista al inmueble, así como de un punto de reunión y de procesiones,  el Mercado Central perturbaba, por su cercanía, la seriedad de las actividades religiosas. Además, cerca estaba el Palacio de Justicia que demandaba tranquilidad para sus tareas.

Esas personas propusieron para construir la nueva iglesia, el terreno conocido comola Plazadel Hospital, por estar en un punto de confluencia territorial por distintos barrios o comunas  (Hatillo, Mata Redonda, Cubillos, San Sebastián, Alajuelita) y por encontrarse en el distrito Hospital, que pertenece ala Parroquia LaMerced, agrega el escrito. Además, los feligreses sugirieron la compra de la manzana o cuadra llamada  “ El Mesón “, hoy día Parque Braulio Carrillo, para dedicarla al parque, que sirviera de adorno a la iglesia y a la vez, al Hospital San Juan de Dios.

El 24 de marzo de 1893 se suscribió el Contrato N. III entre José Vargas, Secretario de Estado en el Despacho de Fomento y Moisés Ramírez Castro, cura de las temporalidades dela Iglesia, para modificar el Decreto N. II (del 9 de enero de 1893) tras devolverle ala Iglesia Católicalas propiedades cedidas por medio del Decreto antes citado. De esa manera, el gobierno entregaría la plaza denominada del Hospital, con una superficie de7422 metros cuadrados, terreno valorado por un total de 82.000 pesos.

El 17 de junio de 1894 se realizó la ceremonia de colocación de la primera piedra fundamental, el acto estuvo a cargo de Mons. Bernardo Augusto Thiel con la presencia del mandatario Rafael Iglesias y el cura párroco, Pbro. Santiago Zúñiga. Esa primera piedra fue colocada “en el ángulo sur de la puerta principal de la torre”, a la altura del zócalo, es decir 1.25 mts mas arriba del nivel del piso de la iglesia y de la esquina del ángulo en dirección sureste.70 centímetros. Dentro de la piedra, se coloco una cajita de plomo con algunas monedas de la época, gacetas y otros documentos que se refirieron a la construcción del Templo. El diseño arquitectónico estuvo a cargo del Ing. Lesmes Jiménez, en colaboración con el arquitecto,  Jaime Carranza.La IglesiadeLa Mercedse enmarca – según el escrito – dentro de la corriente arquitectónica del neo-goticismo. El inmueble se edificó en un ladrillo, sobre un zócalo de piedra. La armadura del techo es de hierro, lo mismo que la cubierta.

Aunque no existen datos precisos acerca del avance de las obras, se sabe que en 1889, mediante un acuerdo se eximio de derechos de aduana y muellaje, la cantidad de 17 bultos conteniendo material de hierro, para el techo de la iglesia, el cual llegó en barco a Puntarenas. Asimismo en 1907 el Presidente dela Junta Edificadora, Pbro. Yanuario Quesada solicitó una ayuda para cancelar el valor del reloj del templo que fue de 1500 colones. Por acuerdo dela Carterade Culto se les giraron 850 colones que faltaban para cancelarlo. Con este trabajo, prácticamente concluyó la erección del edificio.

La Historia de la Virgen:

Su festividad es el día 24 de septiembre y se le conoce como Patrona de los Presos, según el libro: Vida de Santos de Eliécer Sálesman.

Una antigua tradición narra que en el año de 1218 la Santísima Virgen se le apareció a San Pedro Nolasco recomendándole que fundará una comunidad religiosa que se dedicará a socorrer a los que eran cautivos de sitios lejanos.

Este, apoyado por el Rey Jaime Conquistador y aconsejado por San Raymundo de Peñafort, fundó la Orden Religiosa de Nuestra Señora de La Merced o de Las Mercedes. La palabra Merced quiere decir: Misericordia, ayuda, caridad.

Esta comunidad religiosa lleva muchos siglos ayudando a los prisioneros y ha tenido mártires y santos. Sus religiosos rescataron muchísimos cautivos que estaban presos en manos de los feroces sarracenos.

Desde el año 1259 los Padres Mercedarios empezaron a difundir la devoción a Nuestra Señora de La Merced, la cual esta extendida alrededor del orbe.

Se debe recordar – continua el escrito – que a quienes ayudan a los presos les dirá Cristo en el día del Juicio: “Estuve preso y me ayudaste, todo el bien que le hiciste a los demás, aunque sea a los mas humildes, a mi me lo hicisteis”.

A un lado de esta bella imagen se encuentra la oración siguiente: “¡Oh Amantísima Madre de Dios y madre mía de la Merced!. Tended sobre mí el manto de vuestra maternal protección;  concédeme la gracia especial que os pido y dadme la ternura de vuestro corazón, a fin de que mi alma suspire siempre por vos, mi corazón os ame y toda mi vida os pertenezca en el tiempo y en la eternidad. Amen”.

Aunque esta imagen no es de conjunto, tiene su complemento y son dos cautivos tallados – también por Rodríguez-  que tienen cara y cuerpo idénticos. La diferencia única radica en el sudario. Ambos tienen ojos de vidrio color verde y de importación. Es indudable que Rodríguez utilizó modelo vivo de adolescente. En relación con la imagen que yace en el Altar Mayor, sorprende de primera vista esa perfección y belleza de las figuras escultóricas; de vestidos policromados en oro y esplendida corona con resplandor de doce estrellas mientras que el niño, envuelto en un paño y sin detalles, muestra igualmente los escapularios mercedarios. Todo sobre una nube rodeada de querubines. Resplandor del taller “Del Valle” y la escultura de conjunto fue esculpida por Manuel María Zúñiga, restaurada posteriormente por Paco Zúñiga, Edgar Zúñiga y Ricardo Sandoval.

Aunque esta imagen no es de conjunto, tiene su complemento y son dos cautivos tallados – también por Rodríguez-  que tienen cara y cuerpo idénticos. La diferencia única radica en el sudario. Ambos tienen ojos de vidrio color verde y de importación. Es indudable que Rodríguez utilizó modelo vivo de adolescente En relación con la imagen que yace en el Altar Mayor, sorprende de primera vista esa perfección y belleza de las figuras escultóricas; de vestidos policromados en oro y esplendida corona con resplandor de doce estrellas mientras que el niño, envuelto en un paño y sin detalles, muestra igualmente los escapularios mercedarios. Todo sobre una nube rodeada de querubines. Resplandor del taller “Del Valle” y la escultura de conjunto fue esculpida por Manuel María Zúñiga, restaurada posteriormente por Paco Zúñiga, Edgar Zúñiga y Ricardo Sandoval.

 


María Santisima de la Victoria, una hermosa talla llena de fe

Antonio Ruiz Blanco

 

Fotografía: Esther Gonzalez 

María Santisima de la Victoria es una imagen realizada en madera policromada, de candelero para vestir, esculpida por Pedro de la Rosa Fernandes en el año 1992-1993. Con una altura de 1,68 la Imgen presenta un rostro solemne, dulce y sin aún el dolor. Carece de lágrimas y su mirada entreabierta da una cercania a todo aquel que la contempla. Es la Titular Mariana de la Cofradia la Oración de Nuestro Señor en el Huerto de los Olivos y María Santísima de la Victoria y mantiene su sede canónica desde sus principios en la Iglesia de la Victoria, regentada por los Padres Agustinos, en la ciudad de Motril. Procesiona en la tarde-noche del Lunes Santo bajo palio y manto azul marino.

 

Fué bendecida el 19 de marzo del año 1993 teniendo el lujo de portar sobre sus sienes la corona de Nuestra Señora de la Misericordia, de la Cofradía del Perdón del Martes Santo motrileño.

Desde ahí se imprime un largo proyecto que comienza en 1994, poniendo a María Stma. de la Victoria en la calle sobre paso a costal sevillano cuyo respiraderos (a falta de los moldurones) fueron realizados por el Taller de LuisYGeni Aragón. Sobre una peana provisional y exornada con gladiolos, claveles y rosas blancas, partía su primera estación de penitencia la Reina de San Agustín.

