Su Revista de Coleccion

Acontecer de fe

SAN PABLO DE HEREDIA: SEÑOR DEL GRAN PODER

La portentosa Imagen del Nazareno fue tallada en 1946 por el incomparable escultor costarricense Manuel María Zúñiga Rodríguez. Artífice del dolor, Zúñiga materializa el claro sentido de la pasión en el rostro de esta singular imagen y logró arrancar a la materia inerte en la creación de esta obra sacra, notas sublimes, equivalente al espasmo lírico fuertemente dramático de la Pasión y lo que es más, hondamente estético. Sin embargo, el rostro esculpido del Gran Poder no asoma el dolor violento, por lo contrario, se manifiesta resignado y sumido en una intensidad callada, como si estuviese ungido de la más alta dignidad. La imagen es presentada con porte erguido y vigor andante y tiene como misión el llevar el pesado madero de nuestros oprobios, pero se escenifica con gallardía y fuerza. La imagen está completamente esculpida. Sin embargo para el 2009 se estrenó la nueva talla del Señor del Gran Poder, idéntica a la anterior pero de vestir, fue bendecida el Viernes de Dolores del 2009.

Esta Imagen se presenta en varias estaciones de penitencia:

a. El primer acto de penitencia tiene lugar en la noche del Miércoles Santo, llamado de misterio, en la que se representa a Jesús sédente e implorante cargando con la cruz. El portentoso nazareno lleva en la salida procesional y en solemnes celebraciones, un hermoso replandor en baño de oro con tres potencias de plata de ley. Las andas procesionales están confeccionadas en madera de laurel y cedro, de color vino y decorados sus extremos con molduras doradas.

b. Su segunda salida se realiza la mañana del Viernes Santo en la Procesión del Encuentro.

En cada esquina del paso van situados personajes que complementan el Paso Trono del Señor del Gran Poder, dando así mayor sobriedad sobre las escensas previas a su crucifición, en la que se destacan las representacioones como la Santa Mujer Verónica, Santa María Magdalena y las Santas Mujeres de Jerusalen. Es destacable el exorno floral que luce el Paso Misterio de hermosos arreglos florales confeccionados con especies tropicales, algo que le hace ser característico y único en nuestra Semana Santa. El Paso tiene 18 costaleros, que son relevados cada 100 metros. Cuenta con 200 costaleros para su salida procesional.

Las andas tienen una distribución de trabajaderas laterales, es decir, de costado para cargar de lado

En su Estación de Penitencia se hace acompaña de Banda Musical con un repertorio de marchas de carácter eminentemente fúnebre de acuerdo con el trágico momento de la Pasión que representa el Misterio. Mención especial es la marcha del “Duelo de la Patria”.

Actualmente se procesiona con la nueva talla, idéntica al anterior, únicamente se diferencia por ser talla de vestir, realizada en los Talleres de Consuelo Sandoval, no obstante, de haber sido elaborada por un hijo del escultor original, la misma no fue del agrado de la Junta de Gobierno, por lo que se ordeno su inmediata restauración por el maestro Milo Junco. Posee un hermoso resplandor de 60 centímetros de ancho confeccionado en plata de ley con baño en oro. Asimismo, se le coloca en sus sienes una hermosa corona de espinas elaborada en plata de ley.

Se destaca sus hermosas túnicas en pana alemana, en diversos colores, bordadas en hilo de oro.

 


Qué es la imagen del Nazareno por Dr. Miguel Alvarez Arevalo

El Nazareno, es la imagen que representa a Jesús camino hacia el Calvario, llevando en sus hombros el madero donde sería crucificado          Los diferentes artistas, han transmitido con el lenguaje maravilloso del arte, y sus sentido didáctico, el evangelio de San Juan capitulo 19, versículos 16, 17 que dice: “así que entonces lo entregó a ellos para que fuese crucificado, y tomando a Jesús lo llevaron, y llevando su cruz, salió al lugar que se dice de la calavera y en hebreo Gólgota.  El Diccionario de Autoridades dela Real AcademiaEspañola, editado en 1734, dice: “Imagen de CHRISTO, con vestido de talar de color morado, que tira a rojo y él acudiendo a don Sebastián de Covarrubias en su Tesoro dela Lengua Castellana, publicado en1611.”

La representación de Jesús conla Cruza cuestas, en la escultura, tomó auge en el siglo XVI, sobre todo a partir del Concilio de Trento, realizado en 1545, en la cualla Iglesiamarcó su posición frente ala Reforma Protestante.Dicho concilio fue proclamado en Guatemala el 19 de agosto de 1565. En el que subrayó la importancia  de las imágenes para el culto religioso que se notara posteriormente en los siglos XVII y XVIII en la iconografía del Barroco sobre todo en su fase de máximo esplendor.

 

Se puede resaltar que la sensibilidad castellana se habituara a la emoción fuerte de la sangre y el dolor, y gustase de ella en las imágenes religiosas. Esto unido a los cánones de Trento sobre la función emocional del arte religioso, explica el que la escultura buscase despertar el sentimiento de los fieles mediante imágenes concretas, con relación contra   el sentimentalismo abstracto dela Reforma”.

Jesús carga su Cruz generalmente en el hombro izquierdo, lo que le permite que el rostro quede libre del lado derecho, dado a su función procesional, y con el efecto de conmover al fiel espectador, voltea el rostro a la diestra, aunque muchas veces cabizbajo, la mirada siempre dirigida a quien contempla su paso, ya que está colocado con mayor altura, debido a que fueron concebidos para cánones establecidos.

La imaginería de vestir tiene una razón de ser, es aquí donde descansa su valor. Las imágenes  por lo tanto no son valiosas por su forma, sino por su significado. Este tipo de escultura  son el resultado de un largo proceso por medio del cual se logra la expresión de una sociedad profundamente religiosa. Esta es una acción para comprender el arte cristiano. En el caso de los Nazarenos, y lo referente a la cultura guatemalteca debe de agregarse los aportes de la misma que constituye la cabellera rizada (con canelones o colochos) que indudablemente dan aún más realismo a la escultura, sobre todo en movimiento a lo que debe de sumarse el ambiente y la música.

 


Programa procesional de la Hermandad del Gran Poder en San Pablo de Heredia….

  1. Jueves Santo: Procersión con la Imagen de JESÚS CAUTIVO DE LA PACIENCIA. Participa la Centuria Romana del Señor del Gran Poder: 9:00 p.m. Incia en el Templo Parroquial.

    Viernes Santo: Procesión con el Paso Trono del SEÑOR DEL GRAN PODER: 10:30 a.m., inicia en Empresa Mabe. Acompañan al GRAN PODER DE DIOS, el Paso Trono de los SANTOS APÓSTOLES.

    Paso Trono NUESTRA SEÑORA DE LAS PENAS EN SUS MISTERIOS DOLOROSOS, hacia el encuentro del SEÑOR DEL GRAN PODER: 11:00 a,m, inicia cortejo 100 metros norte de la Verdulería La Campesina. Punto de Encuentro Templo Parroquial.

