Su Revista de Coleccion

Santo Cristo de Esquipulas

CARTAGO, COSTA RICA: SANTO CRISTO DE ESQUIPULAS VISITÓ A LA PATRONA DE COSTA RICA: LA NEGRITA DE LOS ANGELES

 

CARLOS OREAMUNO TOLEDO

Es ya una tradición muy hermosa dentro de las fiestas que se realizán en devoción al Santo Cristo Negro, que se venera en la Parroquia del Dulce Nombre de Jesús, de Dulce Nombre de Cartago,  el llevar la imagen por la mañana  en procesión acompañado por gran cantidad de fieles y engalanado con un desfile de la fuerza roja de Cartago centro ( taxistas) que han declarado al Negrito como su Patrono y Protector, desde su templo hasta el Santuario Nacional y Basílica de la Patrona de los costarricenses, el viernes anterior a su fiesta, que se celebra el día 15 de enero, la imagen del Santo Cristo, pasa durante todo el día en la basílica, donde es venerado por gran cantidad de fieles devotos que cabe destacar, que cada año aumenta muy considerablemente el amor y la devoción a esta advocación de Nuestro Señor Jesucristo, en el momento de entregar su vida y dar el rescate por cada uno de nosotros en la Santa Cruz. Casi al finalizar la tarde, la imagen es devuelta a su templo por medio de una gran romeria, donde se va meditando el Rezo del Santo Rosario y se le tributan alabanzas y cantos, para que al llegar al templo parroquial, se realice una solemne Eucaristía y luego una bella serenata.

En esta oportunidad fue acompañado por el Pbro. Minor Marín Guillen, Párroco de Dulce Nombre y recibido por el Pbro. Jorge Eddy Solórzano Coto, Rector y Párroco de la Basílica de Nuestra Señora de los Angeles, cabe resaltar que antes de despedirlo por la tarde, por primera vez en la historia de esta tradición que inició en los primeros años de la década de los ochenta, fue bajada la imagen de La Negrita y se puso al lado de la imagen del Santo Cristo Negro, una bellisima experiencia y algo inolvidable para los que estuvimos presentes, ya que se veia al Hijo Negrito, al lado de la madre Negrita. que estampa más bella, todo un sentido teológio y pastoral.

A continuación presentamos la crónica de fotografias captadas durante varios momentos de la tradicional devoción de la visita de la imagen del Santo Cristo a la basílica.


CARTAGO, COSTA RICA TAMBIEN CELEBRA AL CRISTO NEGRO DE ESQUIPULAS

 

Carlos Alberto Oreamuno Toledo/Comunicador Social Diócesis de Cartago

 

En La Diócesis de Cartago, se celebra con gran amor la advocación de Nuestro Señor Jesucristo pendiendo de la Santa Cruz, trono de la salvación de la humanidad , en la devoción al SANTO CRISTO NEGRO, que su fiesta se celebra el día 15 de enero.

Desde 1926, en Dulce Nombre de Cartago, Costa Rica, se celebra al Cristo Negro de Esquipulas. La celebración comprende una serie de actos religiosos como procesión, peregrinación a la Basílica de Los Angeles y Eucaristías. Se llevan a cabo además un turno y festejos populares que incluyen toros, tope, conciertos, juegos mecánicos, carruseles, carnaval y fiestas.

La devoción nació en 1595, en la comunidad de Esquipulas, en Guatemala, y se extendió luego a nuestro territorio nacional, primero a Santa Cruz de Guanacaste en el año de 1804 y luego en Alajuelita de San José, en el año de 1818, posteriormente llegó a Dulce Nombre de Cartago, a partir de 1926, donde también se le celebra su fiesta al Cristo Negro de Esquipulas.

Por tal motivo, en el distrito de Dulce Nombre, como es su tradición durante los días del 5 al 13 de enero, se lleva a cabo la solemne novena, así como la peregrinación a la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, el día viernes anterior a su festividad.

La peregrinación es acompañada por una gran caravana del servicio público de taxis, que en homenaje le tributan como su patrono y protector. El Cristo permanece en la Basílica todo el día y luego a las 4:00 de la tarde se regresa en solemne procesión hasta su casa, donde todo es devoción, fiesta y alegría.

Luego se le amenizará con una serenata y continuarán las fiestas religiosas en su honor, con solemnes Eucaristías, especialmente la del lunes siguiente a su fiesta, que es toda una tradición, no sólo de Dulce Nombre, si no de todo Cartago.

El Señor Obispo de la Diócesis de Cartago, Monseñor José Francisco Ulloa Rojas, preside la celebración en compañía de cantidad de sacerdotes y sobre todo de fieles devotos del Cristo Negro.

Al finalizar la Santa Misa, se procede a dar paso a la procesión con la imagen del Crucificado por los alrededores del centro de la comunidad. La actividad, se lleva a cabo a las 10:00 de la mañana.

Para ese día, lunes 16 de enero, se tiene programada, La Santa Eucaristía Solemne y la procesión en Honor al Santo Cristo de Esquipulas con la presencia de Monseñor Ulloa, Obispo de Cartago.