Para esa ocasión lució manto azul marino, que aún perdura, la saya brocada beig que su mismo escultor le regalase y una diadema que fué bendecida esa misma Cuaresma. Ataviada desde sus comienzos por María José Blanco Lopez, siempre auxiliada por Encarni Pérez, la Imagen lució radiante y portentosa.

Era la primera vez que un paso de palio salía a costal y se le sumaba la dificultad de altura de la puerta del Templo Agustino. Aún así, el discurrir de Ella fué un placer y para la Cofradía, ver por primera vez a su Titular Mariana en las calles fué un sueño ya hecho realidad.

Como curiosidad, durante el proceso de talla de la Sagrada Imagen el escultor pidió saber el nombre con el que se consagraria la misma y por indeciosiones varias la Virgen tiene escritos nombres como Consolación, Concepción… Que fueron borrados al decidir que su advocación fuese de Nuestra Señora de la Victoria.


México: celebración del nacimiento de la Divina Infantita

En México capital, en el convento de San José de Gracia, había una comunidad de monjas Concepcionistas, y entre ellas una “lega” llamada Sor Magdalena de San José, ella había sido una joven distinguida, ilustre y rica que por humildad donó su dote a otra joven para que pudiera ser de “coro”.
El día de los Santos Reyes del año 1840 estando la madre Magdalena en oración ante el pesebre del Niño Jesús, y mientras adoraba el sagrado misterio tuvo la siguiente inspiración:

¿Por qué a la Santísima Virgen no se la venera también en su nacimiento, y por qué no se le celebra con cantos de alegría como se hace con el Niño Jesús?

Y mientras estaba pensando esto se le apareció la Santísima Virgen Recién Nacida sobre las nubes, acostadita y vestida como una reina y oyó que le decía :

“CONCEDERÉ TODAS LAS GRACIAS QUE ME PIDAN LAS PERSONAS QUE ME HONREN EN MI INFANCIA, PUES ES UNA DEVOCIÓN MUY OLVIDADA”.

Profundamente impresionada la madre Magdalena sintió un gran deseo de dar a conocer a la Virgen Recién Nacida; se lo comunicó todo a la abadesa la madre Guadalupe de San Lorenzo. Después le pidió permiso para hacer una imagen como la que ella había visto y le expresó su vehemente deseo de que todos supieran lo que la Virgen le había dicho.

Pero la abadesa, con la intención de probar si todo aquello era realidad, no le hizo mucho caso, pensando que si era verdad y del agrado de Dios ella volvería a insistir en el caso.

Pues así fue, un día la madre Magdalena estaba limpiando la sacristía y se encontró la cabecita de un ángel que antes había sido colateral de la Custodia, y que se había roto. Muy contenta le llevó la cabecita a la abadesa para que le diera permiso para hacer la imagen de la Divina Niña aprovechando la cabecita del ángel. Después de mucho rogar la Madre le dio el permiso e inmediatamente llamaron al escultor. La madre Magdalena le explicó como era la imagen que ella había visto para que la hiciera igual. Y por un precio muy bajo el escultor se la hizo. La imagen quedó preciosa del tamaño de una niña recién nacida.

La llevaron a bendecir, y enseguida la Madre Magdalena llena de fervor y de alegría comenzó a promover el culto de la Divina Infantita, dando a conocer todo cuanto había acontecido cuando ella se encontraba haciendo oración.

Esta devoción de la Virgen en el misterio de su Natividad fue acogida por el pueblo, entre las personas que la iban conociendo renacía un cariño y ternura especial para la Madre pequeñita de Jesús. Se extendió el culto y también las gracias y favores extraordinarios que las personas iban alcanzando de Dios por la intercesión de María Niña.

Sin embargo enseguida llegaron las pruebas, pues las autoridades eclesiásticas prohibieron este culto hasta comprobar su autenticidad.

A pesar de todo la madre Magdalena no se dejó vencer en su profundo amor para con la Divina Niña, y con la ayuda económica de su familia fue a Roma para entrevistarse con su Santidad el Papa Gregorio XVI. Durante la audiencia le expuso a su Santidad todo lo acontecido sobre la aparición y lo que la Virgen le había dicho, y los favores que las personas habían recibido por la intercesión de la Virgen en este misterio de su Natividad.

Aquí de nuevo nuestro Señor probó que era de su agrado esa devoción, ya que la aprobó y hasta la colmó de indulgencias.

Enseguida que volvió la madre Magdalena con este presente de su Santidad, comenzaron a imprimir triduos, novenas, y oraciones en honor de la Divina Niña, que se repartieron por el pueblo mexicano. Comenzaron a festejar todos los días 8 de cada mes, como recuerdo especial a la Virgen Niña, y sobre todo la fiesta principal, la de la Natividad, el 8 de septiembre.

Nuestro Señor hizo verdaderos milagros a través de su Reinita. Entre otros le devolvió la vista a una niña que era ciega y que los médicos habían dejado ya por imposible. Los pecadores volvieron a la fe ; niños enfermos se recuperaron milagrosamente al ser colocados al amparo de la Divina Niña, los adultos, los ancianos, todos los que le pedían al Señor una gracia por la intercesión de su madrecita, la recibían. También acontecimientos curiosos.

La madre Magdalena era muy sencilla y le hacía demostraciones de amor a la Virgen que demostraban cuanto la quería, con este cariño la llamó Divina Infantita, porque decía que era una niña toda de Dios. Le colocó un cuarto al lado del suyo con un letrero que decía :Cuarto de la Divina Infantita. Este cuarto estaba siempre adornado con flores, y mil primores propios de una niñita, con velas, y con todo lo que los devotos le enviaban en señal de agradecimiento.

En la fiesta del 8 de septiembre los señores Obispos celebraban la Eucaristía de Pontifical. Para todo esto los devotos daban donativos, y otras veces la madre Magdalena hacía primores y los rifaba o se los regalaba a los devotos que enseguida le enviaban un donativo. Y así se iba extendiendo este culto tan agradable a los ojos de Dios.

Cuando todo estaba en auge, nuestro Señor llamó para sí a la madre Magdalenita, ella había cumplido su misión y en el año 1859, a la edad de 69 años, abrió sus ojos para la Vida Eterna.

En sus últimos años de vida, le pidió a la abadesa que se encargara de continuar fomentando este culto. Y este fue el deseo de la madre, pero se fueron pasando los años, y como no estaba tranquila porque no había seguido con aquel culto, pensó en hacer una imagen más pequeña y colocarla en una urna para enviarla por las casas de los devotos, ya que en el monasterio era cada vez más difícil continuar con los cultos, y nadie se encargaba de seguir fomentando la devoción entre el pueblo.

Le encargó a un escultor que hiciera otra Divina Infantita pero más pequeñita que la que tenían. El escultor que estaba haciendo un Niño Jesús, quiso transformarlo en la Divina Niña y salió tan fea que la madre Guadalupe no quiso ni que la vieran, y la dejó guardada en su armario durante 20 años.


Nuestra Señora de los Milagros o de la Rábida, s XIV, autor anónimo, estilo gótico normando francés.