    Paso Palio NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD REGINA MARTYRUM; 6:00 p.m. acompaña Santo Entierro. Incia Templo La Puebla. Acompaña el cortejo el Trono de los SANTOS APÓSTOLES Y SANTAS MARÍA MAGDALENA.

    Semana Santa Templaria

    Una belleza incomparable
    Un viaje a traves del tiempo

    Una Pasión diferente

    Arte y Tradición
    Devoción y Sentimiento
    Admiracion, Sacrificio y Emoción

    Una Pasión diferente

    Le esperamos con Fe. (


JUEVES SANTO POR LUIS DOBLES SEGREDA

Los Apóstoles.–El Lavatorio.–La Caña Sagrada

 

Este de hoy es Jueves Santo. Día de toda santidad.

Jesús a dicho a sus discípulos: Asentaos aquí mientras que yo vaya a orar allá.

Y tomando a Pedro y a los hijos de Zebedeo comenzó a entristecerse y acongojarse.

El Maestro levantó sus manos, casi transparentes, hacia el cielo limpio y dijo.

Triste está mi alma, hasta la muerte. Quedaos aquí y velad conmigo, y andando unos pasos se postró en tierra oprimiendo su rostro sudoroso y ajado por el polvo entre sus manos que curaban la lepra y devolvían la vista a los ciegos.

Padre mío, aparta de mí este cáliz de amargura, mas si es preciso que lo beba, hágase, Señor, tu voluntad que no la mía.

Y, cuando finó su oración, vino y los halló durmiendo y dijo a Pedro: ¿Por qué duermes y no has podido velar una hora? Velad y orad para que no entréis en tentación, porque el espíritu a la verdad es presto, mas la carne es flaca.

Yo fui de niño, a acompañar al Buen Jesús es ese Huerto de Getsemani   y a postrarme de rodillas besando la dorada orla de sus vestidos para santificar mis labios.

En la mañana de un Jueves Santo, como éste, mi madre me bañó todo entero, con agua tibia, pero, especialmente, fregóme las piernas con una perfumada pastilla de jabón y un suave paño de hilo azul bordado en rosas.

Luego dióse al empeño de recortarme las uñas de los pies con cuidados inauditos, limando excoriaciones, emparejando cortes, limpiando hendeduras con paciencia ejemplar.

Después, ella misma una pierna y una tía la otra, me frotaron ungüentos aromáticos y bañaron mis consentidos pies con un baso de loción. Nunca me dieron antes tamañas atenciones.

Me calzaron unas sandalias rojas, atadas con cintas de seda que me subían por las pantorrillas entrecruzándose suavemente.

Me levantaron en vilo para que no ensuciase las suelas de aquellas sandalias que iba a estrenar. Pusiéronme una túnica de sedas multicolores y atáronla a mi cintura con un cordón dorado que llevaba en los extremos borlas que parecían cosa de reyes.

Con esa indumentaria, casi romana y casi campesina, me trasladaron al templo porque yo iría en calidad de Apóstol a acompañar al Nazareno. Sentaron me con otros muchachos coetáneos en sendos sillones de peluche y pana, recamados con guarniciones doradas.

Mi padre, que hasta entonces no había metido mano en nada, me informó al oído, quizás que me mantuviese quieto o para que me hiciese cargo de mi elevada posición, que esas butacotas habían sido traídas del Palacio Municipal.

Allí estaban Oscar Pacheco y Juan Rodríguez y Emilio González, los compañeros de armas en los juegos de rayuela y en el baile de los trompos y los compañeros de fatigas en la suma de quebrados y en la conjugación de los verbos.

Nos mirábamos de reojo, con satisfacción íntima, pero no nos era dable cruzarnos palabras, porque así nos lo habían advertido las gentes de sacristía.

Yo de hito en hito miraba a la multitud que llenaba el templo y, desde mi alto sitial, la consideraba como gente plebeya y casi insignificante en relación con mi alto rango en aquel rol de Apóstol del Maestro.

Pero cuando en verdad se me subió en humo a la cabeza fue en el momento en que, el señor Cura, agobiado bajo el peso de su vistosa casulla, ilustrada con bordados de oro, y el señor Gobernador de la Provincia, con la majestad de sus barbas entrecanas, donde sobraba pelo, y la solemnidad de su calva espejeante, donde no había ninguno, se pusieron de rodillas junto a mí.

El uno llevaba una aljofaina brillante de porcelana, que contenía agua con pétalos de rosas, el otro una toalla bordada de flores azules y olorosa a azucenas. Entre los dos personajes, los más altos de toda la Provincia, se apoderaron de mi pie derecho. Lo lavaron una vez más y lo enjutaron con tan delicado esmero que sentí vergüenza por cuanto estaba sucediendo.

Era la ceremonia del lavatorio. Aquellos hombres, toda santidad el uno, todo gobierno el otro, daban testimonio de infinita humildad prosternándose de rodillas y lavándole los pies a un niño pobre y sin merecimiento, como yo.

Entonces comprendí la razón del cuidadoso afán de mi madre en limpiar mis plebeyas extremidades, en aquel Jueves Santo, como nunca en otro día del año y entendí también cuán alto era mi privilegio de poder estirar el pie desnudo para que aquellos hombres meritísimos lo limpiaran.

Tan abstraído y abismado estaba en tantas reflexiones que casi caigo de la silla cuando oí alboroto de armas y vocerío irrespetuoso en la tranquila nave.

Dice San Marcos: “Y vino Judas, que era uno de los doce y con él una compañía con espadas y palos que llegaban de parte de los Príncipes de los Sacerdotes y de los escribas y de los ancianos.

Y el que le entregaba les había dado señal común diciendo: al que yo besare es, prendedle y llevadle con seguridad.

Y como vino, se acercó presto a Jesús y le dice: Maestro, Maestro, y le besó.

Entonces ellos echaron sobre él sus manos y le prendieron”.

Esos judíos eran unos cuantos muchachotes del pueblo que hacían el papel de sayones para servicio de la Iglesia y realce del recuerdo, tal como hacía yo mi papel de Apóstol.

En mangas de camisa, con sombreros a la Pedrarias Dávila, encintados de rojo vivo, con unas caras de descaro, como de gente sin entrañas. Venían armados de fusiles y de espadas y haciendo ruido de espuelas sobre el mosaico del templo, al son de un tamborcillo de pellejo.

Yo sentí odio profundo por aquellos facinerosos que, desde el fondo de mi ánimo, maldecía. Pero, el dolor más grande de ese día lo tuve cuando me percaté de que, entre la tropa desvergonzada e insolente, iba un hermano de mi padre con la cara orgullosa y con satisfacción descarada porque podía entrar al templo con el sombrero encasquetado y con el ala recogida en son de desafío.

