Su Revista de Coleccion

Semana Santa en Cartago

COT DE CARTAGO: LA FE A JESÚS DE LAS PROMESAS

Mynor Esquivel

 Fotografía: Luis Fernando Campos

Al llegar semana santa a esta localidad cada uno de los vecinos no-solo se prepara para participar en los actos litúrgicos sino en cada una de las procesiones, sin embargo, hay una que atrae tanto a los hombres, mujeres y niños sin olvidar los ancianos y las agraciadas jovencitas para lo que se preparan desde un mes antes y es la respectiva del Jesús de Las Promesas que se lleva a cabo a las 3 de la tarde, recordando el momento, un poco adelantado de la Muerte de Jesucristo.

Las librerías y bazares, las pulperías y supermercados, sin omitir el salón parroquial se atiborran de cintas de colores y horas antes de esta asamblea multitudinaria,  buses procedentes de Cartago, San José y decenas de carros empiezan a acercarse – ese miércoles santo – a un  Templo de mediano tamaño, pero de gran sencillez arquitectónica solo con un fin: Atar su cinta a la centenaria imagen del Nazareno, la que es celosamente custodiada por los miembros de su cofradía.

“Llevé la cinta de la promesa”, gritan varios vendedores ambulantes y pequeños que les acompañan. “ Si Usted no lleva una cinta tomada de las manos de este Nazareno es como que no viniese a la procesión”, dijo un hombre octogenario quien se identifica como  Raúl Castro Sotela y señaló, con vasto orgullo,  que venía a pie desde Barrio El Molino a cumplir con su exvoto tal y como lo hace desde hace cinco décadas.

Sus  labriegas manos  portaban un hiladillo de quiana y con bordes dorados  muy hermosos de,  al menos,  cincuenta metros y al consultarle la razón de su suntuosidad  – elevo su mirada al cielo – y dijo “ Dios es  mi vida y por eso, es que siempre traigo a su Hijo la mejor ( cinta) pues Él me lo ha dado todo ”.

Al instante le miramos correr cual chiquillo a colocar su galga morada, luego Hellen Campos Campos de 12 años y vecina de Tres Ríos acompañada de su madre doña Patricia nos confesó que gracias a una promesa hecha por su madre a esta imagen, hoy esta sana de un dolor lumbar y que por eso, iba a poner su cinta en papel crepe color rojo. Y así decenas de decenas de fieles.

A criterio del Prof. Alex Carballo, ex seminarista, quien presto su servicio en la localidad cada una de las cintas tiene su significado en las diversas promesas cumplidas o no cumplidas que tienen por fe los feligreses que asisten a esta procesión, y que llevan blancas, para pedir matrimonio, roja por una dolencia, morada para expiar los pecados, amarillas para la economía de la casa, rosada para las niñas quinceañeras, verde para los cultivos que sean lo mejor este año, etc.

Al iniciar la procesión bajo los acordes fúnebres  grabados de “Sudor de Sangre”, venia una hermosa imagen de Jesús ataviada con una túnica color blanco y los ojos tapados con un manto del mismo color en una anda tallada en cedro y con ciertas filigranas en pochote, la que daba un matiz de solemnidad a este Nazareno data del año cuyo traje color blanco venía adornada de unas doscientas cintas – por lo menos – de todo color y tamaño, las que salen con pequeñas llamas de sus manos como alumbrando el camino a la Vida Eterna.

Interpelado Carballo sobre el color de la túnica y la razón  de los ojos vendados comentó que  en cuanto a que el Nazareno de las Promesas va con los ojos tapados es a referencia de la Sagrada Escritura que indica:  “Y le taparon los ojos, y le preguntaban ¿quién te ha pegado?”. Ello,  con el fin de mofarse de Jesucristo en la escena del Señor rey de Burlas.  En relación con la vestidura blanca que usa el Nazareno es el significado que proviene de los Evangelios: “le colocaron una capa púrpura y una túnica blanca cosida de una sola pieza”.

En referencia a la Historia de la Imagen de Jesús Nazareno, aunque no se cuenta con datos precisos, es digno notar que era la imagen antigua de la Parroquia de San Rafael de Oreamuno, y fue dada a esta parroquia cuando fue fundada hace ya más de cuarenta años.  Vale decir que la imagen presenta una inclinación poco común en el cuello, que da a la imagen una perspectiva de misericordia y de bondad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Resucitó Cristo, mi esperanza! Si Jesús ha resucitado, entonces – y sólo entonces- ha ocurrido algo realmente nuevo, que cambia la condición del hombre y del mundo.

Manuel Murillo Garcia


Mensaje pascual, Domingo de Resurrección, de SS Benedetto XVI, 8 abril 2012


Queridos hermanos y hermanas de Roma y del mundo entero:

Resucitó Cristo, mi esperanza (Secuencia pascual).

Llegue a todos vosotros la voz exultante de la Iglesia, con las palabras que el antiguo himno pone en labios de María Magdalena, la primera en encontrar en la maña de Pascua a Jesús resucitado. Ella corrió hacia los otros discípulos y, con el corazón sobrecogido, les anunció: He visto al Señor»(Jn 20,18). También nosotros, que hemos atravesado el desierto de la Cuaresma y los días dolorosos de la Pasión, hoy abrimos las puertas al grito de victoria:

¡Ha resucitado! ¡Ha resucitado verdaderamente!.

Todo cristiano revive la experiencia de María Magdalena. Es un encuentro que cambia la vida: el encuentro con un hombre único, que nos hace sentir toda la bondad y la verdad de Dios, que nos libra del mal, no de un modo superficial, momentáneo, sino que nos libra de él radicalmente, nos cura completamente y nos devuelve nuestra dignidad.

He aquí porqué la Magdalena llama a Jesús mi esperanza:porque ha sido Él quien la ha hecho renacer, le ha dado un futuro nuevo, una existencia buena, libre del mal. «Cristo, mi esperanza», significa que cada deseo mío de bien encuentra en Él una posibilidad real: con Él puedo esperar que mi vida sea buena y sea plena, eterna, porque es Dios mismo que se ha hecho cercano hasta entrar en nuestra humanidad.

Pero María Magdalena, como los otros discípulos, han tenido que ver a Jesús rechazado por los jefes del pueblo, capturado, flagelado, condenado a muerte y crucificado. Debe haber sido insoportable ver la Bondad en persona sometida a la maldad humana, la Verdad escarnecida por la mentira, la Misericordia injuriada por la venganza.

Con la muerte de Jesús, parecía fracasar la esperanza de cuantos confiaron en Él. Pero aquella fe nunca dejó de faltar completamente: sobre todo en el corazón de la Virgen María, la madre de Jesús, la llama quedó encendida con viveza también en la oscuridad de la noche.

En este mundo, la esperanza no puede dejar de hacer cuentas con la dureza del mal. No es solamente el muro de la muerte lo que la obstaculiza, sino más aún las puntas aguzadas de la envidia y el orgullo, de la mentira y de la violencia. Jesús ha pasado por esta trama mortal, para abrirnos el paso hacia el reino de la vida. Hubo un momento en el que Jesús aparecía derrotado: las tinieblas habían invadido la tierra, el silencio de Dios era total, la esperanza una palabra que ya parecía vana.