Reportaje: Francisco A. Fdez
La Virgen de los Milagros o Santa María de La Rábida, conocida por ambos nombres indistintamente, es la patrona del monasterio y de Palos de la Frontera. La imagen de la Virgen es una escultura de alabastro de pequeño tamaño (unos 54 cm), fechada en el siglo XIV. Es una muestra del gótico francés,

concretamente del manierista y elegante estilo normando, que imprime en la figura una singular curvatura, de manera que cambia de aspecto según se varíe la perspectiva desde donde se contemple.
Según una leyenda sin base histórica, esta imagen fue traída en uno de sus viajes por un marinero de Palos de la Frontera y después, a la llegada de los árabes, fue ocultada en el fondo de la Ría de Huelva. Más tarde la rescataron con sus redes unos pescadores y la devolvieron a la iglesia del monasterio.
Según documentos existentes en la parroquia de San Jorge Mártir de Palos de la Frontera, en una restauración que se hizo en la imagen de la Virgen en el siglo XVIII, encontraron restos de sal y de limo marino, como si hubiera estado sumergida en el mar.17
Sí corresponde a la historia el hecho de que Colón y parte de su tripulación oraran ante esta imagen horas antes de iniciar el viaje que los llevaría a las costas del Nuevo Continente.
A lo largo de su historia se le han atribuido múltiples favores y milagros, tanto de sanaciones como de prodigios en favor de la defensa de las costas de la zona de ataques piráticos. Es por ello que muy pronto se la empezó a denominar “de los Milagros”, que comparte con su primigenio y original nombre “de la Rábida”.
En 1967 fue ratificado de forma canónica el patronato que ostentaba desde antiguo sobre Palos de la Frontera.
La imagen de la Virgen fue coronada por el Papa Juan Pablo II el 14 de junio de 1993, siendo los Padrinos de la Coronación los Reyes de España, Juan Carlos I y Sofía, representados en su hija la Infanta Cristina. Es la única imagen de la Virgen coronada por el papa polaco en España. Asimismo, recibió el título de “Alcaldesa perpetua de la ciudad”.
Cada año, el 4 de agosto es trasladada a Palos de la Frontera, a la iglesia parroquial de San Jorge Mártir, donde permanece durante el mes estival para recibir los honores que le tributan los fieles de dicha localidad. El 15 de agosto, coincidiendo con la festividad de la Asunción de la Virgen y después de la solemne función religiosa, se realiza una procesión en su honor por las principales calles de la localidad. Y ya el último fin de semana de agosto es trasladada de nuevo a “La Rábida”, donde en el entorno del monasterio tiene lugar una típica romería andaluza, finalizando así los actos de la ciudad palerma en honor de la Virgen de los Milagros.
Se están celebrando los 600 años de la llegada de los Franciscanos a dicho monasterio, muy vinculado, desde el s XVI, a los países hermanos del continente americano

Hoy conmemoramos el natacilio de María Virgen.

Fiesta de la Natividad de la bienaventurada Virgen María, de la estirpe de Abrahán, nacida de la tribu de Judá y de la progenie del rey David, de la cual nació el Hijo de Dios, hecho hombre por obra del Espíritu Santo, para liberar a la humanidad de la antigua servidumbre del pecado.

Un anticipo y anuncio inmediato de la redención obrada por Jesucristo es el nacimiento de su Madre la Virgen María, concebida sin mancha de pecado, llena de gracia y bendita entre todas las mujeres.

En Jerusalén, en la Iglesia de Santa Ana. La primera fuente de la narración del nacimiento de la Virgen es el apócrifo Protoevangelio de Santiago, que coloca el nacimiento de la Virgen en Jerusalén, en el lugar en que debió existir una basílica en honor a la María Santísima, junto a la piscina probática, según cuentan diversos testimonios entre los años 400 y 600. Después del año 603 el patriarca Sofronio afirma que ése es el lugar donde nació la Virgen. Posteriormente, la arqueología ha confirmado la tradición.

La fiesta de la Natividad de la santísima Virgen surgió en oriente, y con mucha probabilidad en Jerusalén, hacia el s. v. Allí estaba siempre viva la tradición de la casa natalicia de María. La fiesta surgió muy probablemente como dedicación de una iglesia a María, junto a la piscina probática; tradición que se relaciona con el actual santuario de Santa Ana.

Consulta también: ¡Feliz cumpleaños María! 
Escucha el Podcast de Mauricio I. Pérez, La Fiesta de la Natividad de María


MARÍA, LA VIRGEN TODA HERMOSA

Manuel Murillo Garcia

María era y es preciosa. Sí, por dentro, pero también por fuera.

Fotografía: Juan Pablo Rodriguez . Esta imagen se encuentra en custodia de  la Iglesia de San Francisco, Cuidad de Guatemala.

Francesco Di Palma, Hermandad del Gran Poder

María era y es preciosa. Sí, por dentro, pero también por fuera (recalco esto último). Tenía que serlo. Lo demuestro con un simple silogismo. A Dios corresponden todas las perfecciones en grado sumo. Tener buen gusto estético es una perfección. Por lo tanto, Dios es el que tiene buen gusto en grado sumo. Y siendo así ¿cómo no iba a poner en juego esa cualidad a la hora de escoger nada menos que a su misma Madre? San Bernardo tiene al respecto una expresión muy acertada: “El Creador del hombre, al hacerse hombre, naciendo en la raza humana, debió elegir, o mejor dicho, formar para sí entre todas, una madre tal que fuese digna de Él y de su pleno agrado”.

Casi siempre, al reflexionar sobre la hermosura de María, nos quedamos en la consideración de sus virtudes humanas o espirituales. Y no está mal, desde luego. Pero muy pocas veces ponderamos su belleza física. Si es verdad que Dios, cuando pensó y creó a María, lo hizo adornándola de las más excelsas virtudes en lo humano y en lo espiritual, también lo es que no pudo olvidarse de poner en Ella las más apropiadas cualidades corporales.

María era y es guapa, muy guapa. Y no tiene que darnos pena ni corte decirlo y decírselo a Ella también con frecuencia (aunque le saquemos los colores allá en el cielo…). Y si se sonroja, podemos preguntarle con el poeta Diego Cortés: “¿Por qué va cubriendo / tu frente el rubor, / si más pura eres / y hermosa que el sol?”

San Antonio, en su Itinerarium, hace la observación, confirmada por muchos, de que las mujeres de Nazaret, altas, morenas, bien proporcionadas, son, aún hoy día, las mujeres más bellas de oriente. Y él lo atribuye a un privilegio alcanzado para ellas por la Virgen María. Nosotros sabemos que fue más bien predestinación del Señor que quiso prepararse como Madre a la más bella de las hijas de Israel.

María, la toda hermosa, la enteramente hermosa. Nada feo había en Ella. Nada. Ni en su alma ni en su cuerpo. Por lo menos a los ojos de Dios. El mismo arcángel Gabriel lo dijo claramente en su anuncio: “has hallado gracia delante de Dios”; es decir, le has encantado a Dios, le has cautivado con la belleza que Él puso en ti. El mismo Diego Cortés lo expresaba así: “Placer inefable / al punto que vio / tu rostro gracioso / el cielo gozó”. Y no somos quién ninguno de nosotros para contradecir los gustos de Dios en algo tan delicado como el aspecto interior y exterior de su misma Madre…

Una mujer humilde, pobre, silenciosa, pura, alegre, creyente, trabajadora, hecha al dolor y rebosante de amor. Pequeñas pinceladas pero que ya de por sí dejan entrever, como en bosquejo, una espléndida obra de arte. ¡Qué magnífica mujer! “María inigualable, hermosa si mancha, porque es toda hermosa”, decía San Ambrosio.

La hermosura de María no puede agotarse en un libro, ni en un cuadro, ni en una escultura por geniales que sean sus autores. Es un dechado de belleza que excede la pluma más cultivada, el pincel más delicado o el más diestro cincel. No es obra humana (aunque Ella tuvo su buena parte en el cultivo de algunas de sus virtudes), sino en mucho directamente divina. En palabras de San Luis M. Grignion de Montfort: “María es el paraíso de Dios, su mundo inefable… Dios ha creado un mundo para sí mismo y lo ha llamado María”.

Sólo Dios pudo llenar un alma de gracia con la plenitud con la que llenó a María. Sólo Él pudo preservarla inmaculada desde su concepción. Y lo hizo sólo con Ella. Predilección sin parangón de parte de Dios para con Ella. Hermosura sin par la de María. Ella es, con expresiones de Pablo VI, “el espejo nítido y sagrado de la infinita Belleza, la semblanza divina en rostro humano, la Belleza invisible en figura corpórea”.