Desde aquella fecha odié profundamente a mi tío hasta que ya crecido, me movieron a convicción de que su papel era en servicio de la Iglesia, para realce de los homenajes y que, precisamente con ello iba pagando una promesa por no sé qué bien recibido…

Porque dice San Mateo: “Y la tropa de soldados tomaron a Jesús en el pretorio, allegaron a él toda la compañía y vistiéndolo, lo envolvieron en un manto de púrpura y tejiendo una corona de espinas, la pusieron sobre su cabeza y una caña en su diestra mano y arrodillándose en su presencia, hacían burla de él diciendo: Ave, Rey de los Judíos. Y, escupiendo en él tomaban la caña y heríanlo en la cabeza”.

Esta caña que por cetro pusieron a Jesús, y con la cual le golpeaban sin piedad trae a mí un dulce recuerdo de infancia.

Una Semana Santa, miércoles por la tarde, yo fui, siendo niño, y descendí por los ribazos del río Pirro, con el señor Sacristán de la Parroquia para cumplir una delicada y santa comisión:

Íbamos a cortar una caña brava. La más erecta, la mejor, la más gorda, para ponerla en manos de Jesús el Jueves Santo.

Habrían de pasearlo, vestido de loco, con una caña en la mano y un manto de púrpura en los hombros.

Era la más delicada comisión en que, hasta entonces, había empleado mi vida. No era yo quien había recibido el encargo, era el señor Sacristán de la Parroquia. Pero él, por una deferencia que todavía agradezco, me hacía partícipe de su gloria y me llamaba para que lo acompañase. Yo era entonces rata de sacristía.

Cortó la caña él y yo propuse llevarla.

Era un justo deseo, apretar en mis manos la caña que habría de apretar en las suyas el mismo Nazareno.

Pero el señor Sacristán de la Parroquia, tal vez pensaba lo mismo, y lo enternecía, de igual manera, aquella humilde caña brava.

Me la Negó.

–Usted la quiebra, estas cañas son como vidrio.

Lo dijo secamente, pero luego agregó, para consolarme:

–Como usted está pequeño, la puede quebrar.

Y la levantaba en alto para librarla, para que la caña pasase por los recodos del atajo sin estropearse.

El pobrecillo, al pesar mi tristeza, añadí, matando escrúpulos:

Se puede resbalar, esto está como un pan de jabón.

Yo marchaba detrás, resignado, casi convencido de que tenía razón el señor Sacristán de la Parroquia.

De cuando en cuando mis manos intervenían en el negocio y acariciaban las hojas de la caña, para librarlas del contacto con la maleza unas veces, las más para bendecidme, como si esa humilde caña, ya cortada con místico destino, tuviese la virtud de santificarme.

Un día antes yo la había hecho trizas, sin importarme un comino: la había despedazado con el cuchillo como cosa vulgar y la había arrastrado por el sendero, complacido en verla rota y llena de lodo.

Ahora tenía que defenderla, rodearla de toda ceremonia. De humilde caña insignificante había pasado a ser, por milagro de aquel cuchillo del señor Sacristán, la caña sagrada, la caña única, que habría de simbolizar la locura y el escarnio con que el pueblo judío hacía mofa del buen Jesús.

Y el Jueves, en plena procesión, yo alzaba los ojos para mirar al santo, levantado en su peana sobre los hombros de los devotos, y miraba con más fervor la caña que la imagen. Todo estaba envuelto para mí en un velo de santidad, todo ennoblecido por una luz de beatitud, que me deslumbraba, pero la caña tenía algo más. Yo la había visto cortar, yo había venido a traerla a Pirro y eso la ataba a mí con viva fuerza espiritual.

No cabía de gozo al contemplarla y me parecía que todas las personas ponderaban la caña como la más hermosa, como la más erecta, como la más linda caña que hubiesen visto nunca

Y, con inocente preocupación de niño bueno, miraba a las personas que se movían a mi lado, como esperando que alguna se me señalase con el dedo para mostrar a las gentes al niño que había ido a buscar la caña a Pirro.

Después, convencido de que aquel trabajo estaba ignorado de todos, que a nadie interesaba, sentía gran deseo de gritar a voz herida:

–Señores, yo fui quien trajo la caña.

Pero, al irla a quitar, la carota roja y sudorosa del señor Sacristán, que dirigía la procesión, se interponía.

Entonces yo, como avergonzado pensaba:

–Es decir… yo ayudé… yo fui en compañía


Viveiro , España: María al pie de la cruz

Textos extraídos de la página web de la Cofradía de la Santa Cruz de Viveiro – Lugo – España http://www.semanasantaviveiro.com/cofradias/stacruz/Presentacion.htm.

 

La Hermandad de Mujeres de la Santa Cruz es una Hermandad constituida exclusivamente por mujeres en 1953, y así se mantiene en la actualidad.

Organiza el Vía Crucis de mujeres en la noche del Martes Santo, con el paso del Cristo de la Vera Cruz (S.XV), cedido por la Venerable Orden Tercera.

Participa en la Procesión de la Pasión, con el paso de María al Pie de la Cruz (1908), cedida para la ocasión por la Ilustre Cofradía del Santísimo Rosario.

Organiza la Procesión de La Esperanza de la Resurrección, con su nuevo paso, La Virgen de la Esperanza (2010).

Realiza otras actividades a lo lago del año, como el adorno floral de alfombras para la Procesión del Corpus Christi.

Está inscrita como entidad de Voluntariado para, a través del mismo, poder colaborar en buenas obras.

La Hermandad de la Santa Cruz nace en año de 1953 por iniciativa de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Piedad, después de que ésta ya fundara las Hermandades del Prendimiento y las Siete Palabras.

La Cofradía y estas dos filiales estaban exclusivamente formadas por hombres, y dado que las mujeres querían tomar parte activa en la Semana Santa, el Sr. D. José Gómez Cociña, secretario de la Cofradía de la Piedad, propone al Presidente de dicha Cofradía, D. Lino Grandío Carballeira, y al resto de la junta directiva, la creación de una nueva filial (como había en otras ciudades de España).

Esta nueva filial acogería a las señoras y señoritas del pueblo de Viveiro que irían vestidas con la clásica Mantilla Española.

 

A dicha Hermandad se le denominaría Hermandad de la Santa Cruz, que desfilaría con una Cruz Desnuda sobre un peñón en la procesión de La Pasión.

Esta idea fue apoyada por el Director Espiritual D. Francisco Fraga Fernández, que anima al grupo de señoras a que colaborasen y contribuyesen a embellecer nuestra Semana Santa.

Esta Hermandad desfiló durante muchos años con el paso de la Cruz Desnuda, pero con el transcurso de los años y estando de Párroco de Sta. María Don Antonio García Mato, se cedió la imagen de María al Pie de la Cruz, perteneciente a la Ilustre y Venerable Cofradía del Santísimo Rosario, que antaño salía en la procesión del Santo Entierro.