 

TAMBIEN EN TOBOSI LO CELEBRAN, YA QUE SU PARROQUIA ESTÁ BAJO EL PATROCINIO DEL SANTO CRISTO DE ESQUIPULAS

 

Los doctrineros inician con un centro de cofradía, antes de construirse una ermita, luego eligen como santo Patrono de esta comarca a “san Juan Evangelista”, quien se convierte por siglos en el patrono de los indios de Tobosi, hasta el día 7 de febrero de 1997, fecha en que se inaugura el Centro de Animación Pastoral y es así como ésta designación del pasado, de “San Juan Evangelista” el discípulo más amado de Jesús, deja su trono para entregar su lugar a Santo Cristo de Esquipulas – El Cristo Negro-. Confirmado así mediante decreto y que lo define así en su artículo No.6 del 7 de noviembre de 1999, por su excelencia Monseñor Román Arrieta Villalobos, Arzobispo Metropolitano de San José, y sucede una nueva Parroquia para Tobosi, por la gracia de Dios

SANTO CRISTO DE ESQUIPULAS, TOBOSI, EL GUARCO

ERECCIÓN DE PARROQUIA

El 7 febrero 1997 el Sr. Arzobispo Mons. Román Arrieta Villalobos, da el decreto de erección del Centro de Animación Pastoral Santo Cristo de Esquipulas, Tobosi del Guarco, Cartago señalando como fecha de inauguración el 9 febrero 1997.

(Libro de Acuerdos Nº º 19 folio 218 asiento 64).

El 5 noviembre 1999 el Sr. Arzobispo Mons. Román Arrieta Villalobos, da el decreto de erección de la Parroquia Santo Cristo de Esquipulas, Tobosi del Guarco, Cartago señalando como fecha de inauguración el 7 noviembre 1999.

(Libro de Acuerdos Nº 19 folio 383 asiento 92).

El domingo 15 de enero se celebra en el Templo del Centro Parroquial de Tobosi, la solemnidad en honor a Santo Cristo de Esquipulas a las 11 de la mañana. La santa Misa será presidida por monseñor José Francisco Ulloa Rojas. Se iniciará con solemne procesión, saliendo de la entrada principal de Tobosi a las 10 de la mañana, acompañada con las filiales y sus respectivos Patronos. (Tablón, Quebradilla, Coris, Bermejo, Sabana Grande y Barrancas).


Santa Cruz, Guanacaste, Costa Rica : La Festividad del Patroncito de Esquipulas

Mynor Esquivel

Nuestro pueblo santacruceño desde principios del siglo XIX le profesa devoción al Santo Cristo de Esquipulas; esta experiencia de fe con el paso de los años se ha extendido a los diversos pueblos de la provincia de Guanacaste y hoy en toda nuestra patria encontramos fieles devotos que celebran su vida al calor y en la compañía del Santo Cristo Negro.
Como respuesta a esta celebración eclesial nuestros obispos en Costa Rica, tomaron la decisión de elevar la Parroquia de Santa Cruz, con el distintivo de Santuario, de ahí que el pasado 15 enero del 2002, en consideración a la fe y peregrinación de los devotos al Santo Cristo de Esquipulas se nos ha erigido como Santuario Nacional.
Este regalo de nuestros jerarcas, nos llena de alegría y compromiso. No solo es seguir haciendo las prácticas religiosas para mantener la fe que nos han heredado nuestros padres, sino que debemos prepararnos estructural y espiritualmente para fortalecer y compartir con la Iglesia Universal, este regalo que tomamos, como manifestación de la gracia de Dios para con nosotros y con todos los fieles cristianos, señala el Pbro. Elkin Eduardo López Alfaro, Rector del Santuario Nacional del Santo Cristo de Esquipulas.
Cuando el descubridor español Gil González Dávila llegó a Nicoya en el año 1552, conoció al oeste un amplio y fértil valle que luego, recibió el nombre de Paraje de Diriá, ya que fueron los dominios del cacique del mimo nombre, quien a su vez era súbdito del Cacique Nicoya, el gran chorotega.

Por el año de 1760, llegaron al sitio los hermanos Miguel y Basilia Ramos, ambos de origen español, don Miguel era capitán de buque y había adquirido 56 caballerías de tierra, posesión que más tarde aumento. Una de las hijas de don Miguel llamada Bernabella, se casó y se fue a vivir por la margen derecha del río Diriá (al oeste de la actual ciudad).  Al parecer la piadosa mujer mandó a colocar una gran Cruz en el patio de su casa y hacia venir al cura de Nicoya a dar misa, por lo que con el tiempo este lugar se conoció con el nombre de Santa Cruz.

Los terrenos en donde se encuentra la actual ciudad fueron donados por esta noble mujer y su creación tiene un origen inminentemente religioso por estar vinculada a la veneración del Santo Cristo de Esquipulas. En la escritura referente a dicha donación se advierte: “Los vecinos debían erigir una iglesia dedicada al Santo Cristo de Esquipulas y dar sepultura a los descendientes de los donantes hasta la quinta generación”.

Para el año de 1805 fue terminada la ermita de adobes, situada en el mismo lugar de las palmas de coyol,  donde según la leyenda se encontró la imagen. La nueva población llevó el nombre de Santa Cruz y se distinguía por Santa Cruz viejo y nueva Santa Cruz.