Podemos presumir, y con toda razón, de la Madre que tenemos en el cielo. No es para menos. Hemos de sentirnos orgullos de ser hijos de una madre tal. No deberíamos cansarnos de contemplarla y admirarla; su belleza es inagotable. No deberíamos cesar de cantar sus glorias y cubrirla de piropos. Hemos de proclamarla siempre dichosa, alegrándonos con Ella por las maravillas que Dios obró en su favor.

Con una Madre así, no es poca nuestra responsabilidad de ser sus buenos hijos. Es todo un reto el parecernos a Ella imitando las virtudes que ornamentaron su vida. Sería estupendo que se pudiera decir de cada uno de nosotros: este ha salido a su madre… Porque es humilde, sencillo, pobre, sacrificado, discreto, puro, alegre, creyente y rebosante de amor hecho obras como lo fue Ella.

Autor: P. Marcelino de Andrés.

MANUEL MURILLO GARCIA
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Francisco Romero Zafra y Nuestra Señora de la Amargura de Jamilena, Jaen

Francisco Romero Zafra, de profesión escultor imaginero, natural de La Victoria (Córdoba) el día 25 de marzo de 1956. Autodidacta, comenzando en la escultura en 1990.

En el año 2000, participó en una exposición colectiva, de Imaginería, que organiza el Ayuntamiento de Espartinas y la Diputación de Sevilla, en el Santuario de La Virgen de Loreto, en Espartinas (Sevilla), siendo elegido como cartel anunciador su imagen del Resucitado de Pozoblanco.

En el año 2001, participó en la segunda exposición, en el mismo lugar (Espartinas) y también en la cuaresma del 2001 fue la exposición en el Café Concierto Puertaoscura de Málaga.

En el año 2002, participó de nuevo en una exposición que organiza el Excmo Ayuntamiento de Espartinas y en iMAGO Arzobispado de Viena, en la Iglesia de los Agustinos del Palacio Real de Viena, siendo elegido como cartel anunciador, una de sus obras.

En el mismo año, participó con la donación de un busto de barro cocido, en una exposición, que organiza la Exma. Sra. Duquesa de Alba, en la sala de arte Garduño, a beneficio de la Asociación Sevillana de Esclerosis Múltiple.

También participó en varias exposiciones realizadas en, Pozoblanco, Martos, La Victoria y La Rambla.

En la cuaresma del 2004, la exposición en el Café Concierto Puertaoscura de Málaga. Con dos bustos de Dolorosa.

Sus obras están extendidas principalmente por las provincias de Jaén, Córdoba, Málaga, Granada, Valladolid, Badajoz y Tenerife.

 Esta imagen de Nuestra Señora de la Amargura de Jamilena, Jaen es única en su estilo, pues desarrolla una fsonomia m en su rostro que es de llamamiento, pero sobre todo muestra y demuestra el dolor ante la muerte de su Hijo. Es una pieza de alto valor artístico 


“”HACED LO QUE MI HIJO OS DIGA”, Beato Juan Pablo II

Manuel Murillo Garcia
 Fotografía: Francesco Di Palma
Que nuestros oídos escuchen constantemente con la adecuada claridad tu voz maternal, de ti Madre nuestra.HACED LO QUE MI HIJO OS DIGA”

MADRE... En este solemne momento escuchamos con particular atención tus palabras: “Haced lo que mi Hijo os diga”. Y queremos responder a ellas con todo nuestro corazón. Queremos hacer lo que tu Hijo nos dice, porque Él tiene palabras de vida eterna. Queremos llevar a cabo y cumplir todo aquello que provenga de Él, todo aquello que se contiene en la Buena Nueva, tal como nuestros antepasados lo hicieran durante tantos siglos.

MADRE..Tu fidelidad a Cristo y a su Iglesia, han estampado en cierto modo en nosotros una marca indeleble que todos compartimos. Esa fidelidad ha fructificado en el heroísmo cristiano y en una poderosa tradición de vivir de acuerdo con la Ley de Dios, en concordancia con el mandamiento más sagrado del Evangelio: el mandamiento del Amor. Hemos recibido esta espléndida herencia de tus manos al principio de una nueva era, al aproximarnos al cierre del segundo milenio del nacimiento del Hijo de Dios de Tí, nuestra Alma Mater, y queremos llevar esta herencia en el futuro con la misma fidelidad con la que nuestros antepasados dieron testimonio de ella.

MADRE..Que nuestros oídos escuchen constantemente con la adecuada claridad tu voz maternal: “Haced lo que mi Hijo os diga”.

MADRE..Haznos capaces de perseverar con Cristo. Haznos capaces, Madre de la Iglesia, de construir su Cuerpo Místico viviendo con la vida que solo Él puede darnos de Su plenitud, que es a la vez divina y humana.”

Autor: SS Juan Pablo II.

MANUEL MURILLO GARCIA Para ir al Blog “Solo Informatica, por Manuel Murillo Garcia”, siga este enlace: http://mmurilloinformatica.blogspot.com/  Para ir al  Blog ”MIS COSAS” http://murillomanolo.blogspot.com/

La Divina Infantita intercede por nosotros….

Foto y Texto: Costarricense Catolico

El 8 de diciembre celebramos la Concepción Inmaculada de la Virgen en el seno de su madre santa Ana y 9 meses después la Iglesia se llena de júbilo en su Natividad.
Este 30 de Agosto unámonos alrededor de la Cuna de la Niña María Inmaculada
lla Virgen Santísima para invocarla en la fiesta de su Nacimiento el día
8 de septiembre.
Hagamos estos 9 días de preparación a su Cumpleaños
para agradecer a Dios Trino el don de María nuestra Madre.

Oración para pedir su bendición
Eres, Niña Inmaculada
Del Señor Obra Maestra
Pues la Fuerza de su diestra
Quedó en tu ser agotada
Y porque fuiste formada
Sin la Culpa Original
Eres Reina Universal
Y de mi vida Pastora
Inmaculada Niña Señora
Líbranos de todo mal
Y alcánzanos ahora la bendición final +

La Virgen María prometió que, a quienes pidan al Señor algún favor por los méritos de su Concepción , Nacimiento e Infancia No se les negaría nada

Por los méritos de tu Concepción, Nacimiento e Infancia
Te pido Dulce Niña : Vivir y Morir en la vida de la Gracia

Jaculatoria inspirada por el Ind. HyH de la Toda Santa.

Hoy nace una clara estrella,
tan divina y celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo sol nace de ella.

Esta fiesta mariana tiene su origen en la dedicación de una iglesia en Jerusalén, pues la piedad cristiana siempre ha venerado a las personas y acontecimientos que han preparado el nacimiento de Jesús. María ocupa un lugar privilegiado, y su nacimiento es motivo de gozo profundo. En esta basílica, que había de convertirse en la iglesia de Santa Ana (siglo XII), san Juan Damasceno saludó a la Virgen niña: “Dios te salve, Probática, santuario divino de la Madre de Dios … ¡Dios te salve, María, dulcísima hija de Ana!”. Aunque el Nuevo Testamento no reporta datos directos sobre la vida de la Virgen María, una tradición oriental veneró su nacimiento desde mediados del siglo V, ubicándolo en el sitio de la actual Basílica de “Santa Ana”, en Jerusalén. La fiesta pasó a Roma en el siglo VII y fue apoyada por el Papa Sergio I. Su fecha de celebración no tiene un origen claro, pero motivó que la fiesta de “La Inmaculada Concepción” se celebrara el 8 de diciembre (9 meses antes).