Hasta el año 1999 los sayones y capas que distinguían a nuestra Hermandad eran de color azul y granate, y es en este año cuando se cambia, recobrando los colores del inicio de la Hermandad, el negro y el dorado.

En el año 2003 conmemorando el 50 ANIVERSARIO, con actos y renovaciones muy especiales, convocamos a todas las Juntas Directivas anteriores, a las que se les hizo entrega de un broche, elaborado para esta efemérides. Además promovimos actos, exposiciones y charlas y, en cuanto a la procesión, se organiza exclusivamente con mujeres; llevadoras del anda, portadoras de farolas, lábaros, etc. además se crea la banda de tambores de la Hermandad. También se llevó a cabo un incremento muy notable de Mantillas.

Es nuestro deseo seguir creciendo y, como buena filial de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Piedad aprovechamos su lema de “siempre más y siempre mejor”.

De ahí que desde el año 2005 emprendimos otra nueva iniciativa que tuvo su consecución en el Vía Crucis. Además de nuevos proyectos que actualmente tenemos en mente de cara a un futuro próximo.

El último gran proyecto de la Hermandad se acaba de culminar en el año 2010 con la adquisición de la Virgen de la Esperanza. para nuestra nueva procesión “La Esperanza de la Resurrección”. Hecho historio para nuestra Hermandad, y por ende, para la Semana Santa de Viveiro.

IMAGEN DE MARÍA AL PIE DE LA CRUZ

Según figura en el acta fundacional de 1953, el Paso que portaría la recién creada Hermandad de la Santa Cruz sería la Cruz desnuda sobre un peñón, con los atributos propios de la Pasión.

 En el año 1954 se elabora el boceto del paso de la Cruz Desnuda, cuya anda sería tallada por Juan Luís Otero Fernández.

Actualmente y conservando el anda original, pero ampliada, se acompaña a la Cruz Desnuda con la Imagen de María al Pie de la Cruz cedida por la Ilustre y Venerable Cofradía del Santísimo Rosario.

El autor de la imagen es el artista valenciano Modesto Quilis, pertenece a la primera década del siglo XX (1908) y está hecha de madera policromada y estofada.

En la actualidad es portada, al ritmo de la banda de tambores de la Santa Cruz, por más de 50 mujeres de la Hermandad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


¿QUE SIGNIFICA EL JUEVES SANTO.?…….

El Jueves Santo es uno de los días más llenos de celebraciones litúrgicas y religioso-populares.

Incluso este día por la mañana en todas las Iglesias Catedrales los obispos que son, como dice el Concilio, “los principales administradores de los misterios de Dios, que regulan, promueven y custodian toda la vida litúrgica de la Iglesia que les ha sido confiada”, celebran una misa muy solemne con todos los sacerdotes (“el presbiterio” de sus diócesis) y en ella los sacerdotes con un solo corazón y una sola alma renuevan sus promesas y su obediencia al Obispo.

En esta Misa se consagran los óleos, es decir, los aceites que se emplean en diversos sacramentos: para el bautismo, la confirmación, la ordenación sacerdotal, la unción de los enfermos.

La consagración de los óleos se celebra precisamente este día para indicar que todos los sacramentos nos relacionan con el Misterio Pascual de Jesús y que todos los sacramentos tienen su culmen y su Centro en la Eucaristía.

El Jueves Santo es como una “profecía” de la Pascua, es decir, en la Última Cena Jesús vivió conscientemente y de manera anticipada su Pasión y Muerte y en ese momento puso en claro el para qué iba a morir, el por qué aceptaba voluntaria y libremente la muerte cruenta. Los primeros datos que tenemos de que el Jueves Santo se celebra la Misa recordando la Cena del Señor los tenemos por el Concilio de Cartago en el año 397 y por lo que cuenta Egeria que fue una peregrina o turista que visitó Jerusalén y que dejó escrito todo lo que allí se celebraba.

Antes, este día era perfectamente un día en que los penitentes celebraban su reconciliación para poder participar ya de lleno en la Pascua.

Son muchos los grandes “acontecimientos salvíficos” que hoy se recuerdan en la vida de Cristo Jesús:

Su Cena de despedida y su gran Oración por nosotros.
La Institución de la Eucaristía o Santa Misa como memorial o recuerdo suyo.
La Institución del Ministerio (servicio) como parte esencial de su Iglesia.
Su Testamento: el mandato de amar hasta la Muerte.
El ofrecimiento, anticipado y consciente, de su vida, de su Cuerpo y Sangre, para salvación del mundo.
El juicio de su Pasión, la traición de Judas, el abandono de sus amigos, la oración del huerto, su noche amarga.


CONSAGRADA IMAGEN DE JESÚS NAZARENO DE LOS MILAGROS, “REY DEL UNIVERSO”, SANTUARIO ARQUIDIOCESANO DEL SEÑOR SAN JOSE, CIUDAD, GUATEMALA

www.procesionesdeguatemala.com

El escuadrón de Romanos, La Sentencia de Poncio Pilatos, Las estaciones del Santo Vía Crucis y las fanfarreas que de esquina en esquina  nos anuncian que el suntuoso paso de Jesús esta cerca, son  algunos de los elementos que anteceden al “Soberano Señor de los Milagros” en su solemne y majestuoso cortejo del Domingo de Ramos.

El Potentoso mueble procesional con características romanas, adornado con las imponentes Águilas Imperiales, marcan la magnificencia de un cortejo que se ha colocado como uno de los de mayor relevancia en la Semana Mayor.

Esta bella imagen de Jesús Nazareno de los Milagros se le atribuye a Alonzo de la Paz en el siglo XVII y era conocida como Jesús Nazareno de la Santa Cruz del Milagro, debiéndose su nombre debido a que su cruz como raro prodigio en una ocasión temblo sola, misteriosamente. Esta cruz se conserva en el altar mayor de la Parroquia Vieja.

Cada Domingo de Ramos, millares de fieles católicos concurren las calles, para presenciar el paso de tan bello Nazareno, agrupando interminables filas de cucuruchos y pueblo católico, que quedan impresionados al paso de la imponente figura, del “Nazareno Josefino”

Cabe destacar su tierna mirada hacia lo alto de los  cielos, como implorando la bendición de Dios Padre, al cumplir sus mandatos y sus designios, en su camino al Calvario.

La Marcha Oficial de este cortejo Procesional se conoce con el nombre de Mater Doloras, atribuida a Doña Julia Quiñonez. Esta bella marcha, cada domingo de Ramos anuncia el inicio del majestuoso cortejo procesional, acompañado de la Imagen de la Santísima Virgen de Dolores, asì como de San Juan y de santa Maria Magdalena.

 


San José, Costa Rica: Vía Crucis por los indigentes de la zona roja en la Iglesia La Merced

Alejandra Barrantes / Prensa Curia Metropolitana

Para los “cartoneros” de la zona roja de San José la noche del Martes Santo no fue la misma que suelen vivir todas las semanas, esta fue especial.