Y he aquí que, al alba del día después del sábado, se encuentra el sepulcro vacío. Después, Jesús se manifiesta a la Magdalena, a las otras mujeres, a los discípulos. La fe renace más viva y más fuerte que nunca, ya invencible, porque fundada en una experiencia decisiva:

Lucharon vida y muerte / en singular batalla, / y, muerto el que es Vida, triunfante se levanta». Las señales de la resurrección testimonian la victoria de la vida sobre la muerte, del amor sobre el odio, de la misericordia sobre la venganza: Mi Señor glorioso, / la tumba abandonada, / los ángeles testigos, / sudarios y mortaja.

Queridos hermanos y hermanas: si Jesús ha resucitado, entonces – y sólo entonces – ha ocurrido algo realmente nuevo, que cambia la condición del hombre y del mundo. Entonces Él, Jesús, es alguien del que podemos fiarnos de modo absoluto, y no solamente confiar en su mensaje, sino precisamente en Él, porque el resucitado no pertenece al pasado, sino que está presente hoy, vivo.

Cristo es esperanza y consuelo de modo particular para las comunidades cristianas que más pruebas padecen a causa de la fe, por discriminaciones y persecuciones.

Y está presente como fuerza de esperanza a través de su Iglesia, cercano a cada situación humana de sufrimiento e injusticia.

[...]

¡Feliz Pascua a todos!

Autor: SS Benedicto XVI.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


MONS. ULLOA: LA PARROQUIA, COMUNIDAD EUCARÍSTICA


HOMILIA MISA CRISMAL

Jueves Santo 2012

 

INTRODUCCIÓN

 

En el contexto de la renovación de nuestras parroquias a la que nos invita el Plan pastoral diocesano, he escrito una Carta pastoral  que he titulado: PARROQUIA, SÉ LO QUE ERES: EDUCADORA EN LA FE, LA ESPERANZA Y EL AMOR. Quiero presentarla hoy,  Jueves Santo,  en que Cristo instituyó el Sacerdocio ministerial,  el Sacramento de la Eucaristía y nos dejó como testamento el mandamiento del Amor.  Además, nos encontramos  reunidos la Iglesia que está en la Diócesis de Cartago en comunión con las 38 parroquias que la conforman y los presbíteros que la sirven alrededor del Obispo, como Pastor que la guía en nombre de Cristo.

Es mi propósito exponer en está homilía crismal, el lugar fundamental y central  que le corresponde a la Eucaristía en la comunidad parroquial.  Por otra parte, la programación de este año nos centra en torno al kerygma y al discipulado, para un encuentro con Jesucristo vivo que nos conduce  necesariamente a la Eucaristía, tema central para el próximo año, con motivo de celebrarse el Congreso Eucarístico Nacional en nuestra Diócesis de Cartago y el inicio del Año Eucarístico con la semana eucarística en todas nuestras parroquias en la festividad de Corpus Christi de este año.

 

1.- LA PARROQUIA ES ANTE TODO COMUNIDAD EUCARÍSTICA

 

No vayamos a pensar que la parroquia es meramente  una estructura con un templo, una casa cural,un salón parroquial,  una buena programación de actividades  o un delimitado territorio, sino que la parroquia  es una comunidad cristiana de fieles que hace presente y operante a la Iglesia  de Jesucristo. La parroquia es la base fundamental  de la Iglesia diocesana o como decía el Beato Juan Pablo II: “es en cierto sentido, la misma Iglesia que vive en las casas de sus hijos e hijas”.  La parroquia, a la vez nos dice el mismo Juan Pablo II, está fundada sobre una realidad divina, porque ella es una comunidad eucarística. Esto significa, que celebra la Eucaristía y se edifica sobre la Eucaristía. Dicho de otra manera, la parroquia es una comunidad de bautizados que se identifican principalmente por la celebración del Sacrificio eucarístico.

Podemos afirmar que la parroquia como la Iglesia nace, crece y es edificada por la Eucaristía. Por ello, la iglesia parroquial vive del Cristo eucarístico, de Él se alimenta y por Él es iluminada.

La Eucaristía es la que da origen a la comunidad parroquial. Una parroquia no nace de  un grupo de personas de buena voluntad que deciden asociarse o de un club de amigos, sino que tiene origen en el misterio de Cristo redentor en la Cruz y en su  resurrección gloriosa. Es la asamblea de las personas llamadas por el Señor Resucitado en un territorio o  pueblo determinado y reunida para celebrar  la Cena del Señor, es decir,  para ser una  comunidad de fieles. No se construye ninguna comunidad cristiana si ésta no tiene su raíz y centro en la celebración de la sagrada Eucaristía. Por consiguiente, no puede haber parroquia si no hay Eucaristía.

De aquí se deducen importantes consecuencias para la vida parroquial. La principal es que la celebración de la Eucaristía ha de ser siempre el corazón de la vida de la comunidad parroquial. Es necesario, que la Santa Misa sea puesta en el centro de la vida cristiana. La celebración de la Eucaristía ha de ser el acontecimiento de mayor importancia de la comunidad parroquial. Descubrir la importancia de la Eucaristía, nos hace valorar y apreciar el ministerio sacerdotal, porque Jesús lo instituyó en función de ella.  El sacerdocio presbiteral es insustituible para la existencia de una parroquia. En efecto, si en la comunidad parroquial llega a faltar el sacerdote, ella se encuentra privada de la presencia y de la función sacramental de Cristo Cabeza y Pastor, esencial para la vida misma de la comunidad eclesial. Además, una comunidad parroquial  que valora la Eucaristía, apreciará también el ministerio sacerdotal y se preocupará de la pastoral vocacional, para que la Iglesia cuente con los ministros necesarios para la Eucaristía.

 

2.- LA EUCARISTÍA REALIZA LA UNIDAD Y LA FRATERNIDAD PARROQUIAL

 

La Iglesia es un misterio de comunión de todos los fieles con Dios y de unos con otros. Cada vez que comulgamos el Cuerpo y la Sangre del Señor se realiza una estrecha comunión de cada uno de nosotros con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo y edifica la fraternidad entre nosotros. A la comunidad de Corinto escribe San Pablo: “El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan” (1Cor 10,17). La Eucaristía significa y produce la unidad de la Iglesia. Mediante ella, la Iglesia vive y crece continuamente. A este respecto dice San Agustín: “cuando ustedes comulgan, se les dice:

El Cuerpo de Cristo y ustedes responden: Amén. Pero ustedes mismos deben formar  el Cuerpo de Cristo, porque es el misterio de ustedes mismos que van a recibir”. Por lo tanto, la comunidad cristiana parroquial se hace cuerpo de Cristo por la participación en el  Cuerpo y la Sangre del Señor.

Debemos convencernos que lo que hace a la parroquia no es el sacerdote, ni los consejos pastorales o grupos apostólicos o una bella organización pastoral. Lo que hace que un grupo de fieles bautizados sea comunidad parroquial es la Eucaristía. Ella es la que establece el lazo de unión con Dios y entre todos: sacerdotes, consagrados y laicos. La Eucaristía es la mesa de fraternidad, que nos hace sentirnos hermanos. En ella participan y se integran los diferentes dones y carismas y pierden importancia las diferencias entre hombres y mujeres, pobres y ricos, niños y adultos. Allí todos somos iguales, somos la familia de Dios. Allí compartimos la vida y el amor. Al entrar en el templo pasamos todos a la mesa de la fraternidad, de los hijos de un mismo Padre.