A casa de Santa Ana
llegaron hoy las vecinas
porque dicen en el pueblo
que ha dado a luz a una niña
Jesús, que contento
Jesús, que alegría
Porque ya ha nacido
la Virgen María (bis).
II.
San Joaquín como sabía
que aquella noche nacía,
recogido con su esposa
las oraciones decía.
Y a la media noche
llegó la Alborada
y nació la Niña
que es Inmaculada (bis).
III
Los angelitos del Cielo
cantaban junto a su cuna,
y al lado de sus pies bellos
vino a posarse la luna.
Jesús, que contento
Jesús, que alegría
Ya vino la Aurora
vendrá pronto el Día (bis).
IV
El mundo estaba en tinieblas
sin luz, sin norte y sin guía
y hoy se llenó de esperanza
porque ha nacido María.
Estaba anunciado
de tan linda Flor
que el fruto bendito
será el Redentor (bis).
V.
¿Quién es ésta que se alza
más hermosa que la Aurora?
De Ella va a nacer el Sol
es Virgen, nuestra Señora
Benditos los padres
que dieron tal flor
Bendita la Niña
que es Madre de Dios (bis).
VI.
De otra cosa no se habla
hoy en todo Nazaret:
“¡Ay, qué Niña tuvo Ana!”
“Voy contigo y la veré!”
Y al ver que es hermosa
cual ninguna flor,
sus Padres dan gracias
a Nuestro Señor (bis).
VII.
A todos mira y sonríe
esta lindísima Niña;
tiene Corazón de Madre
y en su rostro se adivina.
Dicen vendrá el día
que Nuestro Señor
la hará Madre nuestra
con gozo y dolor (bis).
VIII.
Reciban mil parabienes
sus padres Joaquín y Ana,
por esta Niña que tienen
y el Fruto de sus entrañas.
Jesús y María
y el Casto José
La Santa Familia
que hay en Nazaret
H.M.C.S.T. sept. 1995


ANTE TU MIRADA

Manuel Murillo Garcia

Fotografía: Marco Vinico Pinilla / Asociacio Virgen de Guadalupe  San Miguel Tetapa 

Cuando me dejo traspasar por tu mirada y te permito entrar en mi alma, todo adquiere un color diferente. 

La mirada de Dios me penetra y me envuelve, me rodea y me busca, me invita y me respeta.

Dios no es indiferente ante mi pecado: toma en serio lo que hago y lo que dejo de hacer. No olvida que soy de barro y que necesito ayuda. No ignora lo bueno que Él mismo sembró en mi alma. No deja sin recompensa ese vaso de agua que ofrezco a quien me lo pide.

Así es tu mirada. No sé por qué la rehúyo, como si tuviera miedo de mis faltas, cuando lo que deseas es curar mis heridas. No sé por qué prefiero otros ojos, que un día me miran con aprecio y otro con indiferencia. No sé por qué escucho músicas o veo imágenes cuando podría dejarme envolver por el calor de tus pupilas de Padre bueno.

Pero cuando me dejo traspasar por tu mirada y te permito entrar en mi alma, todo adquiere un color diferente. Porque el mundo tiene sentido si surge desde tu Bondad y si se dirige hacia ti. Porque la vida es maravillosa cuando se explica desde esa palabra grande y sencilla: Amor.

Ante tu mirada todo cambia. Mi pecado se derrite si me acerco a la gran fiesta de la misericordia que se celebra en cada confesión. Mi corazón recobra fuerzas cuando me alimento del Pan de la vida. Mi cuerpo adquiere una luminosidad diferente, si ha quedado purificado desde el agua y la sangre que brotan del Calvario.

También cambia el rostro de quienes me rodean, pues descubro que son hijos tuyos, hermanos necesitados, como yo, de cariño, de perdón y de esperanza.

Este día y toda mi existencia puede ser diferentes si me pongo ahora, simplemente, lleno de confianza, ante tu mirada…

Autor: P. Fernando Pascual LC.

MANUEL MURILLO GARCIA
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LA PRISA DE LA CARIDAD: La caridad de María es disponibilidad, pero para que pueda ser así es necesaria su presencia.

Manuel Murillo Garcia
Probablemente a María le llevó tres días para ir de Nazaret al pueblo de su prima que está cerca de Belén, llamado Ain Karin.


Cuando una persona tiene un problema personal tiende a obsesionarse con él. Su mente es como una rueda que gira en torno al mismo centro. En estas ocasiones es más difícil pensar en los problemas de los demás y mucho más darles una prioridad.

María al aceptar la invitación de Dios de ser la madre de su Hijo, se complicó la vida. Ella estaba desposada legalmente con José el carpintero. El ser infiel a su compromiso matrimonial le podía acarrear la muerte. ¡Pensemos en el caso de la mujer adúltera que querían apedrear en el Evangelio de san Juan! De hecho José decidió repudiarla, pero en secreto, como consideraremos más adelante.

María no se hundió en su problema, sino pensó en el de su prima Isabel: iba a dar a luz a un niño siendo ella muy anciana. Hasta el día de hoy tal cosa causa bastante pavor a pesar de todos los adelantos médicos. Isabel corría riesgo de morir. María estaba más preocupada sobre la posibilidad de que su prima muriera a que ella misma sufriera la misma suerte.

Cuando entró en la casa de su pariente, ésta, bajo el influjo del Espíritu Santo, la felicitó por su fe: “Bienaventurada eres porque has creído en el mensaje que te fue dicho de parte del Señor”. No la felicitó por haber sido escogida por Dios para ganar la “lotería” mesiánica, sino por su fe en la palabra de Dios. ¡Qué impresión produciría una chica a sí que ya que hizo a los demás maravillarse de una cualidad interior de fe más que de la suerte de ser escogida para ser la madre del Mesías! Se puede apreciar que las cualidades espirituales de María fueron tan profundas que se transparentaban en su mismo rostro.

En esto podemos descubrir el sentido último de la misión de la mujer según el designio de Dios: ser como un “sacramento” o manifestación de Dios para los demás. ¡Qué diferencia entre María de Nazaret y muchas chicas de hoy en día que parecen vacías de toda riqueza humana y espiritual! Cuando la mujer se aparta de Dios y de su gracia, ella pierde incluso como mujer. La mujer debe tener a Dios “escrito” en su rostro, debe manifestar la ternura y la bondad con que Dios ama a la humanidad.

Si bien es cierto que debemos reconocer este esplendor espiritual de María, no debemos ir al extremo de considerarla como un ángel en la tierra. Su caridad hacia la prima fue muy práctica. Así como dijimos más arriba que para María creer fue decir “Aquí estoy”, para ella amar era también decir “Aquí estoy.” Con su actitud de ir a toda prisa a Ain Karín, ella estaba diciendo a Isabel “Tú puedes contar conmigo. Aquí estoy.”

La caridad en María es disponibilidad, pero para que fuese así era necesaria su presencia. No habría significado mucho que ella se hubiera quedado en Nazaret y sólo hubiera mandado una carta a su prima para felicitarla y decirle que esperaba que todo saliera bien.

Parece ser que esta caridad como presencia no brilla en el mundo como debería. Para mostrar solidaridad se mandan medicamentos y alimentos a zonas damnificadas, pero no es lo mismo que ir allí y estar entre la gente para ver que se les puede ofrecer.

El amor de una madre es en gran parte amor presencia. Lo que da seguridad a los niños es el pensamiento de que ella está ahí. También así es el amor de los esposos. Cuando el marido está tan ocupado en el trabajo que ya no tiene tiempo para estar en casa, trabajo que ya no tiene tiempo para estar en casa, comienza a amar por “control remoto”, pues piensa que si él se queda en la oficina hasta altas horas de la noche, es porque está ganando dinero para su familia. Sin embargo, está faltando el amor presencia.

La caridad de María es disponibilidad, pero para que pueda ser así es necesaria su presencia. ¡Cuánto daño hace la ausencia del amado en un matrimonio o en una familia!

Autor: P. Fintan Kelly.