Según los documentos, en 1916 se gestiona ante el congreso, el paso de Villa de Santa Cruz a Ciudad de Santa Cruz. La ciudad fue declarada cantón por la Ley Número 167 del 7 de diciembre de 1948, y se convirtió en el cantón tercero de la provincia de Guanacaste.

Devoción al Cristo de Esquipulas

Una de las versiones sobre el origen de la devoción al Cristo Negro de Esquipulas en este cantón, dice que la imagen fue traída de Guatemala a principios de 1804 por una persona que solicitaba limosna en su nombre, lo que motivo que fuese llamado a rendir cuentas ante la autoridad de Nicoya. Este viajero dejo escondida la efigie entre dos palmas de coyol donde posteriormente fue encontrada y adquirida por doña Bernabella Ramos, quien donó los terrenos para que le construyeran un templo.

Con el paso del tiempo el pueblo fue variando la historia original y así nace una versión popular,  fundamentada en la fe religiosa:

El escrito “Fundación de Santa Cruz y su fervor religioso en sus 200 años de Patronazgo del Santo Cristo de Esquipulas”,  autoría del Prof. Pedro Sánchez Sánchez y publicada por la Municipalidad de Santa Cruz,  existen varias quimeras sobre la llegada del Patroncito a estas tierras:

A principios del año 1804, vino a las cercanías de lo que ahora es Santa Bárbara, un viajero guatemalteco quien se hacia acompañar de una hermosa imagen del Cristo de Ébano. Este hombre pedía limosna de casa en casa. Con el recaudo se entregaba a los placeres, manera tal que hizo que los naturales se alarmaran y lo delatarán en Nicoya. Rápidamente  fue citado, el hombre asistió acatando la orden, dejo entre las palmeras de coyol de doña Bernabella Ramos, la hermosa imagen (precisamente donde hoy, se encuentra el Altar Mayor de nuestra parroquia. En Nicoya las autoridades le señalaron que cediere la efigie para una ermita que se construiría en Belén.  Empero, los aborígenes que habitaban el centro, la querían para ellos. Mientras, ello sucedía la imagencita fue encontrada entre dos palmeras de coyol. En este punto existe la disyuntiva ¿Fue encontrada por doña Bernabella o por un indígena? El caso es que doña Bernabella intervino y donó cuatro caballerías de sus terrenos para que las familias se congregaran alrededor de la nueva ermita

Versiones o leyendas:

Para Sánchez hay dos versiones mas basadas en la tradición oral de la fe popular y cimentada casi como reales dentro del paso inexorable del tiempo.

Primera: Sucedió una vez cuando un indio buscando leña en el monte, en medio de dos matas de coyol vio un Cristo Negro. Lleno de sorpresa lo recogió y lo llevó a su rancho.

La noticia del Santo Cristo hallado se esparció pronto, no faltaron feligreses, habitantes y hasta curiosos.

Al día siguiente fue mayor la sorpresa del aborigen al no encontrar (la pieza) en el sitio donde la había dejado. Volvió al lugar donde lo había encontrado y allí estaba radiante. Lo recogió, colocó en un lugar seguro. Empero, la imagen volvió a “escaparse” en la noche y amaneció otra vez entre las matas de coyol.

Entonces, las personas mayores interpretaron que allí debía construirse un templo para venerar la sacra imagencita. Y así se hizo. Se congregaron hombres, mujeres, niños para edificar la primera ermita y según la leyenda, el lugar donde se halló es el sitio que ocupa el Altar Mayor.

Segunda: En  esta se dice que fue un peón de doña Bernabella Ramos quien encontró la efigie. Otros afirman que ella le compro la imagen a un visitante guatemalteco, manifestando el deseo de hacer una ermita, ofreciendo dar cuatro caballerías de sus terrenos para que las familias que quisieran congregarse y de este modo ensanchar la población. Oferta aceptada por las autoridades y vecinos. A los días del ofrecimiento empezó la medición de terrenos, se fijaron los mojones, se extendió la noticia y se inició la construcción de la ermita.

La efigie del Cristo de Esquipulas que se venera en este cantón fue traída de Guatemala en 1800, mide aproximadamente 50 centímetros de alto, es tallada en madera y de color ébano con pintura roja en manos, pies, rodillas, pecho y frente imitando sangre. Además su cabeza esta lanzada  y caída a la derecha Tiene trabajo claro de encarnaciones y su cabellera, barba y bigote – este ultimo no corrido – son parte de su policromía original.  Posee una pequeña corona en  oro y en la cintura una tela roja sostenida con un fajoncito blanco de flecos dorados. La figura descansa sobre una cruz de madera y esta colocada dentro de un sencillo camarín o nicho  frente a ella lleva colgando de un cordel, una variedad de figuritas en plata y oro con formas de corazones, brazos, piernas, casas, animales, entre otros. Estas figuras son conocidas con el nombre de milagros (“exvotos, promesas” en otras regiones). Son utilizadas por los fieles para pagar sus promesas.

Además, de esta efigie conocida como El Patrón, El Negrito Pencón, El Original o El Aparecido, existen varias imágenes del Cristo de Esquipulas denominadas Peones, que son pequeños crucifijos incorporados recientemente a la tradición y que al igual que El Patrón están colocados dentro camarines.