Por otra parte, la celebración de la Eucaristía une íntimamente a la comunidad parroquial con la Iglesia universal. “Todas las asambleas eucarísticas juntas son una sola asamblea, porque el cuerpo de Cristo es uno solo y, por ello, el pueblo de Dios solo puede ser uno, ha dicho Benedicto XVI.

La Eucaristía sólo se puede celebrar en comunión íntima con toda la Iglesia. Por este motivo, los presbíteros como colaboradores del obispo, celebran la Eucaristía en los diversos lugares que forman la comunidad diocesana. El presbítero preside la Eucaristía siempre en lugar del Obispo, aunque con representación directa de Cristo.

Esta realidad la expresamos hoy en esta Eucaristía que celebramos, es la Iglesia diocesana de Cartago reunida y presidida por su Obispo en la catedral junto con los presbíteros, diáconos y la participación del Pueblo de Dios venido de las parroquias, esta es la manifestación principal de la Iglesia de Jesucristo. Aquí construimos la fraternidad, todos somos hermanos. Estamos unidos en un solo corazón y en una sola alma, como la primitiva comunidad cristiana. Esto nos compromete a estrechar los lazos entre los miembros y los grupos de todas las parroquias de la Diócesis.Así como nos sentimos  acogidos hoy en esta solemne Eucaristía, también cada fiel nunca ha de sentirse extraño en la celebración de la Eucaristía de  su parroquia, ha de encontrarse como en su propia casa, que es la iglesia. Por este motivo, los sacerdotes como ministros de la Eucaristía en nombre de la Iglesia, debemos acoger con todo cariño a todos en la comunidad eucarística y hacer que todos se sientan bien.

 

3.- LA EUCARISTÍA FUENTE Y CULMEN DE LA VIDA CRISTIANA EN LA PARROQUIA

 

Tenemos que afirmar que la Iglesia   vive y crece por la Eucaristía. Es alimento del Pueblo de Dios, pan que sostiene a los que peregrinamos por este mundo. La parroquia por ser la presencia más cercana de la Iglesia celebra la Cena del Señor, porque Cristo se ha entregado en el  sacrificio de la Cruz y es en la parroquia, donde la mayoría de los hijos de Dios reciben la Eucaristía y crecen como cristianos y como comunidad parroquial. De aquí se desprende la importancia de la Eucaristía dominical. La celebración del domingo es vital para la existencia misma de una comunidad, es el día especial de fe, del Señor resucitado y del don del Espíritu. Recordemos lo que decían los cristianos en la época de las persecuciones: “No podemos vivir sin celebrar el día del Señor, esto es el domingo”. De este día brota ciertamente para el cristiano una forma nueva  de dar sentido al tiempo, al trabajo, a la vida y a las relaciones humanas. Por ello, se ha de cuidar de forma especial la celebración eucarística dominical. Cada celebración dominical debe ser una pequeña fiesta de Pascua, celebrándose de manera alegre y viva.  Favorece una participación activa cuando se cultivan una serie de actitudes como el recogimiento, el silencio, ojalá unos instantes antes de comenzar la celebración. Evitar todo ruido o conversación que pueda distraer de la oración propia del templo para lograr un encuentro personal con el Señor.

Hoy, es práctica frecuente en algunas parroquias donde hay varios sacerdotes, que mientras uno celebra la Eucaristía dominical,  otros facilitan  el servicio del Sacramento de la Reconciliación. Porque la Eucaristía como sacramento de la unidad y de la fraternidad, no puede existir sin el sacramento del perdón.

La participación en la Eucaristía para nosotros los cristianos no sólo nos lleva al encuentro con Jesucristo vivo y resucitado, sino que nos lleva también a anunciar y a proclamar lo que celebramos. Por eso, después de la Consagración aclamamos: anunciamos tu muerte y proclamamos tu Resurrección , ¡Ven, Señor Jesús¡. No podemos guardar para nosotros el gran amor que celebramos en el Sacramento de la Eucaristía. Esto nos exige comunicarlo y anunciarlo  a los demás. No podemos sentarnos a la mesa del Resucitado sin sentir la llamada a dar testimonio de la experiencia vivida junto a Él.

Cada Misa nos compromete a ser testigos y a contar lo sucedido como los discípulos de Emaús: “Lo reconocieron al partir el pan” (Lc 24,35). Además, la Eucaristía es una escuela de amor al prójimo.

Ella nos educa en el amor. Celebrar la Eucaristía nos debe conducir a vivir  el compromiso de amor y fraternidad con todos, especialmente con los más cercanos y más necesitados.

De aquí se desprende el compromiso para la comunidad parroquial de cuidar y favorecer la oración ante el Santísimo Sacramento en el Sagrario. Al respecto nos decía Juan Pablo II que: “La presencia de Jesús en el Sagrario ha de constituir como un  polo de atracción para un número cada vez mayor de almas enamoradas del  Él, capaces de permanecer un largo rato escuchando su voz y casi sintiendo los latidos de su corazón. ¡Gustad y ved qué bueno es el Señor”.

En las visitas pastorales que realizo en las parroquias y sobre todo en las filiales donde permanece el Santísimo en el Sagrario, insisto en que la iglesia permanezca abierta algún tiempo en la semana, para facilitar a los fieles la visita al Santísimo Sacramento y organizar una hora santa comunitaria, de lo contrario no tendría sentido tener a Jesús Sacramentado solitario encerrado en un templo. También es importante que el Sagrario este en lugar destacado y goce de seguridad.

Podríamos afirmar que sin el culto eucarístico, como su corazón palpitante, la parroquia se vuelve estéril y también sería estéril  nuestro ministerio sacerdotal. Debemos animar toda la vida y acción evangelizadora de nuestras parroquias con una espiritualidad eucarística.

 

CONCLUSIÓN

 

Dentro de unos minutos vamos a bendecir los óleos y consagrar el santo crisma, como materia para confeccionar los sacramentos que nos identifican con Cristo y nos santifican. El sacramento de la Eucaristía es la plenitud, centro y fin de toda la vida sacramental, de tal forma que cada sacramento que recibimos, lo recibimos en orden a la Eucaristía. En cada uno de los sacramentos podríamos establecer la clara relación con el Sacramento de la Eucaristía como fuente y culmen de la vida cristiana.  Por consiguiente, bendecimos los óleos y consagramos el Crisma en orden al Sacramento de la Eucaristía.

 

 

Nuestra celebración eucarística termina con un envío: “pueden ir en paz”. Se trata de una consigna que nos impulsa a comprometernos a ser misioneros de la buena nueva del amor, de la alegría y de la fraternidad que hemos experimentado y si la parroquia es por excelencia una comunidad eucarística debemos hacerla también  una comunidad misionera.

A María, Reina de los Ángeles, Madre de Jesús Eucaristía y de los sacerdotes confiamos nuestras intenciones y nuestro ministerio sacerdotal.

Así sea.

Mons. José Francisco Ulloa Rojas

Obispo de Cartago


Cot de Cartago: LA FE A JESÚS DE LAS PROMESAS

  Mynor Esquivel

Fotografia: Rodolfo Gutierrez 

 Al llegar semana santa a esta localidad cada uno de los vecinos no-solo se prepara para participar en los actos litúrgicos sino en cada una de las procesiones, sin embargo, hay una que atrae tanto a los hombres, mujeres y niños sin olvidar los ancianos y las agraciadas jovencitas para lo que se preparan desde un mes antes y es la respectiva del Jesús de Las Promesas que se lleva a cabo a las 3 de la tarde, recordando el momento, un poco adelantado de la Muerte de Jesucristo.