El Centro Dormitorio San José, que alberga diariamente a más de 100 indigentes, organizó junto a las Hermanas de la Caridad el Santo Vía Crucis con el fin de invitar a quienes buscan de este centro unirse en oración y acercarlos  a tener un Encuentro con el Señor.

El recorrido estuvo a cargo de quienes tienen las calles como hogar, y buscan en lugares como el Centro Dormitorio una oportunidad, una esperanza; así mismo, acompañaron con la reflexión de cada estación los Pbros. Marvin Benavides y Marco Bonilla de la Parroquia Nuestra Señora de La Merced.

Para los asistentes, este camino de la Cruz fue un espacio para meditar sobre el verdadero sentido de la vida, la importancia de la dignidad humana y como aprovechar a esos Cirineos que Dios envía a sus vidas para ofrecerles una mano.

Para el Padre Marvin “esto es un acompañamiento que hace la Iglesia, muy especialmente a los más necesitados y en obediencia al llamado que nos hace el Papa Francisco”.

“Hoy Jesús sale al paso para decirles ¡Animo, no todo está perdido!, pidámosle a Dios que podamos descubrir, dar y recibir esos gestos de amor y servicio que Él tiene para con nosotros”, manifestó a los presentes el Padre Marvin.

 


COSTA RICA: ARTE Y FE, BINOMIO DE ESPIRITUALIDAD EN SAN PABLO DE HEREDIA

ORIGEN DE LA SEMANA SANTA

Los inicios de la Semana Santa tuvieron su base en el Primer Concilio de Nicea que fue presidido por Osio en el año 325 DC, siendo Pontífice San Silvestre. El Credo de Nicea, que definió al Hijo como consustancia del Padre, fue adoptado como una posición oficial de la Iglesia con respecto a la Divinidad de Cristo. También se fijo la celebración de la Semana Mayor, el domingo posterior de la Pascua Judía. En el Segundo Concilio de Nicea se aprueba la veneración de imágenes religiosas, allá en el año 787 DC .

EN COSTA RICA.

La escritora y periodista Norma Loaza, señala en uno de sus artículos, que el Marques Don Manuel María de Peralta, sacó a la luz pública un preciado documento que hace referencia a la primera Semana Santa que se celebró en nuestro país, que dice:

“En marzo de 1526 llegó Pedrarias Dávila a la isla de Chira, y allí celebró el padre Escobar, los oficios de la Semana Santa con la aprobación del señor Gobernador, quien por sí mismo tomó empeño en la catequización de los indios. Después de la toma de posesión de la isla, se cantó un solemne Te Deum, luego de haber destruido los ídolos sagrados de los indios. Luego se colocó una imagen de la Santísima Virgen.”

Fiel el costarricense a la tradición arraigada y heredada de nuestro antepasados es que cada año la comunidad católica celebra, mediante diferentes actos, la Semana Mayor, en la que se recuerda el momento –la hora- cumbre del camino de Jesús al calvario.

LA HERMANDAD DEL GRAN PODER EN HEREDIA

En San Pablo de Heredia por SÉPTIMO año consecutivo procesionará la Hermandad del Gran Poder, como un pliegue en el espacio y el tiempo, donde el pasado y el presente se entrecruzaran sin tocarse y en la que se mostrará la mayor expresión del fe del pueblo católico, su Semana Mayor mediante el uso de imágenes sacras procesionadas a la usanza española.

En una tradición constante en nuestro país que cada Parroquia intente “hacer y vivir su Semana Santa”, señala el Padre Walter Arce, Cura Párroco de la citada comunidad. Señala además que “hay algo que mueve al creyente a participar en la liturgia, cultos, abstinencias o vigilias y procesiones como miembro activo, llenando su dimensión religiosa, en un proceso de conversión o cambio profundo. La Semana Santa es la Semana Mayor de nuestra vida cristiana. Se celebra la PASCUA del Señor, por la cual nos salva. Ser cristiano es seguir el camino de Jesús, el Camino del hombre Jesús de Nazaret Hijo de Dios, Mesías del Reino del amor y de justicia, de paz y libertad”, termina señalando.

Por eso las celebraciones de la Semana Mayor en San Pablo de Heredia, constituyen otra demostración del catolicismo y son consideradas como una de las mejores en el país. Para ello se sirve de una Hermandad Penitencial concebida a la usanza españolas, denominada “ Hermandad de Cofrades Templarios del Seños del Gran Poder”, en la que despliega una serie de símbolos que hacen diferente el desfile procesional, siendo éste imponente y cargado de solemne belleza. Estas celebraciones son para San Pablo, un orgullo que atraen a su tierra a la mayoría de sus hijos ausentes y a fervorosos cristianos que concurren a cumplir una cita con Dios.

En resumen, se trata de unas celebraciones y procesiones que rescata lo antiguo, en la que brillan realmente por su organización, por la belleza de sus pasos o andas, artísticamente arregladas y decoradas por diferentes colaboradores de la Hermandad que, durante los días previos al inicio de la Semana Mayor, se dedican con mucho esmero a este arduo trabajo para que todo sea en San Pablo un ejemplo de fe, respeto, devoción, y recogimiento, indicó la Srita. Diana Aguilar, Co-Mayordoma del Señor del Gran Poder.

La Semana Santa en San Pablo es una fiesta espiritual, fiesta de encuentro entre religión y arte, porque es fiesta de fe, de profunda religiosidad contenida en cada tradición, en cada gesto, en el más mínimo detalle que en esa comunidad, tiene un contenido profundamente creyente y se expresa transido de emoción, en el silencio reverente, en el esfuerzo del que cargando los varales de las andas carga sobre sí el dolor del mundo que llevó el Crucificado a lo más alto de un Gólgota que hoy se sigue repitiéndose, nos cuenta emocionada Lorena de Sauma, una devota cofrade del Gran Poder.

Muchas personas que visitan esa comunidad se llenan de emociones distintas y se agolpan en una extraña mezcla, silencios y palabras, timidez y expansión gozosa de la esperanza. San Pablo de Heredia reúne una serie de elementos catequéticos, fascinantes a la vista y al oído, capaces de indagar en el más íntimo de los rincones del corazón del espectador, nos cuenta el Padre Arce.

La Asociación Hermandad deL Señor del Gran Poder, Nuestra Señora de la Soledad Régina Mártyrum, Nuestra Señora María Santísima de las Penas en sus Misterios Dolorosos, La Negación de San Pedro, Santa María Magdalena, San Juan Penitente y Santas Mujeres de Jerusalén, que recorre los caminos de esa Parroquia, se sirve de seis Cofradías Penitenciales: Gran Poder, Régina Mártyrum, Las Penas, la Negación, Magdalena y San Juan.

Estos desfiles procesionales hunden sus raíces en las antiguas Hermandades Penitenciales Españolas, modelo que sirvió de inspiración al fundador del Gran Poder, el Padre Manuel López Varona, sacerdote Jesuita (q.d.D.G.).