MANUEL MURILLO GARCIA
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Santa Rosa de Lima….ruega por nosotros

Santa Rosa de Lima nació el 30 de abril de 1586 en la vecindad del hospital del Espíritu Santo de la ciudad de Lima, entonces capital del virreinato del Perú. Su nombre original fue Isabel Flores de Oliva. Era una de los trece hijos habidos en el matrimonio de Gaspar Flores, arcabucero de la guardia virreinal, natural de San Juan de Puerto Rico, con la limeña María de Oliva. Recibió bautismo en la parroquia de San Sebastián de Lima, siendo sus padrinos Hernando de Valdés y María Orozco.

En compañía de sus numerosos hermanos, la niña Rosa se trasladó al pueblo serrano de Quives, en la cuenca del Chillón, cuando su padre asumió el empleo de administrador de un obraje donde se refinaba mineral de plata. Las biografias de Santa Rosa de Lima han retenido fijamente el hecho de que en ese pueblo, que era doctrina de frailes mercedarios, la joven recibió en 1597 el sacramento de la confirmación de manos del arzobispo de Lima, Santo Toribio Alonso de Mogrovejo, quien efectuaba una visita pastoral en la jurisdicción.

Ocupándose de la “etapa oscura” en la biografía de Santa Rosa de Lima, que corresponde precisamente a sus años de infancia y adolescencia en Quives, Luis Millones ha procurado arrojar nueva luz mediante la interpretación de algunos sueños que recogen los biógrafos de la santa. Opina Millones que ésa pudo ser la etapa más importante para la formación de su personalidad, no obstante el hecho de que los autores han preferido hacer abstracción del entorno económico y de las experiencias culturales que condicionaron la vida de la familia Flores-Oliva en la sierra, en un asiento minero vinculado al meollo de la producción colonial. Probablemente, esa vivencia (la visión cotidiana de los sufrimientos que padecían los trabajadores indios) pudo ser la que dio a Rosa la preocupación por remediar las enfermedades y miserias de quienes irían a creer en su virtud.

A Santa Rosa de Lima le tocó vivir en Lima un ambiente de efervescencia religiosa, una época en que abundaban las atribuciones de milagros, curaciones y todo tipo de maravillas por parte de una población que ponía gran énfasis en las virtudes y calidad de vida cristianas. Alrededor de sesenta personas fallecieron en “olor de santidad” en la capital peruana entre finales del siglo XVI y mediados del XVIII. De aquí se originó por cierto una larga serie de biografías de santos, beatos y siervos de Dios, obras muy parecidas en su contenido, regidas por las mismas estructuras formales y por análogas categorías de pensamiento.

A Santa Rosa le atraía con singular fuerza el modelo de la dominica Catalina de Siena (santa toscana del siglo XIV), y esto la decidió a cambiar el sayal franciscano por el hábito blanco de terciaria de la Orden de Predicadores, aparentemente desde 1606. Se afirma que estaba bien dotada para las labores de costura, con las cuales ayudaba a sostener el presupuesto familiar, pero fueron muy contadas las personas con quienes Rosa llegó a tener alguna intimidad. En su círculo más estrecho se hallaban mujeres virtuosas como doña Luisa Melgarejo y su grupo de “beatas”, junto con amigos de la casa paterna y allegados al hogar del contador Gonzalo de la Maza.

Los confesores de Santa Rosa de Lima fueron mayormente sacerdotes de la congregación dominica. También tuvo trato espiritual con religiosos de la Compañía de Jesús. Es asimismo importante el contacto que desarrolló con el doctor Juan del Castillo, médico extremeño muy versado en asuntos de espiritualidad, con quien compartió las más secretas minucias de su relación con Dios.

Dichos consejeros espirituales ejercieron profunda influencia sobre Rosa y resultaron cómplices de sus delirios, visiones y tormentos. No sorprende desde luego que María de Oliva abominase de la cohorte de sacerdotes que rodeaban a su piadosa hija, porque estaba segura de que los rigores que ella se imponía eran “por ser de este parecer, ignorante credulidad y juicio algunos confesores”, según recuerda un contemporáneo. La conducta estereotipada de Santa Rosa de Lima se hace más evidente aún cuando se repara en que por orden de sus confesores anotó las diversas mercedes que había recibido del Cielo, componiendo así el panel titulado Escala espiritual. No se conoce mucho acerca de las lecturas de Santa Rosa, aunque es sabido que encontró inspiración en las obras teológicas de fray Luis de Granada.

 

 


“LA SANTISIMA VIRGEN MARIA, REINA Y SEÑORA DE TODO LO CREADO”

 Al tema de la realeza de Cristo y María está íntimamente unido el de la «recapitulación» en Cristo de todas las cosas, que ahora solo podemos insinuar. María ha sido asociada también a la función de
Cristo Cabeza de la Humanidad. Con una cierta analogía, se puede afirmar que la Bienaventurada Virgen fue asociada al nuevo Adán, Cristo, formando con Él una sola cosa –una caro, en expresión no
simétrica con la de Gen.2, Mc 7,8, Ef 5, 31-32-. Es la Esposa del Redentor, en un sentido espiritual sublime muy hondo. La exégesis bíblica lo descubre. En su seno virginal se encarnó el Logos divino y su Hijo la eleva para siempre, íntegra, con alma y cuerpo, al centro amoroso de la Trinidad, a la derecha de la Cabeza de la nueva Humanidad por Él redimida.

a) Repasemos algunos textos de la Escritura para releerlos con vistas al tema que nos ocupa. Volvamos al libro del Apocalipsis: «Una gran señal apareció en el cielo: una mujer, vestida del sol, con

la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza» (12, 1). En esta mujer resplandeciente de luz los Padres de la Iglesia reconocieron a María. En su triunfo, el pueblo cristiano,
peregrino en la historia, entrevé el cumplimiento de sus expectativas y el signo cierto de su esperanza.

b) Cuando el hijo que milagrosamente llevaba Isabel en el seno se estremece de alegría, al oír el saludo de la Virgen Madre, exclama: «¿De dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mi?» (Lc
1, 43). Decir «la madre de mi Señor» es tanto como decir «la Señora», «la Reina». Kyrios, «Señor», llegó a ser sinónimo del nombre de Dios . Así se inicia una tradición ininterrumpida. Orígenes
comenta esas palabras pronunciadas por Isabel en la Visitación: «Soy yo quien debería haber ido a ti, puesto que eres bendita por encima de todas las mujeres, tú, la madre de mi Señor, tú, mi Señora» . En este texto, se pasa espontáneamente de la expresión «la madre de mi Señor» al apelativo «mi Señora», anticipando lo que declarará más tarde san Juan Damasceno, que atribuye a María el título de «Soberana»: «Cuando se convirtió en madre del Creador, llegó a ser verdaderamente la soberana de todas las criaturas»

-libro de Antonio Orozco Delclós, MADRE DE DIOS Y MADRE NUESTRA. INICIACIÓN A LA MARIOLOGÍA


María es reina de los ángeles y de todos los hombres que son del Señor.

 http://regnummariae.org/la_inmaculada/maria_reina__fiesta.htmEl título de Reina se le da a María Santísima desde los primeros siglos como indicación de su preeminencia y poder que los recibe de aquel que es el Todopoderoso: Su Hijo, Jesucristo.Juan Pablo II, el 23 de julio del 1997, habló sobre la Virgen como Reina del universo. Recordó que “a partir del siglo V, casi en el mismo período en que el Concilio de Efeso proclama a la Virgen ‘Madre de Dios’, se comienza a atribuir a María el título de Reina. El pueblo cristiano, con este ulterior reconocimiento de su dignidad excelsa, quiere situarla por encima de todas las criaturas, exaltando su papel y su importancia en la vida de cada persona y del mundo entero”.

El Santo Padre explicó que “el título de Reina no sustituye al de Madre: su realeza sigue siendo un corolario de su peculiar misión materna, y expresa simplemente el poder que le ha sido conferido para llevar a cabo esta misión. (…) Los cristianos miran con confianza a María Reina, y esto aumenta su abandono filial en Aquella que es madre en el orden de la gracia”.