Las librerías y bazares, las pulperías y supermercados, sin omitir el salón parroquial se atiborran de cintas de colores y horas antes de esta asamblea multitudinaria,  buses procedentes de Cartago, San José y decenas de carros empiezan a acercarse – ese miércoles santo – a un  Templo de mediano tamaño, pero de gran sencillez arquitectónica solo con un fin: Atar su cinta a la centenaria imagen del Nazareno, la que es celosamente custodiada por los miembros de su cofradía.

“Llevé la cinta de la promesa”, gritan varios vendedores ambulantes y pequeños que les acompañan. “ Si Usted no lleva una cinta tomada de las manos de este Nazareno es como que no viniese a la procesión”, dijo un hombre octogenario quien se identifica como  Raúl Castro Sotela y señaló, con vasto orgullo,  que venía a pie desde Barrio El Molino a cumplir con su exvoto tal y como lo hace desde hace cinco décadas.

Sus  labriegas manos  portaban un hiladillo de quiana y con bordes dorados  muy hermosos de,  al menos,  cincuenta metros y al consultarle la razón de su suntuosidad  – elevo su mirada al cielo – y dijo “ Dios es  mi vida y por eso, es que siempre traigo a su Hijo la mejor ( cinta) pues Él me lo ha dado todo ”.

Al instante le miramos correr cual chiquillo a colocar su galga morada, luego Hellen Campos Campos de 12 años y vecina de Tres Ríos acompañada de su madre doña Patricia nos confesó que gracias a una promesa hecha por su madre a esta imagen, hoy esta sana de un dolor lumbar y que por eso, iba a poner su cinta en papel crepe color rojo. Y así decenas de decenas de fieles.

A criterio del Prof. Alex Carballo, ex seminarista, quien presto su servicio en la localidad cada una de las cintas tiene su significado en las diversas promesas cumplidas o no cumplidas que tienen por fe los feligreses que asisten a esta procesión, y que llevan blancas, para pedir matrimonio, roja por una dolencia, morada para expiar los pecados, amarillas para la economía de la casa, rosada para las niñas quinceañeras, verde para los cultivos que sean lo mejor este año, etc.

Al iniciar la procesión bajo los acordes fúnebres  grabados de “Sudor de Sangre”, venia una hermosa imagen de Jesús ataviada con una túnica color blanco y los ojos tapados con un manto del mismo color en una anda tallada en cedro y con ciertas filigranas en pochote, la que daba un matiz de solemnidad a este Nazareno data del año cuyo traje color blanco venía adornada de unas doscientas cintas – por lo menos – de todo color y tamaño, las que salen con pequeñas llamas de sus manos como alumbrando el camino a la Vida Eterna.

Interpelado Carballo sobre el color de la túnica y la razón  de los ojos vendados comentó que  en cuanto a que el Nazareno de las Promesas va con los ojos tapados es a referencia de la Sagrada Escritura que indica:  “Y le taparon los ojos, y le preguntaban ¿quién te ha pegado?”. Ello,  con el fin de mofarse de Jesucristo en la escena del Señor rey de Burlas.  En relación con la vestidura blanca que usa el Nazareno es el significado que proviene de los Evangelios: “le colocaron una capa púrpura y una túnica blanca cosida de una sola pieza”.

En referencia a la Historia de la Imagen de Jesús Nazareno, aunque no se cuenta con datos precisos, es digno notar que era la imagen antigua de la Parroquia de San Rafael de Oreamuno, y fue dada a esta parroquia cuando fue fundada hace ya más de cuarenta años.  Vale decir que la imagen presenta una inclinación poco común en el cuello, que da a la imagen una perspectiva de misericordia y de bondad.

 


Cartago: Convento de Los Padres Capuchinos, “La fe en Jesús Nazareno”

Por: Mynor Esquivel

Fotos: Jorge Guzman Loria 


La imagen de Jesús Nazareno, antes del Terremoto de 1910, estaba situada en un hermoso altar artístico, de estilo corintio, los planos los había diseñado el P. Santiago Páramo, jesuita, y fue obsequiado por doña Dolores Jiménez de Sancho.

La cabeza y las manos de la imagen son de madera y ante el desconocimiento de su procedencia, la belleza y perfección de la escultura, las leyendas han llegado hasta nuestros días.

Cabe señalar que esta imagen tiene una quimera:

  • Una de las leyendas que se comenta es que el capellán de la Iglesiadeseaba contar con una imagen del Nazareno para que presidiera las procesiones de la Semana Mayor, pero la pobreza era grande y él no se atrevía a endeudarse, cuando recibió una carta de manos de una religiosa en la que de manera escueta decía que lo que tanto deseaba lo encontraría tras un determinado altar de la iglesia y allí, efectivamente encontró las manos y cabeza de la efigie. La religiosa era de ojos verdes, pelo castaño y de piel tersa. Y, cuando fue a buscarla no la encontró y decidió visitar un convento y le atendió la Madre Superioray este le explicó la situación y la monja le respondió “La hermana a quien usted busca tiene un año de haber fallecido”. Razón por la que regresó al templo y se inclinó frente al Altar Mayor y dijo: “Dios Mío: Gracias por hacer este milagro y por darnos una imagen tan bella de tu Hijo”.

Se desconoce cuándo esta imagen del Nazareno comenzó a utilizarse en las procesiones de la Semana Mayor.Empero, se conoce  que en 1917 existía un grupo de hombres conocidos como “Portantes de la Imagen del Nazareno” y que  en 1918, el Superior del Convento, Fray Dionisio de Llorens, fundó  “La Asociación de Caballeros de Jesús Nazareno”, cuyo objetivo era acompañarla Procesión del Silencio – o como se le conoce en San José, la del Prendimiento –con su imagen respectiva. Este grupo no tenía uniforme pues solo utilizaba una especie de turbante en la cabeza.

El número de asociados fue creciendo de manera paulatina y se transcribe textualmente lo publicado en “El Heraldo Seráfico” en 1921: “La Semana Santa ha sido celebrada con toda solemnidad y piadoso recogimiento, tanto en Cartago como en otras poblaciones. Debemos hacer mención especial a “ La Asociación de Caballeros de Jesús Nazareno” establecida en la iglesia de los Padres Capuchinos, a cuyo religioso entusiasmo se debe el esplendor que revistieron las actividades por ella organizadas”

Ignoramos la fecha exacta – escriben Fray Isidoro de Mezquiriz, Jorge Guzmán e Isaías Aguilar  ( QdDg) enla Antología Inéditade dicha orden – en quela Asociaciónpasó a llamarse “Hermandad de Jesús Nazareno”, no obstante, el señor Benito Morales (QdDg) quien fuese socio fundador contaba el éxito logrado porla Asociaciónestimuló al P. Pelegrín de Mataró y a Fray Federico de Barcelona ha transformarla en simulacro de Guardia Romana y que debidamente consultada la historia acerca de la indumentaria de los soldados romanos se funda esta Hermandad que a la fecha lleva 85 años de evangelización

En el año de 1942, el Director del Convento y, por ende, Director dela Hermandadseñala en una de sus memorias que en dicha Semana Santa hubo asistencia de, al menos, un centenar de miembros, quienes con gran devoción estuvieron presentes en las procesiones y sobre todo dieron una solemnidad,  pocas veces vista, en esta localidad.