Esta Hermandad tiene como titular una imagen realizada por don Manuel Zúñiga Rodríguez, imaginero nacional, denominada “Señor del Gran Poder”, se presenta desfigurado, las manos chispadas sobre el leño, exhausto por el terrible cansancio y el atroz sufrimiento y que todavía vuelve la mirada hacia el hombre, al que busca en un gesto supremo de amor.

Se comprende fácilmente esta realidad profunda porque se ve y se siente en la proximidad de la procesión, los trajes de los hermanos y hermanas cofrades, la llama de las velas y antorchas, la música sacra, el paso lento y solemne como para ir meditando lentamente, dejando tiempo a que aquel misterio desgarrador entre hasta los tuétanos del alma y nos conmueva; el misterio del Amor.

LA EXPERIENCIA PERSONAL DE UNA COFRADE

Nos cuenta la Cofrade Srita. Diana Aguilar Ramírez su experiencia en la Hermandad del Gran Poder:

“La Semana Santa Cofrade Templaria es una simbiosis de arte y tradición, perfecto hermanamiento de fe, devoción popular y catequesis, ha ido creciendo con el tiempo, se ha enriquecido de pasos y de gestos. Gracias al trabajo esforzado de la Junta de Gobierno de la Hermandad del Gran Poder, este año las andas procesionales mostrarán una renovada belleza exterior, porque revitalizada la tradición se renueva la vida interior, no solo atracción turística, sino reclamo de fe, incluso para aquellos que, distantes de la práctica religiosa, se maravillan ante la serenidad del Señor del Gran Poder o se conmueven ante la honda expresividad doliente de este Jesús Nazareno cuando se encuentra con la Virgen de las Penas en la mañana del Viernes Santo. Ahí, sin pronunciar palabra, tímidamente, a veces como queriendo jugar a un juego de indiferencias y distancias, incluso disimulando la emoción, tiene lugar la Semana Santa oculta pero también verdadera, la del secreto de la conciencia, donde solo Dios puede entrar sin violentar el misterio del hombre y su libertad”.

Llena de emoción prosigue con su relato:

“La Semana Santa de San Pablo cuenta admirablemente el relato estremecido de esta muerte que para nosotros ya sabemos que es vida, muerte para la vida; el árbol seco de la cruz, cual tronco verde, germina ya con la fuerza incontenible de una sabia que viene de la resurrección de Cristo. No es menos el dolor porque se termina y hay que vivir, revivir el trago amargo de la pasión, dejar que se estremezca hasta la última célula de nuestra carne para sentir que vibra todo nuestro cuerpo, como las cuerdas de una guitarra bien templada, en la mañana radiante, día sin ocaso del Domingo de Resurrección”.

Para el que participa de domingo a domingo, según nos cuenta la Srita Aguilar:

“Es una semana de corazón, de alma, un camino estremecido de emociones hacia la Pascua. Ésta es la realidad fundamental que ya se ve anticipada en el Domingo de Ramos y nos da la clave las lecturas de todo lo que viene después. Domingo de Ramos, mañana de bullicio, de niños sueltos, más sueltos si cabe que a diario, alocados en una feliz algarabía de ramos y de palmas. Pero ya no se trata de aquella inconsciencia del primer Domingo de Ramos, de aquellas vivas que después se convertirán en las mismas gargantas, en un muera en un crucifícale. Para nosotros este paseo de Cristo, de esta entrada triunfal al corazón de los que miran, es pórtico de la pasión y de la gloria; por ello ya en el hosanna de ese día está resonando al aleluya de la Pascua; la alegría de hoy no es sedante, sino la fuerza anticipada para vivir intensamente los días posteriores del llanto”.

Continúa diciendo: “Pronto se termina la alegría y el Miércoles Santo se oscurece, se vuelve Miércoles de tinieblas, porque conocemos lo que va a venir en los días sucesivos. Los hermanos y las hermanas cofrades de Gran Poder cargan su Nazareno con la cruz a cuestas. En esa noche de tinieblas comienza la procesión, cuesta arriba, como subiendo a un nuevo Gólgota con el dolor del mundo en las espaldas y callan las mujeres y alumbran con antorchas la negrura de la noche que no disipa nuestras lámparas; todavía habrá que recorrer el camino varias veces como para entrar más dentro, para contemplar mejor el misterio del dolor y del amor y dejar que se ablande la piedra dura del corazón. El silencio, elocuente más que mil palabras, recorre como un calambre esta pequeña comunidad que nos conmueve hasta el vuelo salado de las lágrimas. Callar para contemplar tanto dolor, para sentir con él, para purificar nuestra conciencia y poder mirar cara a cara el dolor del Santísimo Nazareno del Gran Poder, suspendido entre el cielo y la tierra. Sí, definitivamente es mejor callar y escuchar el corazón para comprender mejor, sentir mejor, llorar mejor y conmovernos en una vida definitivamente mejorada.

El Jueves Santo otra vez los hermanos del Gran Poder despliegan una maravillosa catequesis en la expresividad doliente de los pasos que incluso anticipan lo que ocurrirá mañana: la crucifixión, la soledad inmensa de esta Virgen Dolorosa, Nuestra Señora Reina de los Mártires.

Hay que mirar con los ojos del alma, para ver la serena mansedumbre del Cristo que, atado de manos, es entregado al Concilio de los sacerdotes y fariseos, cuenta la Srita. Aguilar. Le antecede en la procesión la imagen de la Santa Fe, hermosa doncella vestida de blanco, con los ojos vendados, en su mano izquierda sostiene la Cruz de la redención y en su mano derecha un cáliz eucarístico.

Así en la contemplación repetida del misterio, el alma se va abriendo a la profundidad inmensa de lo que estamos celebrando y que no se puede agotar en un instante, un solo día, cuando el amor desborda el tiempo y se hace río sin cuento, eterno presente.

El Viernes Santo es día grande y hay que comenzar muy de mañana convocados por la Cofradía de Jesús Nazareno del Gran Poder para contemplar el amor y el dolor reunidos en medio de San Pablo, no cuenta el Padre Walter. Allí se encuentran Jesús Nazareno y la Virgen Dolorosa, la Madre y el Hijo. No dicen una palabra, sólo se cruzan las miradas: la de la Pasión que asciende hacia su inexorable cumplimiento y la de la Compasión que invade los cielos ¿Dónde, en que abismos termina el sufrimiento de esta madre que pierde a su hijo? El sufrimiento de esta Virgen toda de dolores trastorna el orden del mundo, desafía la fe, ofende la esperanza y, sin embargo, es fortaleza, toda ella delicadeza y profundidad, amor genuino” .

Concluye diciendo:

“En la tarde, los hermanos de ambas Cofradías preparan a sus titulares, Régina Mártyrum y al Santo Cristo Yacente, a los Santos Apóstoles Pedro y Juan y Santa Maria Magdalena acompañados de las Damas de la Luz y Soledad, han llegado otra vez al Templo de La Puebla, donde iniciará la magna procesión del Santo Entierro y el pueblo que ahora deja la acera, esa sutil barrera de seguridad que le protege en la pasividad del que sólo mira y deja pasar y, conmovido el corazón, sale al camino.