Asimismo, en el templo de Santa Cruz existen dos imágenes del Cristo de Esquipulas de dimensiones mayores, pero se le concede poca importancia dentro de la tradicional devoción.

A la imagen original se le atribuye con frecuencia cualidades humanas propias producto de la fe religiosa -  como las que señala Leslie Cartin en su estudio de La Devoción a Esquipulas en Sardinal de Carrillo -  le gusta la música alegre, demanda ser tratado con respeto y devoción, si le disgusta una casa porque sus moradores son malos los abandona y aparece en Santa Cruz, si es molestado por alguien dará la vuelta y quedará de espaldas.

La devoción a esta sacra imagen en este cantón se consolida en actividades como la demanda, las velas, los turnos, la entrada, la festividad, los mayordomos y la danza de los indios promesanos. Estas acciones lograron incorporar elementos de la cultura indígena y herencia española lo que amerita que la devoción sea conservada.

Según el doctor Edgar Leal, la ganadería introducida por Juan Vásquez de Coronado en 1562 y la devoción al Santo Cristo de Esquipulas iniciada por Bernabella Ramos en 1804 se unieron para dar lugar a las Fiestas de Santa Cruz. Fiestas y rezos confluyeron  a son de la marimba, el quijongo y la guitarra para conformar las fiestas más populares de Guanacaste. Reminiscencias de las corridas de toros españolas como más la idolatría de los indios  por los Santos Cristianos originaron las montaderas y los bailes de los indios promesanos. El vino se apareó al coyol y el taparrabo a la multicolor falda larga de los conquistadores, para  conformar la esencia del Guanacasteco actual. “La fidelidad de Santa Cruz a sus tradiciones llevó en el cuatrienio 1974-1978 al Presidente de la  República Daniel Oduber Quirós y su ministra de Cultura, Lic. Carmen Naranjo a declarar estas actividades del mes de enero como Fiestas Típicas Nacionales”, agregó el escritor.

Santa Cruz, la ciudad folklórica de Costa Rica, vive así una de sus fiestas mayores a su Santo Patrono.

Apuntes Históricos:

Según el Prof. Pedro Sánchez Sánchez, estos son los hechos fundamentales más importantes que se han dado a lo largo de la historia de este cantón:

1804: Hallazgo de la imagen del Santo Cristo de Esquipulas entre dos palmeras de coyol.

1805: Se construye la primera ermita en adobes.

1814: Se lleva a cabo el trazo de la actual ciudad.

1816: La Iglesia Parroquial de Santa Cruz

1817: Habían cerca de 30 casas alrededor del cuadrante y se construyó la plaza – hoy, Parque Bernabella Ramos – frente a la iglesia.

1822: Fue terminada la Iglesia Parroquial.

1825: El poblado de Santa Cruz aparece como coadjutoría según el decreto: “Ordo Divine Officie Recitande”.

1828: Se dió licencia a la Municipalidad para reedificar la portada de la Iglesia.

1830: Se termina de construir la torre del templo.

1846: Se cancelan 300.00 pesos por las campanas del templo.

1898: La Iglesia queda concluida en cuento a infraestructura se refiere.

1900: Una serie de temblores dañaron seriamente el templo.

1908: Se abren más cuadrantes para ampliar la población.

1921: Se construye el Parque Bernabella Ramos en la administración de don Cleto González Víquez fungiendo como Presidente Municipal de Santa Cruz, Mélico Torres.

1926: Fray Ángel de Oloff trae desde Barcelona, España un reloj, el cual fue instalado en la parte alta de la torre.

1939: Se construye el primer pozo arteciano por el alemán Carlos Hassmann, para suplir de agua a la vieja cañería construida en tiempos de Melico Torres.

1970: 28 de junio. Después de la Santa Eucaristía se coloca la primera piedra para levantar el moderno templo de Esquipulas. El acto estuvo a cargo del 1er Obispo Diocesano de Tilarán, Mons. Román Arrieta Villalobos.

2002: 15 de enero: La Conferencia Episcopal de  Costa Rica, toma la decisión de elevar la Parroquia de Santa Cruz, con el distintivo de Santuario Nacional, en consideración a la fe y peregrinación de los devotos al Santo Cristo de Esquipulas.
2003: La Municipalidad de Santa Cruz por intermedio de la Lic. María Elena Paniagua restaura la torre de este templo.


Alajuelita, San José, Costa Rica: La venerabilidad del Santo Cristo de Esquipulas

En Alajuelita, sector sur de San José,  la devoción al Cristo de Esquipulas nació allá por el año de 1818, cuando unos vecinos del pueblo (Ascensión Mora, Cruz Echeverría y Ascensión Ávila) tomando en cuenta que en la localidad no existía capilla ni santo patrono, convinieron hacer venir a un escultor cartaginés para que tallará la primer imagen del Cristo en la casa de Demetrio Lobo.

 

No se conoce la causa por la que se eligió precisamente este Cristo de ébano, posiblemente los vecinos que la contrataron eran devotos de la misma. Una vez burilada la efigie fue colocada durante la noche en la cerca del lote donde hoy se encuentra el templo. Los vecinos al pasar por el lugar se arrodillaban y pronto se hizo sentir la necesidad de construir una ermita a esta advocación. Esta primera construcción tenia seis varas cuadradas y atraía no solo a los vecinos del lugar, sino también a pobladores de Aserrí, quienes acudían a rezar con mucho fervor.