El 28 de diciembre de 1954 falleció  Fray Dionisio de Llorens y en su lugar llegó ala Hermandad, como asesor espiritual, Fray Agustín de Barcelona y en una de las Asambleas Generales propuso el deseo de fundamentar jurídicamente ala Hermandady sacar de ella un rendimiento mayor a favor del bien espiritual de los asociados, elevando con ello,la Hermandada Cofradía dela Pasión.  Mociónque fue aceptada por todos sus miembros.

Y efectivamente el 1 de julio de 1956 fue aprobado el nuevo reglamento – redactado meses atrás porla Junta Directiva-por Monseñor Rubén Odio Herrera, Arzobispo de San José, y el 27 de septiembre del año mismo se erigía  canónicamentela Cofradíadela Pasión, afiliada ala Archicofradíade la misma en Roma documento rubricado por el Pbro. Pablo Luis de Jesús Crucificado, Secretario dela Casade Retiro de San Juan y San Pablo. Sobre esta imagen se tienden las siguientes quimeras:

Los autores de la memoria  señalan: ”Lo cierto es que el semblante de la imagen irradia profunda tristeza, su mirada brillante y conmovedora refleja dolor, tristeza, amargura y su demacrado rostro descubren la perfidia humana que se acervo en Jesús de Nazareth”.

Y, además: “La cabeza y las manos del Nazareno  son de madera así como su belleza y perfección la hacen una de las imágenes más veneradas de nuestra iglesia”.

“Muchas son las personas que se acercan a venerar esta imagen y a pesar de que se subyugan ante las anotadas características, pronto se sientan invitadas al recogimiento, la oración y la piedad”, señala don Jorge Guzmán Loria.

Esta imagen – según el analista Jorge Guzmán  – presenta mucha expresividad en sus ojos, cejas altas, mirada profunda , bigote corrido – no como otros nazarenos que tienen una separación – , barba en boluto, cabellera larga semi-rizada, boca entreabierta, aunque más cerrada que otras esculturas y además, pómulos definidos en lo que a gestos de dolor se refiere.

Mientras tanto, Elías Zeledón en su libro  Imágenes Costarricenses compila un artículo  deLa Prensa Libre del 25 de marzo de 1961 escrito por José Antonio Zavaleta que destaca la belleza de esta escultura y la suntuosidad con que en Cartago se conmemorala Procesión del Silencio.

“La Semana Santaen Cartago es la más notable. El Divino Nazareno – el de la túnica de múrice rica en filigranas de oro y seda – parece mirar a quienes se  postran  a sus pies custodiados por su guardia romana que engalana su belleza”, finaliza un fragmento de este comunicado.

El Nazareno permanece en un Altar que fue construido después del terremoto de 1910. En el primer altar que ocupó  esta Imagen fue una obra de gran valor artístico habiendo sido obsequiado por Doña Dolores Jiménez de Sancho. Su estilo corintio, fue sometido bajo los planos del Padre Santiago Páramo, más adelante, Jesuita notable y profesor del Colegio San Luis Gonzaga. El Padre Páramo, estudiante entonces en Guatemala, invitado por su condiscípulo Don Manuel Vicente Jiménez, levantó estos planos que luego fueron puestos en manos de un notable ebanista, Don Ramón Rivera quién lo construyó totalmente. El dorado fue puesto con lámina de oro por Don Ramón Gallardo. La obra terminada, siempre se consideró notable en su genero y muy superior a cuantas había entonces. El terremoto del 4 de mayo de 1910 terminó con esta obra escultórica. Actualmente ocupa el Nazareno un altar magnífico de estilo gótico, construido en los talleres del Convento bajo la competente dirección del Capuchino Fray Federico de Barcelona y con limosnas recogidas porla Hermandadde Jesús Nazareno, de la que era su Presidente Don Francisco Céspedes.

La Imagendel Nazareno es atendido durante todo el año por un grupo denominado Comité de Apoyo dela Virgende los Dolores, el cual se encarga de darle el mantenimiento correspondiente, tal como limpiar el altar, cambiarle los vestidos durante todo el año, además de confeccionarle las túnicas ya sea que se compre la tela o por donación, este Comité atiende también ala Virgende los Dolores.

En relación con el traje blanco que utiliza el Viernes Santo  señala que este traje tiene unas dos décadas y fue donado como parte de un exvoto.

Mientras tanto su resplandor fue donado porla Familia DelValle y ellos se encargan desde hace más de cinco décadas de dar mantenimiento gratuito a este resplandor. Hay quienes señalan que esta obra fue tallada allá por 1890 por el escultor costarricense, Serapio Ramos y esta  afirmación  es reiterada en escritos inéditos del Padre Walter Howell.

En el año de 1942, el Director del Convento y, por ende, Director dela Hermandadseñala en una de sus memorias que en dicha Semana Santa hubo asistencia de, al menos, un centenar de miembros, quienes con gran devoción estuvieron presentes en las procesiones y sobre todo dieron una solemnidad,  pocas veces vista, en esta localidad. Desde esas fechas se inició – según Alejandro Acevedo Meneses, encargado de la decoración del huerto en este templo  – esta tradición de hacer un huerto diferente cada año. “Como usted puede ver la imagen que se utiliza es la misma que se lleva el día del Prendimiento y el Santo Encuentro En los  últimos años – agregó – se ha omitido la figura del Ángel dela Confortaciónpara darle mayor revestimiento al Cáliz y,  por ende, a Jesús Nazareno”, finalizó..

Fotos Cortesia Hermandad  de Jesus Nazareno del Covento de los Padres Capuchinos.


Semana Santa en Santo Domingo de Heredia

Domingo de Ramos 4 de abril
Procesión: Señor del triunfo
Lugar: Capilla de Monte Carmel
9:00 am

Lunes Santo 2 de abril
Santo Vía crusis
Lugar: Basílica
7:30 pm

Martes Santo 3 de abril
3:00 pm: Santa eucaristía para los niños en la basílica
4:00 pm: Procesión infantil saliendo de la basílica hacia la iglesia del rosario.

Miércoles Santo 4 de abril
6.30 pm: Santa eucaristía en la basílica en acción de gracias por los Matrimonios.
7:00 pm: Procesión de Jesús Nazareno atado a la columna.

Jueves Santo 5 de abril
3:00 pm: Santa eucaristía por los enfermos en la basílica
4:00 pm: Procesión de la humillación saliendo de la basílica
6:00 pm: Solemne eucaristía de la Cena del Señor en la basílica
Después de la eucaristía procesión del traslado del Santísimo hacia el monumento
11:00 pm: Procesión del Silencio saliendo de la capilla de San Martín
12.00 md: Vigilia con la imagen de Jesús Nazareno en el monumento.

Viernes Santo 6 de abril
4:00 am: Procesión de la penitencia saliendo de la basílica hacia la iglesia del rosario
10:00 am: Procesión con nuestro Señor hacia el calvario saliendo de la iglesia del rosario y también saliendo de la basílica procesión con nuestra Señora de los Dolores para el encuentro.
Llegando al calvario Cruxificcion del Señor.
3:00 pm: En la basílica oficios de la pasión
5:00 pm: Procesión del Santo Entierro saliendo de la basílica
9:00 pm: Procesión de la Divina Misericordia acompañando al Cristo Yacente en el sepulcro saliendo de la basílica.