Cristo muere y calla la tierra, las iglesias quedan como vendidas, sin manteles en los altares, el monumento recogido y la puerta del Sagrario abierta, como de casa robada… Es el gran silencio, hasta el alba del tercer día, sólo el recogimiento y la espera deberían animar la vida. Pero ya sé que no se calla, que es mucho el ruido porque es mucha la impaciencia, la ansiedad, el miedo a escuchar el corazón, a escucharnos, que es mejor aturdirnos de palabras torpes, de música que hiere como pedradas, de risa insustancial. Pero aquí mismo en San Pablo, en la paz del convento callan las monjas y en su silencio calla la comunidad entera, aunque no se sienta, aunque sea imperceptible el ritmo lento y contenido de la esperanza que aguarda el momento feliz cuando el Domingo de Resurrección, después de la Misa de Gloria, otra vez en las calles de San Pablo se encuentren la Virgen y el Resucitado y cae el negro manto en un vuelo blanco de palomas, en un repique estremecido de campanas que convocan a la alegría y la esperanza, que ya nada puede hablar de muerte, que la vida se escapa a raudales con la luz que inunda la mañana y se desborda por las caras y las sonrisas.

Misterio de pasión es el de esta Semana Santa: la pasión del padecer, del sufrimiento que acompaña el dolor cósmico del Hijo que se hizo obediente hasta la muerte y una muerte de cruz (Flp 2,8) y la pasión de la vehemencia del ánimo con que acogemos la vida. Muerte y vida lucharon y la muerte fue vencida. Ante este misterio no sirve la neutralidad que implica una cosmovisión cerrada a la trascendencia, una vida en la que Dios está ausente, cuando Él viene a visitarnos, como se refleja en esta representación que cuenta y narra el profundo y emocionante relato de su amor por nosotros hasta el paroxismo de la muerte”.

Visite esta Parroquia Herediana y haga de esta Semana Santa 2013, un espacio de tiempo inolvidable, gracias al trabajo anónimo de muchas personas que permiten que la Imagen Sagrada se convierta en un instrumento de evangelización.

 


SAN PABLO DE HEREDIA, ESCENARIO PROCESIONAL DE LA HERMANDAD DEL GRAN PODER

El cantón de San Pablo es el lienzo sobre el que los Cofrades Templarios dibujan la sinfonía plástica de las procesiones. Pero San Pablo no es un lienzo blanco, sino que sus calles, su parque y jardines, sus casas de adobe y sus trozos de cielo delimitan un trazado que cambia con los años y al que sucesivamente han debido adaptarse los cortejos para que los tronos y músicos que preceden a éstos discurran con franquía.

Sin embargo, tratándose de la Semana Santa, también el lienzo de la calle se amolda a las procesiones. Aceras que se estrechan, rampas que surgen, anuncios luminosos que se pliegan, y, sobre todo, automóviles que desaparecen del centro y los barrios. Pocas sensaciones tan plácidas como ese silencio inusual que las tardes de Semana Santa, servida la sobremesa, se cuela por las ventanas desde la calle. Ese silencio sólo turbado por el murmullo de gentes que van y que vienen, que charlan y que ríen, que viven intensamente mientras un rumor lejano de tambores va creciendo en el antepecho de la ventana hasta licuar el aire en incienso sobre la vieja mesa del comedor de la abuela.

En Semana Santa, San Pablo, su pasado y su historia, revive y se reencuentra así misma en lo que fue y quizá nunca debió dejar de ser. Gentes que regresan por una tarde a los barrios que abandonaron años atrás, niños que descubren sus raíces en el paso de una procesión, añejas fachadas que ven curadas sus heridas. Y es que la Semana Santa nos hace vivir el pueblo que recordamos y acaso el pueblo que soñamos… Mas las procesiones poseen escenarios concretos que el cantón le ofrece. Está el recorrido oficial, sobre los ejes de las vías de la Iglesia Parroquial, el Parque de San Pablo, la calle ancha y la vía a la ciudad de Heredia que inicia desde la Filial de la Puebla hasta la Iglesia Parroquial. Otro de los escenarios urbanos más importantes de la Semana Santa es la antigua Iglesia Parroquial y sus alrededores, por donde discurre la estación de penitencia.

Ciertamente las escenas de mayor belleza plástica que ofrecen las procesiones en combinación con la localidad tienen lugar en este marco monumental. No sólo el discurrir del cortejo por los aledaños de la Parroquia, sino también y muy especialmente, su tránsito por las calles que conservan aún, casas de adobe y teja constituyen saltos visuales en el tiempo que nos aproximan y casi nos sitúan en la urbe de un siglo pretérito hasta hacer percibir a cualquiera, una inopinada melancolía por una época que, paradójicamente, no fue vivida.

Otro vértice excepcional de las procesiones en el que la Semana Santa pableña cobra su plena dimensión como fiesta se realiza con el ceremonial oficial que rinde la presidencia a sus Titulares, previo a las salidas y encierros de los Santos Titulares.

Salen los pasos de su lugar de cobijo y por un instante, cofrades y pueblo se convierten en más que protagonistas. Desde el silencio más intimista, unido a la más seria actitud de recogimiento, será en la salida y en el encierro donde esta Hermandad encuentre a sus incondicionales, a las gentes que saben cómo hay que ver a esa cofradía porque sienten una devoción sincera por sus imágenes titulares y porque albergan en sus pechos un apego irrenunciable. Cada salida y cada entrada de tronos es semejante pero distinta.

Cada salida y cada encierro es emocionante porque es la única hasta el año que viene. Y cada salida y cada entrada es especial y acaso irrepetible porque quién puede asegurar que para él no será la última…

 


Miercoles Santo por Luis Dobles Segreda

Cortesía: Pbro. Manuel Quesda y Prof. Alex Carballo

Fotos: Hermandad del Gran Poder 

Huerto de Getsemaní

El Miércoles Santo es día de fatigas para las gentes piadosas de mi pueblo: desde temprano llegan al atrio y esperan su turno las mujeres, los ancianos y los niños para entrar al templo. Traen sobre las cabezas, o el cuadril, cestas de bejuco.

De ellas sacan, poco a poco, con deleitosa complacencia, las frutas más grandes y más logradas de sus huertos, las aves mejor crecidas y más gordas de sus corrales, las docenas de huevos más frescos de sus nidadas.

¿Es que han vuelto los mercaderes?

Jesús un día entró en el templo y montó en ira santa, volcó las mesas de los cambistas de moneda y los bancos de los que vendían palomas y les dijo: Mi casa, casa de oración será llamada. Vosotros la habéis hecho guarida de ladrones.