A partir del año 1845, como lo señala Héctor Zumbado, se estableció en forma oficial la devoción al Santo Cristo de Esquipulas en Alajuelita: “Desde 1845, hasta nuestros días y principalmente el 15 de enero de cada año, millares de cristianos llegan a Alajuelita a pagar promesas o a pedir algún favor…”.

Entre 1836 y 1837, espontáneamente, el pueblo inicio la construcción de una nueva ermita. Ese primer templo fue una construcción de adobes, demolido en tiempos del Padre Garita (1904-1905). De inmediato se emprendió la construcción de una iglesia más amplia, esta tarea la finalizó el Pbro. Enrique Kerns, en el año 1905. Con el tiempo, ese templo sería llamado: Segundo Santuario de Costa Rica en honor el Santo Crucificado de Esquipulas.

La imagen:

En el Santuario de Alajuelita existen dos efigies del Santo Cristo de Esquipulas. La primera data de 1818 y con ella se inició el culto a Esquipulas  en esa comunidad, fue tallada por un escultor cartaginés. Actualmente se encuentra en la sacristía del Santuario.

Es de color claro, tallada en madera, con brazos y piernas flexibles (con goznes) y mide aproximadamente un metro de altura. Sobre su cabeza tiene una corona dorada en forma circular y en la cintura una tela blanca a modo de sudario; esta colocada sobre una cruz verde de madera de casi metro y medio de alto. En realidad esta imagen es poco conocida por los devotos que frecuentan el templo.

Momento en que la venerada imagen del Santo Cristo de Esquipulas egresa de su Parroquia en procesión.

La segunda efigie es una escultura guatemalteca traída en 1884 para sustituir a la primera. Es una talla en madera, de aproximadamente dos metros de alto, de color café oscuro con algunas partes de su cuerpo pintadas de rojo imitando sangre. Sobre su cabeza lleva un nimbo de oro en forma de media luna y un manto blanco rodea sus caderas. La imagen descansa sobre una cruz café y todo el conjunto esta colocado en una plataforma especial cerca del Altar Mayor donde permanece todo el año. “En 1884 la Hermosa Imagen Patronal del Cristo Negro de Esquipulas reemplazó al Cristo antiguo. Es una escultura guatemalteca de las más perfectas que existen en el país. La belleza de los detalles escultóricos revela los últimos destellos de la gran escuela de escultura de Guatemala, que tanto lustre dio en toda América en los tiempos del oscurantismo católico, que hasta rivalizó y a veces superó en adelanto y arte a la de Quito, Ecuador. “, señala el comunicador Víctor Monge Gómez.

Festividad y romería:

En este pueblo al Cristo de Esquipulas desde sus inicios se le han atribuido poderes curativos. Su devoción giró principalmente en torno a los días de la Festividad y de la Romería que en su honor empezó a realizarse.

En las primeras décadas del siglo XX, los devotos acostumbraban caminar una parte del trayecto cargando grandes piedras sobre sus cabezas y hombros (al igual que ocurría en el pueblo de Esquipulas en Guatemala), las cuales dejaban a la entrada del pueblo o en los alrededores del templo. Otros llevaban niños alzados durante la peregrinación, ello con la finalidad de que sus ruegos fueran escuchados por el Cristo; unos también lo hacían como acto de penitencia.

En las últimas décadas, la romería fue perdiendo importancia y la costumbre de cargar piedras dejo de practicarse desde los años 50 hasta que completamente despareció.

En los días de la festividad los integrantes de la cofradía del Santo Cristo de Esquipulas venden  medallones, oraciones, medidas, crucifijos, entre otros, frente al templo. Además, los devotos aprovechan para tocar la imagen con las décimas adquiridas.

En Alajuelita esta tradición se practica desde principios del siglo XX como se desprende de la siguiente cita de la revista Paginas Ilustradas del 20 de enero de 1907: “Se escucha también…al sacristán de cara compungida  que, desde el atrio de la iglesia, ofrece a los devotos cintajos benditos de todos los colores, a diez céntimos la medida, para curar las enfermedades del cuerpo y también las del alma”.

Por lo común, los fieles recorren la nave central del templo a rodillas desde la puerta del mismo hasta el Altar Mayor, donde encuentra, tocan la imagen y piden su intercesión o bien, agradecen por un favor concedido.

La Romería:

Sacra imagen del Cristo de Ébano talada en Guatemala y en custodia de la Parroquia de Alajuelita a su protección.

La Fiesta del Santo de ébano – en este cantón de la provincia de San José-  fue una de las más concurridas en el Valle Central, su atractivo principal radicaba, quizás, en la oportunidad que tenían los asistentes de disfrutar un día de campo en compañía de cientos de familias provenientes de todas las comarcas cercanas tal y como lo relata el escrito de paginas ilustradas de 1907: “ La gente hace paradas en los alrededores de la plaza de Alajuelita y una vez terminada la Eucaristía, cada cual va a almorzar con su familia y amigos”

Usualmente cuando se acercaba la Festividad los núcleos familiares preparaban carreta y comida para el viaje: La noche del 14 de enero era común observar a las mujeres cocinando – en las cercanías del templo – y a los hombres acarreando leña. Mientras que los vecinos de Alajuelita se preparaban con toda pompa para recibir a los peregrinos.