Sábado Santo 7 de abril
4:00 pm: Procesión con Nuestra Señora de la Soledad saliendo de la basílica
5:00 pm: Celebración de la Vía Matris en la iglesia del rosario
8:00 pm: Celebración de la Solemne Vigilia Pascual en la basílica

Domingo santo 8 de abril
3:00 pm: Procesión con Nuestro Señor Resucitado saliendo de la basílica y encuentro con su santísima Madre en la iglesia del Rosario
6:00 pm: Solemne Eucaristía
7:00 pm: Procesión con el Santísimo Sacramento hacia la iglesia del rosario.


MONSEÑOR ULLOA PRESENTA SEGUNDA CARTA PASTORAL, EL JUEVES SANTO EN LA MISA CRISMAL DE LA DIOCESIS DE CARTAGO

 


Semana Santa, tiempo de reflexión

Por: Costarricense Católico especial para Pasos de fe 

Que la Semana Santa sea para usted y los suyos momento de paz, reflexión, cambio y bendición

que nuestras miradas se claven en el Crucificado y en el meditar de su Pasión resucitemos a una vida nueva

MI DIOS Y MI REDENTOR

EN QUIEN ESPERO Y CONFÍO

POR TU PASIÓN JESÚS MÍO

ABRAZADME EN VUESTRO AMOR

NOTA: les adjunto dos postales hermosas para que compartan y un vía crucis sencillo y devoto

además abajo van unas oraciones interesantes para estos días

 

Te damos gracias, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno por Jesucristo, 

Hijo tuyo y Señor Nuestro.

Estamos preparando, en el ayuno y en el arrepentimiento, su paso a la Muerte; ante Él nos postramos llorando. Porque el día de nuestra Redención, el día de su Pasión, cuando él, Salvador y Señor Nuestro, entregado por nosotros a los judíos, sufrió el suplicio de la Cruz, fue coronado d espinas, fue abofeteado, objeto de múltiples sufrimientos en su carne, para Resucitar, por último, en virtud de su mismo poder.

En nuestro deseo de llegar con el corazón enteramente purificado a esos días santos, te suplicamos ¡Oh Dios Padre Nuestro! Que nos laves de todo pecado por amor de su Pasión vistiéndonos con la túnica inconsútil que simboliza la caridad que tú derramas sobre todos. Por medio de la caridad, te preparas, a ti mismo, en nosotros un sacrificio, y por medio de la abstinencia harás que nos acerquemos a la Sagrada Mesa con serenidad, libres de nuestros pecados.  Quiera Cristo el Verbo encarnado obtenernos todo esto para los santos días que se avecinan,  Él , a quien pertenece toda alabanza, todo poder y gloria por los siglos de los siglos.

(Prefacio Mozárabe, Liturgia CAL 52)

 

He fijado en ti la mirada, ¡Oh Cristo Crucificado!, te he visto ofrecerte como Víctima al Padre por las almas, y reconcentrándome en esa amplia visión de tu caridad, he comprendido la pasión de amor que tu alma sufrió y quiero entregarme como tú lo hiciste. Oh Maestro!, la hora de tu Pasión la llamabas TU HORA por ella habías venido, ella era el objeto de todos tus deseos!  Cuando se me presente un gran sufrimiento o un mínimo sacrificio, quiero pensar inmediatamente que también ha llegado mi hora, la hora en que me dispongo a dar pruebas de mi amor a ti, Señor, que “tanto me has Amado”.  (B. Elizabeth Catez cd. Cartas XII)

  

Antigüa Oración que se dice recito el Apóstol san Andrés cuando fue conducido al Martirio y viendo la Cruz donde iba a Morir comenzó a Exclamar:

¡Oh Cruz buena, que fuiste embellecida por los miembros del Señor, tantas veces deseada, solícitamente  querida, buscada sin descanso  y con ardiente deseo preparada! Recíbeme de entre los hombres y llévame junto a mi Maestro, para que por ti me reciba, Aquel que me redimió por ti muriendo. Amén

(Tomada del Misal Romano del Opus Dei)

 

No me pesa, Señor, haber faltado

Por el eterno mal que he merecido

Ni me pesa tampoco haber perdido

El cielo como pena a mi pecado.

Pésame haber tus voces despreciado

Y tus justos mandatos infringido,

Porque con mis errores he ofendido

Tu CORAZÓN, Señor Por mi llagado.

Llorar quiero mis culpas humillado,

Y buscar a mis males dulce olvido

En la Herida de Amor de tu Costado.

Quiero tu amor pagar, agradecido,

Amándote cual siempre me has amado

Y viviendo contigo arrepentido. Amén

(himno de Vísperas  de Martes en Cuaresma)

SEÑOR, considerando nuestras miserias y la promesa de su curación, 

respondemos inmediatamente:

HENOS AQUÍ en tu presencia, porque tú eres el Señor Dios Nuestro … hemos sido llamados, y hemos respondido: HENOS AQUÍ en tu presencia. Y mostraremos con los hechos que, habiendo prometido ser tuyos, NO nos sometemos a ningún otro fuera de ti, y decimos: Porque tú, Señor, eres nuestro Dios. En efecto, NO reconocemos a ningún otro dios:  no al vientre, como los glotones, cuyo dios es el vientre. No al dinero, como los avaros, porque la avaricia es idolatría. No divinizamos ninguna otra cosa ni la adoramos como a Dios, según hacen muchos ;  Tú, ¡oh Dios!  Estás por encima de todos, para todos, en todos, y estamos vinculados en la caridad que nos une a ti. Sí! La caridad nos une a Dios. Repetimos : HENOS AQUÍ en tu presencia, porque tú eres el Señor Dios Nuestro.

(oraciones de los primeros cristianos – Orígenes)

 

  

¡Oh Señor, Omnipotente y bonísimo! Mira las llagas con que mis pecados  me hirieron desde la infancia; lloro por el  tiempo perdido inútilmente. Mis fuerzas no bastan para sostenerme en la fatiga, pues se gastaron en vanidades. Y puesto que eres la fuente de toda bondad y misericordia, te conjuro a que tengas piedad y Misericordia, te conjuro a que tengas piedad y misericordia, te conjuro a que tengas compasión de mí. Toca mi corazón con la mano de tu Amor, pues eres el mejor de los médicos, consuela mi alma, pues eres el Buen Consolador.

(Celestial Revelación- Santa Brígida)

 

Oh Señor! El cristiano es un seguidor tuyo. Le asiste tu gracia, pero, a ejemplo tuyo, le es necesario el sufrimiento. Señor un Religioso, un Laico cristiano, un Sacerdote debe ser amigo de la Cruz. Caminando a tu luz, tendré siempre presente el pensamiento de que aquí abajo no tenemos ni tiempo ni lugar para buscar satisfacción ni placer.  Caminando como cristiano hacia la felicidad eterna, nunca llegaré a encontrar la felicidad en este valle de lágrimas. Sin embargo, ¡oh amado Maestro! Nuestros pensamientos están a veces confusos; estamos siempre a la espera de hallar alguna complacencia personal, de escuchar una palabrita de alabanza, de gozar de una pizca de estima, de alcanzar alguna amistad en nuestro ambiente, de gustar de algún consuelo o dulzura en la oración… Señor, dame el consuelo y la satisfacción, si ellos contribuyen a mi salvación; pero dame, sobre todo, el amor y el gusto del mortificación y de la CRUZ.