“La Asunción favorece la plena comunión de María no sólo con Cristo, sino con cada uno de nosotros. Ella está junto a nosotros porque su estado glorioso le permite seguirnos en nuestro cotidiano itinerario terreno. (…). Ella conoce todo lo que sucede en nuestra existencia y nos sostiene con amor materno en las pruebas de la vida”.

RAZON: Las Sagradas Escrituras nos enseñan que los que son de Cristo reinarán con El y la Virgen María es ciertamente de Cristo. 

Romanos 5:17
“En efecto, si por el delito de uno solo reinó la muerte por un solo hombre ¡con cuánta más razón los que reciben en abundancia la gracia y el don de la justicia, reinarán en la vida por uno solo, por Jesucristo!”

II Timoteo 2:12
“si nos mantenemos firmes, también reinaremos con él; si le negamos, también él nos negará”

María Santísima es reina de todo lo creado

Si bien todos reinaremos con Cristo, María Santísima participa de Su reinado de una forma singular y preeminente. Esto significa que Dios le ha otorgado Su poder para reinar sobre todos los hombres y los ángeles, y para vencer a Satanás.

Razones por las que María Santísima es Reina de todos:

1- Por ser la madre de Dios hecho hombre, El Mesías, El Rey universal. (Col 1, 16).

Santa Isabel, movida por el Espíritu Santo, hace reverencia a María, no considerándose digna de la visita de la que es “Madre de mi Señor” (Lc 1:43).  Por la realeza de su hijo, María posee una grandeza y excelencia singular entre las criaturas, por lo que Santa Isabel exclamó: “Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno” (Lc 1:42).

El ángel Gabriel le dijo a María que su Hijo reinaría.  Ella es entonces la Reina Madre.

Su reino no es otro que el de Jesús, por el que rezamos “Venga tu Reino”.   Es el Reino de Jesús y de María. Jesús por naturaleza, María por designio divino.

En 1 Reyes 2,19 vemos que la madre del Rey se sienta a su derecha.

2- Por ser la perfecta discípula que acompañó a Su Hijo desde el principio hasta el final, Cristo le otorga la corona. Cf. Ap. 2,10  En María se cumplen las palabras: ” el que se humilla será ensalzado”.   Ella dijo “He aquí la esclava del Señor”.

3- Por ser la corredentora. El papa JPII, en la audiencia del 23-7-97 dijo que “María es Reina no sólo porque es Madre de Dios, sino también porque (…) cooperó en la obra de la redención del género humano. (…). Asunta al cielo, María es asociada al poder de su Hijo y se dedica a la extensión del Reino, participando en la difusión de la gracia divina en el mundo”.

Ella participa en la obra de salvación de su Hijo con su SI en el que siempre se mantuvo fiel, siendo capaz de estar al pie de la cruz (Cf. Jn 19:25)

María Santísima, reinando con su hijo, coopera con El para la liberación del hombre del pecado. Todos nosotros, aunque en menor grado, debemos también cooperar en la redención para reinar con Cristo.

4- Por ser el miembro excelentísimo de la Iglesia: por su misión y santidad.
La misión de María Santísima es única pues solo ella es madre del Salvador.

Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar.” -Génesis 3:15


Características del reinado de María Santísima:

a) Preeminencia: ”su honor y dignidad sobrepasan todo la creación ; los ángeles toman segundo lugar ante tu preeminencia.” San Germán.

b) Poder Real: que la autoriza a distribuir los frutos de la redención. La Virgen María no solo ha tenido el más alto nivel de excelencia y perfección después de Cristo, pero también participa del poder de Su Hijo Redentor ejercita sobre las voluntades y mentes.

c) Inagotable eficacia de Intercesión con su Hijo y el Padre: Dios ha instituido a Maria como Reina del cielos y tierra, exaltada sobre todos los coros de ángeles y todos los santos. Estando a la diestra de su Hijo, ella suplica por nosotros con corazón de Madre, y lo que busca, encuentra, lo que pide, recibe”.

d) Reinado de Amor y Servicio: Su reinado no es de pompas o de prepotencia como los reinos de la tierra.  El reino de María es el de su Hijo, que no es de este mundo, no se manifiesta con las características del mundo. María  tiene todo el poder como reina de cielos y tierra y a la vez, la ternura de ser Madre de Dios.

En la tierra ella fue siempre humilde, la sierva del Señor. Se dedicó totalmente a su Hijo y a su obra. Con El y sometida con todo su corazón con toda su voluntad a El, colaboró en el Misterio de la Redención. Ahora en el Cielo, ella continúa manifestando su amor y su servicio para llevarnos a la salvación.

Respuesta a los hermanos separados 

Hay quienes rechazan el reinado de María Santísima alegando que ella no puede ser reina ya solo Jesús es rey.

Estos hermanos no comprenden la naturaleza del Reino. El reino de María Santísima no es un reino aparte al de su Hijo. Es el mismo reino. Donde Jesús reina, María Su Madre reina también.  Se trata de dos corazones eternamente unidos en el amor divino. Dios ha dispuesto que así fuese.  María, lejos de quitarle al reinado de su Hijo, lo propicia. Ella es la mas sumisa, la mas fiel en el reino y por eso también la mas exaltada.

Lucas 1:48  ” porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada”

La Fiesta Litúrgica

Pío XII en 1954, instituyó la fiesta Litúrgica del Reinado de María al coronar a la Virgen en Santa María la Mayor, Roma. En esta ocasión el Papa también promulgó el documento principal del Magisterio acerca de la dignidad y realeza de Maria, la Encíclica Ad coeli Reginam (Oct 11, 1954).

JPII: Junio 19, 1983 en Polonia

“Al Reino de el Hijo está plenamente unido el Reino de su Madre.. su Reino y el de ella, no son de este mundo. Pero están enraizados en la historia humana, en la historia de toda la raza humana, por el hecho de que el Hijo de Dios, de la misma sustancia que el Padre, se hizo hombre por el poder del ES en el vientre de María. Y esa reino es definitivamente enraizado en la historia humana a través de la Cruz, al pie de la cual estaba la Madre de Dios como corredentora. Y es en ese evento de la Cruz y Maria al pie de su hijo, que el Reino se funda y permanece. Todas la comunidades humanas experimentan el reino maternal de María, que les trae mas de cerca el reino de Cristo.”

-SCTJM


LA EMPRESA DE LA VIDA, SALVAR EL ALMA

Manuel Murillo Garcia
Tener esperanza, saber lo que se quiere, luchar por ello. ¿y tú, ya sabes lo que quieres?

La sociedad contemporánea nos ha intoxicado con la idea o la creencia de que las cosas se consiguen de forma rápida y cómoda. Todo está centrado alrededor del consumismo, de donde se desprende, que basta meter una moneda en la máquina, pulsar un botón y tener en mis manos una Coca Cola fresca…; quiere hacernos creer que la vida es tan fácil como el internet, aprieto un botón y ya me encuentro navegando por todos los museos o por las islas más exóticas del mundo… Todos sabemos que la vida es mucho más compleja que esto, aunque parece que nuestra sociedad nos facilita todo.

Se nos dan libros de instrucciones y manuales de procedimientos para casi todo, y así, antes de meter al microondas un paquete de palomitas, me leo las instrucciones y veo que tal parte de la bolsa tiene que ir hacia abajo, y por un tiempo de no más de 3 minutos…, todo son instrucciones; sin embargo, no existen instrucciones para salvar un alma, para llegar al cielo, para realizar la gran Misión que tienes la gran empresa que está en tus manos y que al final es la única que vale la pena, SALVAR TU ALMA.

Les comparto esta carta hermosísima de un joven de 21 años escrita a su novia un día antes de morir; esto es tener convicciones profundas y seguridades que dan valor de trascendencia a la vida.

Espero que la puedas compartir, especialmente con algún joven.