La Festividad:

Según don Alejandro Aguilar – en una entrevista en el espacio Voces de mi Tierra – en Radio Nacional en 1984:

“Las fiestas son hoy, una manifestación más popular, viene menos gente conocida de la ciudad capital (….)  En las primeras décadas de este siglo  la romería constituía un acontecimiento excepcional para todo el país, a la que acudían todas las familias”.

Con el  paso de los años la concurrencia a las Fiestas de Esquipulas   ha  disminuido, ya no se observa  a los devotos llegar desde el día anterior y acampar  en el pueblo, tampoco hay celebraciones especiales  la víspera  de la festividad. La única actividad  religiosa  que se lleva a cabo en esos días es la Novena a Santo Cristo de Esquipulas, que inicia  en seis de Enero con la exposición del Santísimo Sacramento, rezos cantados,  rezos de la Novena y bendición eucarística. El 14 de después de la misa, se da la serenata y luego, un majestuoso juego de pólvora.

Actualmente el 15 de enero, el templo se ve frecuentado durante todo el día por cantidad de fieles que ingresan a prender velita, recorrer la nave central de rodillas, tocar la imagen, comprar una décima o bien, llevarle un exvoto. Los Oficiales de la Cofradía del Santo Cristo de Esquipulas venden las reliquias y las velas y hacen “Guardia de Honor “a la sagrada imagen.

Devoción al Cristo Negro

Por Ricardo Ulloa Barrenechea

Alajuelita ha sabido mantener una grata devoción al Santo Cristo de Esquipulas. Ante Él convergen una peregrinación, un templo y una imagen.

Es difícil ofrecer un dato exacto sobre el origen de esta tradición.

Parece que a mediados del siglo XVIII se forma a orillas del río Diriá de la Península de Nicoya una población que en 1821 se erige en parroquia.

Se la llama Santa Cruz por la frondosa veneración a una imagen del Santo Cristo de Esquipulas.

Se propaga esta devoción en todo el país a través, sobre todo, de los franciscanos y, ya en el 1818, los vecinos del pueblo de Alajuelita: Ascensión Mora, Cruz Echeverría, Ascensión Ávila y Joaquín Mora hacen venir de Cartago a un escultor para que talle la primera imagen.

Caso sorprendente. La existencia de una talla sin templo ni capilla. Los entusiastas católicos deciden colocarla simplemente sobre la tierra que hoy ocupa el santuario.

De pronto, los transeúntes se arrodillan frente a ella. Sin gran tardanza los vecinos elevan una ermita de seis varas cuadradas.

Así nació un templo para una imagen. Sin embargo, el Cristo antiguo se reemplaza en el año 1884 por la actual y hermosísima imagen patronal, de escuela guatemalteca, ya de renombre en la imaginería americana y digna rival de la escuela de Quito.

Hacia 1836 – 1837 el pueblo comienza a construir espontáneamente una iglesia.

Temblores y demolición nos enfrentan con el templo definitivo. El primero de enero del 1906 celébrase la primera misa en el nuevo santuario, llamado el segundo de Costa Rica, en honor del Señor Crucificado de Esquipulas.

Nace una tradición

Este primero de enero de 1906 ábrese con solemne procesión. Únanse con regocijo las parroquias vecinas. Las fiestas se prolongan hasta sumarse a las del 15 de enero, y nacen así las tradicionales romerías de Alajuelita.

Ya el 20 de febrero de 1907, se solicita al señor obispo la aceptación de la Cofradía del Santo Cristo de Esquipulas.

La imagen es digna de una romería nacida así de la devoción y la fiesta. Los primeros años de nuestra romería tendrían el color del campo y la fragancia de la juventud. Carretas y caballos. Manteados sobre las maderas iluminadas. La tierra fértil y florecida. El corazón espera siempre del misterio y de la eternidad.

Así, Alajuelita supo engarzar un pueblo con una tierra, con una imagen, con un gozo. Gozo de los muchachos con sus novias sobre los potros inquietos o las carretas sumisas en el camino. Gozo del cielo contemplando en el hombre la semilla de la fe y la creencia.

No en vano en Alajuelita dos Cristos recogen la ciudad hacia sus límites. El de La Cruz que es sólo símbolo. El de la iglesia, moreno como la tierra.

Montes y suelo. Campo y ciudad. Presencia y misterio. Pasado y civilización actuante.

Alajuelita con su paisaje, leyendas, romería y Cristo piadoso, nos sugiere una estampa de frescor, de cielo y de montaña que quisiéramos perpetuar como un tesoro.

No obstante, los pueblos quieren crecer como los niños, por ser ley y destino.

Más sobre la edad madura el hombre entonces recuerda y anhela.

Bien quisiera que entre las montañas y la ciudad algún rincón característico de Alajuelita se perpetuara, para no dañar la mirada de un Cristo acostumbrado al frescor del campo y presencia grata de la tierra.

A las diez de la mañana se realiza la misa mayor con la participación del Arzobispo de San José y el acompañamiento musical de la cimarrona de Ernesto Retana, que en los últimos años se encarga de entonar La Granadera constituyéndose en toda una tradición.