 

(san E. Poppe miembro de la Guardia de Honor – Intimidades Espirituales)

  

SEÑOR JESUCRISTO, TÚ QUE ERES JUNTAMENTE DIOS SALVADOR DE LOS HOMBRES Y HOMBRE OMNIPOTENTE CABE DIOS; YO TE INVOCO, TE ALABO Y TE SUPLICO. ACÉRCATE A MÍ CON TU INDULGENCIA, CON TU COMPASIÓN Y CON TU PERDÓN. PON EN MI CORAZÓN LOS DESEOS QUE SÓLO TU PUEDES SACIAR;  EN MIS LABIOS, LAS PLEGARIAS QUE SÓLO TÚ PUEDES ESCUCHAR;  EN MI CONDUCTA, LAS ACCIONES QUE SÓLO TÚ PUEDES BENDECIR.

 

ORACIÓN DEL ANTIGÜO SAGRADO MISAL MOZÁRABE

 

 

“¿Qué cosa puede haber más grande que proclamar tu PODER , Oh Señor Nazareno!? Tú has quebrantado las puertas del Infierno y has llevado al cielo al hombre caído por envidia del demonio…

La fuente feliz que broto de tu Costado ha arrastrado el cúmulo de nuestros pecados y desde tus Sagrados Altares distribuyes a los regenerados el alimento  necesario para la Vida Eterna”

Del Antigüo Sacramentario Gelasiano

 

 “Acuérdate  de mí en tu reino, porque estoy crucificada contigo, porque he macerado mi carne con tu temor y temblando delante de tu Juicio. Que el abismo no me separe de tus elegidos… No te acuerdes más de mis pecado, si he faltado por la debilidad de mi naturaleza, de palabra, obra o pensamiento, perdóname, pues que tienes poder de perdonar los pecados de la Tierra. Que al deponer la vestidura del cuerpo, se encuentre mi alma sin culpa. Más aún¸ dígnate recibir en tus manos mi alma sin culpa y sin mancha como una ofrenda agradable”  

Santa Macrina – Oraciones de los primeros cristianos

  

Eres rico, Señor y en misericordia, purificas a todos los pecadores de sus culpas. ¡Purifícame con el hisopo, ten piedad de mí! Concédeme tu Misericordia, como el publicano y a la pecadora. ¡Oh Cristo, que limpias a los pecadores de sus culpas, y acoges a todos los que hacen penitencia, Redentor del género Humano, sálvame por tu Misericordia …

Mis pecados me han aplastado contra el suelo y me han derribado de la altura en que estaba. Me he precipitado en mi propia ruina como un abismo. ¿ quién podrá devolverme mi prístina belleza sino TU, ¡Oh Creador Sapientísimo!, que me plasmaste desde el principio  a tu imagen y semejanza?  Voluntariamente me he convertido en cómplice del demonio y en esclavo del pecado. ¡Líbrame, Señor, por tu Misericordia ten piedad de mí!…

Sé que tu gracia ha dicho a los pecadores: Llamad y os responderé, pulsad y os abriré. YO llamo como la pecadora del Evangelio, suplico como el publicano y como todo el hijo pródigo. He pecado contra el cielo y contra ti.

¡Oh Salvador!, libra a mi alma del pecado, porque mis culpas han despertado tu cólera, ten piedad de mí  por tu Misericordia. 

(oraciones de los primeros cristianos – Himno Penitencial)

  

Dios Mío! Son innumerables las veces que he obrado como si fuera dueño de mí mismo portándome  como un rebelde, buscando, no la tuya, sino mi propia satisfacción. Me he endurecido hasta el punto de No darme cuenta ya de mi error, de no sentir ya horror por el pecado, de no odiarlo ya y temerlo, como debiera. El pecado no produce en mi ni aversión ni repugnancia : al contrario, en lugar de indignarme como un insulto dirigido a Ti, me tomo la libertad de juguetear con él, y aunque no llego a pecar gravemente, me adapto sin gran dificultad a faltas más leves . ¡Dios Mío, qué espantosamente distinto estoy de cómo debiera ser!

(J.H.Newman – Madurez Cristiana)

 

Virgen de Dolores

Para mi eterna calma:

Permíteme llorar cuando tu lloras

Y no apartes tus ojos de mi alma

 

María madre mía

Amargo mar del tormento

Ruega por mí en mi agonía

Y has que en mi último aliento

Alma y voz te llamen Ave María!

  

Oh Señor Jesucristo! Sumo Sacerdote, que volviste a darnos la vida con tu Muerte Preciosa, aleja de mí con la eficacia de tu presencia, en y por la virtud del Espíritu Santo todas las insidias del enemigo, rompe en mí todas las ataduras del pecado, y , por tu Misericordia, mantén apartada lejos de mi toda ceguedad de corazón. Que tu perfecta caridad Oh Cristo! Me haga triunfar virilmente de toda tentación… que tu luminosa Verdad me guíe y me haga caminar a tus ojos con la sinceridad de un corazón perfecto. Que, por tu gracia, mi conducta sea tal, que merezca yo ser templo de Dios, morada del Espíritu Santo. (santa Gertrudis – ejercicios)

 

 

“ Gloria a ti, Oh Cristo Resucitado , Luz de Verdad y Sol de Justicia, que has venido a morar en tu iglesia y ella ha quedado iluminada, has venido a tu creación y ella refulge toda entera. Los pecadores se han acercado a ti y han sido purificados. Los fugitivos y dispersos se han vuelto a encontrar. Los ciegos te han visto y sus ojos se han abierto; hasta las almas tenebrosas se ha aproximado a la luz. Los muertos han oído tu voz y se han levantado; los prisioneros y esclavos han sido liberados; los pueblos dispersos se han reunido. Tú eres luz sin ocaso; eres mañana esplendorosa que no conoce atardecer. Que se abran los ojos de nuestros corazones a tu luz y la aparición de tu aurora sea para nosotros guía hacia el bien. Sean prisioneros de tu amor nuestros sentidos; y pues que nos has hecho dignos, por tu Misericordia, de huir de las tinieblas  nocturnas y de acercarnos a la luz matinal , haz que, por tu palabra viva y todopoderosa, disipemos como humo las aflicciones que nos asedian, y por la sabiduría que nos viene de Ti, triunfemos de todas las astucias del Maligno, nuestro enemigo, que busca presentársenos   como ángel de luz. Protégenos, Señor; haz que no seamos tentados a hacer obras de oscuridad y de muerte; sino que nuestra mirada no se aparte nunca de tu luz fulgurante y nuestra conducta esté regulada por tus preceptos.

(de la Liturgia Oriental)

 

 


Hoy se conmemoran los Siete Dolores de María Santísima


“Y a ti, Madre, una espada de dolor te atravesará el corazón…”

(Lucas 2,35)

Acto de Contrición

1. La profecía de Simeón (Lc 2, 25-35)

Madre tierna, que con tus quince años, cuando feliz ibas a presentar a tu Niño de cuarenta días al Templo de Jerusalén, padeciste un dolor intenso al oír, de los labios del Santo Profeta Simeón, que una “espada de dolor iba a atravesar tu Corazón”, haz que te ame cada día más y que cuando me toque presentarme ante el Trono divino para dar cuenta de mi vida, oiga a Jesucristo, Juez universal, decirme tiernamente: “He oído a mi Madre hablar de ti”. Ave María.