Nacido en Pozoblanco (Córdoba, España) en 1914, Bartolomé Banco fue arrestado como dirigente católico (era secretario de los Jóvenes de Acción Católica y delegado de los Sindicatos Católicos) el 18 de agosto de 1936. Fue fusilado el 2 de octubre de 1936 mientras gritaba «¡Viva Cristo Rey!».

Prisión Provincial. Jaén, 1 de octubre de 1936.

Maruja del alma:

Tu recuerdo me acompañará a la tumba,
y mientras haya un latido en mi corazón, éste palpitará en cariño hacia ti. Dios ha querido sublimar estos afectos terrenales, ennobleciéndolos cuando los amamos en Él. 

Por eso, aunque en mis últimos días Dios es mi lumbrera y mi anhelo, no impide que el recuerdo de la persona más querida me acompañe hasta la hora de la muerte.

Estoy asistido por muchos sacerdotes que, cual bálsamo benéfico, van derramando los tesoros de la Gracia dentro de mi alma, fortificándola; miro la muerte de cara y en verdad te digo, que ni me asusta, ni la temo.

Mi sentencia en el tribunal de los hombres será mi mayor defensa ante el Tribunal de Dios; ellos, al querer denigrarme, me han ennoblecido; al querer sentenciarme, me han absuelto; y al intentar perderme, me han salvado. ¿Me entiendes? ¡Claro está! Puesto que al matarme, me dan la verdadera vida; y al condenarme por defender siempre los altos ideales de mi religión y mi familia, me abren de par en par las puertas de los cielos.

Mis restos serán inhumados en un nicho de este cementerio de Jaén; cuando me quedan pocas horas para el definitivo reposo, sólo quiero pedirte una cosa: que en recuerdo del amor que nos tuvimos, y que en este instante se acrecienta, atiendas como objetivo principal a la salvación de tu alma, porque de esa manera conseguiremos reunirnos en el cielo para toda la eternidad, donde nada nos separará.

¡Hasta entonces, pues, Maruja de mi alma!

No olvides que desde el cielo te miro, y procura ser modelo de mujer cristiana, pues al final de la partida, de nada sirven los bienes y goces terrenales, si no acertamos a salvar el alma.

Un pensamiento de reconocimiento para toda tu familia, y para ti, todo mi amor sublimado en las horas de la muerte. No me olvides, Maruja mía, y que mi recuerdo te sirva siempre para tener presente que existe otra vida mejor, y que el conseguirla debe ser la máxima aspiración.

Sé fuerte y rehace tu vida, eres joven y buena, y tendrás la ayuda de Dios que yo imploraré desde su Reino. Hasta la eternidad, pues, donde continuaremos amándonos por los siglos de los siglos.

El ejemplo de un joven que tenía clavada su mirada en lo más importante, llegar al cielo, salvar su alma y querer que el alma de su muy amada novia también se encontrase con Dios después de esta vida. Esto es tener esperanza, esto es saber lo que se quiere… ¿y tú, ya sabes lo que quieres?…
Autor: P. Dennis Doren L.C.

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ALÍATE CON MARÍA PARA ORAR MEJOR

Manuel Murillo Garcia

Fotografía: Francesco Di Palma
Dios nos ha regalado en María una aliada para nuestro caminar, para nuestra oración. La presencia de María siempre ha sido un bálsamo.

Si se levantan los vientos de las tentaciones, si tropiezas en los escollos de las tribulaciones, mira a la estrella, llama a María. Si eres agitado de las ondas de la soberbia, si de la detracción, si de la ambición, si de la emulación, mira a la estrella, llama a María. Si la ira, o la avaricia, o el deleite carnal impele violentamente la navecilla de tu alma, mira a María. Si, turbado a la memoria de la enormidad de tus crímenes, confuso a vista de la fealdad de tu conciencia, aterrado a la idea del horror del juicio, comienzas a ser sumido en la sima sin suelo de la tristeza, en el abismo de la desesperación, piensa en María. En los peligros, en las angustias, en las dudas, piensa en María, invoca a María. No se aparte María de tu boca, no se aparte de tu corazón; y para conseguir los sufragios de su intercesión, no te desvíes de los ejemplos de su virtud. No te descaminarás si la sigues, no desesperarás si la ruegas, no te perderás si en ella piensas. Si ella te tiene de su mano, no caerás; si te protege, nada tendrás que temer; no te fatigarás, si es tu guía; llegarás felizmente al puerto, si ella te ampara. (San Bernardo, Sobre la excelencias de la Virgen Madre, 2, 17).

La mayor parte de mi tiempo suelo pasarlo, por la misión que se me ha confiado, delante de una computadora. Horas y horas en las que el monitor me va mostrando diferentes mundos y a través de los cuales estoy intentando también transmitir a muchos el Evangelio. Prueba de ello son estas líneas que ahora mismo estás leyendo.

Pues bien, toda esta labor sería imposible sin la ayuda de mi buen amigo Renato, el informático de aquí del seminario. ¿Por qué? Su presencia es importantísima en los momentos en que algo le pasa a mi computadora, en los que internet no funciona, cuando parece que un virus amenaza con entrar… En cada una de estas circunstancias marco un número y el acento italiano de Renato me responde desde la otra línea para solucionar mis problemas: «¿Qué pasa ahora, padre?».

La última vez que le llamé para que viera por qué no podía ver unos videos que me habían mandado, se me vino a la mente que en la oración tendríamos que tener un “Renato”, alguien que, cuando las cosas vayan mal, podamos llamarle por teléfono y decirle: «no siento nada, me aburro, qué tengo que hacer si…, etcétera». Y aquí es cuando San Bernardo viene en nuestra ayuda y nos deja el hermosísimo texto sobre María que he querido compartirles.

Dios nos ha regalado en María una aliada para nuestro caminar, para nuestra oración. Por ello, siempre es hermoso, además de ponerse en la presencia de Dios, pedirle a María que nos acompañe en cada oración que hacemos. Como si Ella pudiese tomar nuestras súplicas y decirle a Dios, con esos ojos de Madre, que nos escuche. Después de todo, San Maximilian María Kolbe tenía mucha razón cuando dijo que a María «ha confiado Dios toda la economía de su misericordia» porque «la voluntad de María, no hay duda alguna, es la voluntad del mismo Dios».

¿Nunca lo han experimentado ustedes? Personalmente, la presencia de María siempre ha sido un bálsamo en muchos momentos. Y en ocasiones no me doy cuenta sino hasta después de que Ella estuvo ahí. ¿Me permiten compartirles algo muy personal? Las fechas más importantes en mi vida en preparación al sacerdocio se dieron en fechas marianas: recibí el uniforme para el noviciado un 15 de septiembre, día de la Virgen de los Dolores; hice mi primera profesión de votos un 15 de agosto, día de la Asunción de María; mi profesión perpetua fue en el mes de octubre, mes del Rosario; mi ordenación sacerdotal fue el 12 de diciembre, día de la Virgen de Guadalupe. ¿Verdad que es descarado el amor de María?

Les invito a leer una vez más el texto de San Bernardo; lentamente, con calma. Mientras escuchan todo lo que María es capaz de hacer, denle las gracias y pídanle que nunca les deje solos. Que como a Cristo camino del Calvario (y Mel Gibson lo pintó bellísimamente en esa conmovedora escena de su película “La Pasión”) Ella también les acompañe en los claroscuros de su vida: que ría con ustedes en los momentos alegres y llore con ustedes en los tristes. Aunque, créanmelo, incluso si no se lo pidiesen, Ella lo haría…

¿A que ahora la oración parece un poco más sencilla? Es lo mismo que le digo yo a Renato con el tema de las computadoras. Cuando viene él, todo parece muy sencillo… pues él es el especialista. Como María lo es en la oración.

Autor: P. Juan Antonio Ruiz J., L.C.

MANUEL MURILLO GARCIA
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