Templo de Alajuelita, Santuario Nacional: Los templos son una parte importantísima del patrimonio cultural y a su vez, enriquecen la herencia arquitectónica de los pueblos. Constituyen dentro de las comunidades la construcción más destacada con características de mucho interés con las que los pobladores se sienten ampliamente identificados.

El caso de Alajuelita es un ejemplo de lo afirmado anteriormente. ¿Quién en Costa Rica ignora la existencia del templo que con el correr de los años sería llamado el Segundo Santuario de Costa Rica en Honor del Señor Crucificado de Esquipulas?

Su edificación es fruto del esfuerzo, del trabajo tesonero y del espíritu religioso y cooperador de las familias que a partir del año 1836 iniciaron tan monumental empresa.

La hermosísima iglesia de Alajuelita es una de las más bellas de Latinoamérica no solo por su fachada sino en su interior hay una gran cantidad de maderas sumamente valiosas, con esculturas y ventanales de un valor incalculable.

El Padre Kern: En agosto de 1905 llegó a Alajuelita el Padre Teofilo Enrique Kern quien puso todo su corazón en favor del templo y del culto a la imagen del Santo Cristo de Esquipulas.

Una de las más bellas andas existentes en el país la tiene el Santo Cristo de Esquipulas y fue tallada por Rolando Monge basado en el modelo de la Escuela de Ferdinand Stuflesser, la misma lleva oro de 24 kilates.

De 1908 a 1910 se colocó el cielo raso en el cual se utilizó madera traída de las montañas de San Ignacio de Acosta. Durante cinco días se acarrearon ochenta grandes tucas de cedro amargo, cedro dulce y pochote. Todo el vecindario con el auxilio de otros lugares prestó sus bueyes y en número de 50 yuntas se arrimó la madera bruta al aserradero para prepararla. Las tucas dieron lo suficiente para  los camones y  formaletas donde había de colocarse la tablilla de pinotea pedida a los Estados Unidos. En los años de 1912 y 1913 se forraron los 24 pilares con magnífica madera de cedro amargo; trabajo efectuado por el señor Arturo Zúñiga y todos quedaron complacidos de la eficiencia de la obra. El Padre Kern contrató, con la importante casa de Enrique Oidtmann de Linnich (Alemania), 30 ventanas de vidrio quemado, las cuales pudieron colocarse en 1922 y que hoy lucen y enaltecen el adorno católico del Santuario. Los ventanales, el Vía Crucis, las esculturas, el órgano, los altares, se dice que son obras que llegaron al país en forma muy especial, gracias al aporte del Padre Kern quien estuvo en Alajuelita de 1905 a 1923.

Las campanas: En octubre de 1924 el Padre Kern hizo venir de la Casa Buckeye Bellfundry cuatro campanas las que se colocaron en la torre del lado derecho. Nombres de ellas: Esquipulas, Josefa, Concepción y Antonia.

Los Altares, Púlpito y Confesionarios: Estas obras fueron pedidas por el Padre Kern a Europa y proceden de la famosa casa de Ferdinand Stuflesser, en el Tirol. Todo esto llegó y se inauguró en 1925. Su riquísima combinación de oro bruñido y oro mate dan un severo y elegante aspecto.

El Vía Crucis: Representa, engastados en marcos de estilo romano, de rica talla dorada, los principales acontecimientos de la Pasión del Señor. Los cuadros de gran tamaño con figuras construidas en la casa de Ferdinand Stuflesser, constituyen el mejor adorno de las paredes interiores del templo.

Decorado interior: El decorado interior del Santuario se inició en marzo de 1926. Fue obra del Presbo. Miguel Chaverri Rojas ejecutada por Salvador Fedullo, de origen italiano, natural de la ciudad de Salerno. Se terminó en octubre de 1926.

Por el valor especial que guarda este Templo, en el año 1907 el Papa Pío X  lo  declaró  Segundo Santuario Nacional, en Honor del Señor Crucificado de Esquipulas. (Tomado del libro Historia Parroquia Santo Cristo de Esquipulas, abril de 1927)

Después del terremoto…años de esfuerzo y lucha

¿Quién en Costa Rica ignora la existencia del templo que con el correr de los años sería llamado el Segundo Santuario de Costa Rica en Honor del Señor Crucificado de Esquipulas? El templo de Alajuelita es el fruto del esfuerzo, del trabajo tesonero y del espíritu religioso y cooperador de las familias que a partir del año 1836 iniciaron tan monumental empresa. La hermosísima iglesia de Alajuelita es una de las más bellas de Latinoamérica no solo por su fachada sino en su interior hay una gran cantidad de maderas sumamente valiosas, con esculturas y ventanales de un valor incalculable.

El Padre Kern: En los detalles del templo podemos observar unos ventanales hermosísimos traídos de Alemania en 1922 de la importante casa de Enrique Oidtmann de Linnich. Los pilares están elaborados a base de maderas preciosas.

En el cielo raso se utilizó madera traída de las montañas de San Ignacio de Acosta. Se dice que se acarrearon en carreta ochenta grandes tucas de cedro amargo, cedro dulce y pochote. Las tucas dieron lo suficiente para elaborar los horcones, cajones y las formaletas donde había de colocarse la tablilla de pinotea pedida a los Estados Unidos. Los ventanales, el Vía Crucis, las esculturas, el órgano, los altares, se dice que son obras de arte que llegaron al país en forma muy especial gracias al aporte del Padre Enrique Kern quien estuvo en Alajuelita de 1905 a 1923.