2. La persecución de Herodes y la huida a Egipto (Mt 2, 13-15)

Madre fuerte, por los dolores que padeciste al tener que huir a Egipto con Jesús Niño y José, haz que tenga un corazón atento para huir de todas las ocasiones de pecado y que la Sagrada Familia sea, en mi hogar, el ejemplo a seguir. Ave María.

3. Jesús perdido en el templo, por tres días (Lc 2, 41-50)

Madre de la esperanza, que junto a José sufriste muchísimo cuando perdieron por tres días a Jesús, de doce años, en el Templo de Jerusalén, llévame siempre de tu mano, como a un niño, para que no me pierda. Y si alguna vez, por mis errores, me alejo de ustedes, no descanse hasta encontrarlos nuevamente y poder hacer una buena y sincera Confesión, fuente de Gracia y de Divina Misericordia. Ave María.

4. Su encuentro con Jesús, cargado con la Cruz (Viacrucis, cuarta estación)

Madre de consuelo, que experimentaste un dolor tan fuerte al encontrar a tu querido Hijo con la Cruz a cuestas en la calle de la amargura, ayúdame a cambiar mi corazón para no aumentar más el peso de su Cruz con nuevas ofensas y pecados, causa de su muerte y de su tristeza. Que pueda ser para Jesús otro Cireneo. Ave María.

5. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor (Jn 19, 17-30)

Madre dolorosa, por el sufrimiento inmenso que llenó todo tu ser cuando contemplabas a tu Hijo clavado en la Cruz, enséñame a aceptar, con paciencia, todas las cruces que estoy viviendo y las que me toquen vivir en el futuro, ofreciéndoselas con mucho amor por la conversión de los pecadores. Ave María.

6. María recibe a Jesús bajado de la Cruz (Mc 15, 42-46)

Madre del perdón, por esas lágrimas tuyas que se mezclaron con la Sangre de tu Hijo cuando lo recibiste muerto en tus brazos maternales, sé mi fortaleza para que pueda sostener con mi entrega a todos los que necesitan de mí, dándoles mi tiempo, mi cariño y todo mi amor. Ave María.

7. La sepultura de Jesús (Jn 19, 38-42)

Madre de amor eterno, por la soledad en que quedaste al dejar el cuerpo de tu Divino Hijo en el sepulcro, haz que siempre los tenga a Jesús y a ti por compañía, que no me olvide de que estamos de paso en este mundo y que comprenda que solo muriendo a mí mismo es que resucitaré a la Vida Eterna. Ave María.

 

Origen de la Devoción de los Siete Dolores de la Virgen Santísima

La devoción a los Siete Dolores de la Virgen María tiene su origen en diversas revelaciones privadas. En efecto, Ella comunicó a Santa Brígida de Suecia (1303-1373): “Miro a todos los que viven en el mundo para ver si hoy quien se compadezca de Mí y medite mi dolor; mas bollo poquísimos que piensen en mi tribulación y padecimientos. Por eso tú, hija mía, no te olvides de Mi que soy olvidada y menospreciada por muchos. Mira mi dolor e imítame en lo que pudieres. Considera mis angustias y mis lágrimas y duélete de que sean tan POCOS los amigos de Dios.” Nuestra Señora prometió que concederla siete gracias a aquellas almas que la honren y acompañen diariamente, rezando siete Ave Marías mientras meditan en sus lágrimas y dolores:

  1. “Yo concederé la paz a sus familias.”
  2. “Serán iluminados en cuanto a los divinos Misterios.”
  3. “Yo las consolaré en sus penas y los acompañaré en sus trabajos.”
  4. “Les daré cuanta me pidan, con tolde que no se oponga a la adorable voluntad de mi divina           Hijo a la salvación de sus almas.”
  5. “Las defenderé en sus batallas espirituales contra el enemigo infernal y las protegeré cada                     instante de ‘sus vidas.”
  6. “Las asistiré visiblemente en el momento de su muerte – verán el rostro de su Madre.”
  7. “He conseguido de mi Divino Hijo que todos aquellos que propaguen lo devoción a mis lágrimas  y dolores, sean llevadas directamente de esta vida terrena a la felicidad eterno ya que todos sus pecados serán perdonados y mi Hijo será su consuelo y gozo eterno.”

Igualmente, según San Alfonso María Liguorio, Nuestro Señor reveló a Santa Isabel de Hungría que El concedería cuatro gracias especiales a los devotos de los dolores de Su Madre Santísima..

  1. Aquellos que antes de su muerte invoquen o la Santísima Madre en nombre de sus                dolores, obtendrán una  contrición perfecto de todos sus pecados.
  2. Jesús protegerá en sus tribulaciones a todos los que recuerden esta devoción y los protegerá muy especialmente o lo hora de su muerte.
  3. Imprimirá en sus mentes el recuerdo de Su Pasión y tendrán su recompensa en el cielo.
  4. Encomendará a estas almas devotas en manos de María, a fin de que les obtenga todos los gracias que quiera derramar en ellos.

Meditar los siete Dolores de Nuestra Madre Santísima es una manera de compartir los dolores mas hondos He la vida de María en la tierra. Conforme vamos rezando un Padre Nuestro, siete o un Ave María y un Gloria al Padre cada vez, meditamos el dolor que Ella padeció junto a Su Hijo. Al mismo tiempo le pedimos que nos ayude a entender el mal que hemos cometido y nos lleve a un verdadero arrepentimiento. Al unir nuestros dolores a los de Maria, tal como [lía unió Sus dolores a los de Su Hijo, participamos en la redención de nuestros pecados y los reí mundo entero

La fiesta de Nuestra Señora de los Dolores se celebra el 15 de septiembre, al día siguiente de la Exaltación de la Santa Cruz. Al pie de la Cruz. donde una espada de dolor atravesó el corazón de María, Jesús nos entregó a Su Madre como Madre nuestra poco antes de morir, En respuesta a esta demostración suprema de Su amor por nosotros, digamos cada día de nuestras vidas: «Sí, Ella es mi Madre. Jesús. Yo la recibo y Te pido que me prestes Tu Corazón para Amar María como Tú la amas.


Colección Privada: Un hermoso Nazareno en Paraíso de Cartago

A pesar de que era una costumbre en el siglo XIX tener imágenes de proporciones procesionales en los hogares, aun existen un sinfín de costarricenses amantes de la imaginería pasionaria que tienen hermosas obras escultóricas de fe en sus salas u otros aposentos, este es el caso del diseñador de modas, Johao Meza quien tiene a su haber un Nazareno de alto valor.

La imagen fue adquirida – según Meza – en Arte Religioso de Heredia, propiedad de Claudio Hernández y es una imagen de mirada tierna, barba en boluto, de vestir y policromada con encarnaciones pasionarias.

“ El traje fue confeccionado por mi, la pana alemana, terciopelo de seda  e hilos traídos de Guatemala”, adujó.

La imagen fue bendecida por el Pbro. Carlos Humberto Rojas, párroco de la Iglesia La Soledad a finales del año pasado y este tercer domingo de cuaresma realizó su primer procesión acompañada de la Hermandad de Jesús Nazareno de Paraíso de Cartago en este mismo templo.


Historia fotográfica de la Hermandad de Jesús Nazareno , Convento de Cartago