Después del terremoto

El templo sufriò daños estructurales a raíz de los terremotos que sacudieron a Costa Rica a principios de la década de los noventas. Se restauró casi en su totalidad junto con la casa cural. Poco a poco se ha podido integrar en forma total la armonía del templo con el aporte del pueblo alajueliteño.

El Padre German Rodríguez estuvo al frente de los trabajos de restauración del templo. Él llegó a Alajuelita en febrero de 1991 después de que el Padre Marco Diego Bonilla había iniciado la primera etapa de dicha restauración.

Señala el Padre Rodríguez que el templo quedó muy dañado por el terremoto de Limón. “Con mucho dolor se tuvo que cerrar por orden de la Comisión Nacional de Emergencias durante seis meses. Fue una dura tarea rehabilitarlo de nuevo”.Dice German que en la tarea de restauración  hubo distintos criterios. “Algunos pensaban en construir un nuevo edificio. Otros se oponían porque existe un gran cariño por ese Santuario que tiene más de cien años. Se decidió reconstruirlo y buscar quien ayudara a dirigir la obra”.

El Padre Rodríguez junto con Doris Zúñiga de Retana y el Padre Marco Diego salieron a observar un trabajo de reconstrucción que se estaba realizando en la parroquia de Atenas.

“Quedamos muy complacidos de ver aquel trabajo y solicitamos hablar con el ingeniero que dirigía aquella obra. Él nos asesoró de cómo podíamos ir reforzando nuestro templo. Según Rodríguez en toda la obra de restauración se gastaron cerca de 13 millones de colones.  “No sé de donde salió ese dinero. Yo vi la generosidad de la gente, su aporte de trabajo, de las colectas hasta con canasto.

Salíamos a recoger dinero a como fuera y el pueblo se identificó con la obra en un esfuerzo enorme por mantener erguido este Santuario Nacional.

Al concluir la Eucaristía se revientan bombas de turno anunciando el inicio de la procesión  que recorre las calles principales de la comunidad. La peregrinación es encabezada por la Cruz Alta y los monaguillos con el incienso, seguidos por floristas, niñas vestidas de ángeles, los miembros de la Cofradía, el celebrante, los con-celebrantes, la imagen en una bella anda, la filarmonía y el pueblo.


El Cristo Negro de Esquipulas


Cuenta la tradición que a los misioneros les era difícil hacer confiar a los indios chortí que habitaban en la localidad de Esquipulas en Guatemala, en el Dios que adoraban los cristianos, por esa razón un misionero tuvo la iniciativa de conseguir un cristo crucificado del color de la piel de los aborígenes.

Ante tal razón  se comisionó al Padre  Cristóbal de Morales la talla de  la imagen al famoso escultor portugués, Quirio Cataño, quien inició la obra el 29 de agosto de 1594, empero debía tener dos elementos que presentará el estilo español, aunque en color ébano.

La obra fue hecha en madera de cedro con una cruz del mismo material aunque de estilo salomónico y con algunas partes bruñidas

La devoción – en Guatemala fue difundida por el entonces Obispo Fray Gómez Fernández de Córdoba  el 9 de marzo de 1595. La primera procesión conocida de este Santo Cristo se da el 4 de enero de 1759.

Cuando se olvidó el verdadero origen de la efigie, la versión popular decía que se había encontrado bajo las raíces de un árbol de amate a orillas del río Chacalapa y la atribuían a los “chiccan de la tierra”, divinidades benéficas representadas por serpientes gigantescas que viven y aparecen en manantiales, montes, lagos y debajo de los árboles. Su festividad el 15 de enero,  no coincide con ninguna fiesta del calendario de la iglesia católica, se cree que correspondía a una celebración precolombina o a alguna feria que se celebraba en esa fecha, pero no se puede asegurar a cual acontecimiento. ( Smith, 1979).

Anualmente son miles de personas quienes se reúnen en Esquipulas para venerar la imagen. Se tiene referencia de una peregrinación del año 1920 documentada por el escritor guatemalteco, Ramón Zelada Carrillo, de la que formó parte cuando era niño: “Los peregrinos llevaban café, tamales, totoposte, frijoles negros y refritos asimismo tasajos. Cerca de Esquipulas los peregrinos buscaban una piedra para cumplir con la costumbre de subirla a cuestas hasta la Cruz de Pasta, cuando llegaban al madero, bailaban, se adornaban y se preparaban para las fiestas religiosas. Actualmente los penitentes caminaban de rodillas hacia la Basílica y las familias hacen fila toda la noche para tocar la imagen de Cristo”

Esta efigie tiene su origen en Guatemala, pero su devoción de encuentra difundida en México, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Panamá y Costa Rica. Cantidad de comunidades celebran la víspera y festividad a Esquipulas, por lo general se realizaban misas,  reciben y hacen procesiones. Paralelo a las actividades de índole religioso, se llevan a cabo también las sociales: comidas tradicionales, juegos recreativos, bailes populares, entre otros.