¿Por qué entonces viene este pueblo cristiano cargado de mercancías, en dirección del templo?

Ellos no vienen a vender, no vienen a traficar con el estiércol del demonio. Vienen a dar porque saben que las manos que dan nunca estarán vacías.

Jesús conoció la perfidia de los Fariseos y les dijo: Hipócritas, por qué me tentáis, dadme un denario, que yo le vea. Ellos le trajeron y Él les dijo: ¿De quién es esta imagen y esta inscripción? De César, dijeron. Jesús respondió: Dad al César lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios.

Esta fruta, que es miel cuajada por el trópico, estos huevos que son promesa oculta de nuevas alas, estos lechones gordos, que son regalos de golosos, obra son de Dios.

De envés a revés, sobre todas sus caras no hay grabada otra efigie que la de aquel, que de la nada, saca esas maravillas.

Dad a Dios lo que es de Dios, ese comercio es la primicia agradecida de quienes cosecharon porque les fue aumentada la cosecha con bendiciones del Señor.

Allí van a convertir el templo en huerto magnífico para gratificar a Dios, y, cuanto menos tienen y más pobres están, más regalan, porque es de pobres ser generoso.

Necesitan vender fruta esas mujeres para ganar su vida, pero la más bella, la más bien cuajada, no han de venderla, esa va para el Huerto del Señor.

Y huele el Huerto de Gethsemaní a fruta fresca y a miel de abeja; huele a rosas de agrestes rosedales; huele a leche y a palomas, a fe y a caridad cristiana. Es la ronda de pastores que ha movido la sandalia, sobre muchos caminos que midió su cayado. En el centro del Huerto está Jesús prosternado, con la faz puesta en tierra. Su alma está triste hasta la muerte y un sudor de sangre diluye en su cuerpo la agonía.

Padre mío, aparta de mí este cáliz, mas si es preciso que yo lo beba, hágase tu voluntad y no la mía.

En torno a la escultura, casi sensible, tendidos entre las frutas y las flores, asoman las carillas redondas de los niños del pueblo, frescos como manzanas y vestidos con largas túnicas vistosas, como las dalias campesinas.

Son los apóstoles dormidos, los Apóstoles que no pudieron velar una hora.

El reloj marca el tiempo y, de rato en rato, los que cuidan el Huerto cambian los niños que las madres ofrecen, ansiosas de logra un campo para que el suyo pueda tenderse a los pies del Maestro y finja dormir una hora, mientras finge orar la escultura.

Pecado mortal de las ficciones, era virtud angular en este doble gesto de la madera santa, casi consciente, y de la carne fresca, casi inconsciente.

 

 


San Pablo de Heredia: SEÑOR CAUTIVO DE LA PACIENCIA

La iconografía del Señor Cautivo de la Paciencia, representa al Varón de Dolores, figura pasional que tuvo mucha devoción en la baja edad media, la iconografía representa a cristo preso y en actitud meditativa, es una representación de la visión del profeta Isaías.

Si hay algo que llama poderosamente la atención, en el terreno religioso, y más en época de cuaresma, es la devoción popular al Cautivo, Jesús Preso o Prendimiento en muchas Parroquias de Costa Rica.

Dicha devoción tiene sus orígenes hace muchos siglos cuando los padres trinitarios, que se dedicaban al rescate de cautivos, rezaban a Cristo para que tuviesen éxito sus diferentes empresas.

Con el paso de los años y, dada la labor que desarrollaban, empezaron a darle culto a Jesús en el momento de su Pasión en que es abandonado por sus discípulos y que se encuentra cautivo -solo- y abandonado.

Siendo la Hermandad del Gran Poder una Asociación fundada por un sacerdote jesuita español, ha querido su Junta de Gobierno integrar esta advocación, no solo por la centenas de personas que asisten el Jueves Santo a esta procesión, sino además, que el Trono del Señor del Gran Poder, se le ha incorporado una hermosa iconografía para su salida el Viernes Santo en la Procesión del Encuentro, lo que dificulta colocar la cruz de los oprobio una vez terminada la Procesión de Prendimiento. Esta nueva adquisición viene a sustituir ésta salida y a integrar una nueva, como es costumbre en esta Hermandad Penitencial de renovar y estrenar en sus Carreras Oficiales.

La imagen aparece de pie con los brazos atados y su cabeza se encuentra ligeramente girada hacia la derecha y sus ojos color almendra se encuentran entreabiertos en actitud de agotamiento y dolor físico. La imagen presenta un hermoso policromado que le da mayor realismo, haciendo alusión al ultraje y golpes previos a la pasión.

El Señor Cautivo de la Paciencia fue encargado al imaginero Danilo Rojas Santamaría.

La imagen de la Paciencia se encuentra bajo la administración de la Hermandad del Señor del Gran Poder y se estrenará en la Semana Santa 2013, en la Parroquia de San Pablo de Heredia.

La Carrera Oficial del Señor Cautivo de la Paciencia la realizará todos los Jueves Santos de cada año.

ORACIÓN

Señor Jesús, al contemplar tu inmenso Amor por nosotros, y verte en tu Pasión, preso, herido y despreciado, vengo a darte GRACIAS porque a través de tu dolor, nos salvaste y redimiste.

Necesito pedirte PERDÓN: por haber sido tan impaciente conmigo misma, contigo y con los demás.Por desesperarme con las diversas cruces que he tenido que abrazar.

Por mis intolerancias de querer todo de inmediato y bajo control.
Por mis enojos al no poder cambiar como me hubiera gustado.
Por mis rebeldías de no aceptarme como soy.

Ayúdame a aprender con paciencia: que el Amor vence al odio; que tu Misericordia transforma los males en bienes.
Que ningún dolor ofrecido al Padre junto a los tuyos, puede quedar estéril.

Que es posible asumir con gozo y paz tu “yugo suave” y tu “carga ligera”.

Quiero Amar como Tú amas, servir como Tú sirves, y proclamar con alegría que mis doloreslos hiciste Tuyos, y Tu PACIENCIA la hiciste mía.

Amén.


Martes Santo: Lágrimas de San Pedro por Luis Dobles Segreda

Cortesía:  Pbro. Manuel Quesada y Prof. Alex Carballo

 Este es el día de Simón, llamado Piedra.

Allí va por las calles principales de la ciudad, suspendida en andas, la efigie de este varón a quien las gentes devotas se dan el gusto de ultrajar en la mañana, para alabar en la tarde.

Como marchaba a lo largo del mar de Galilea, Jesús vio dos hombres: Simón llamado Piedra, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar, porque eran pescadores, Jesús les dijo: Seguidme y yo os haré pescadores de hombres.

Y aquellos campesinos de pies descalzos, que no sabían hablar, fueron elocuentes, y aquellos hombres torpes fueron astutos como serpientes y simples como palomas. Pobres eran y fueron llenos de la mayor riqueza, ignorantes eran y poseyeron la mayor sabiduría porque por ellos hablaba el Espíritu Santo.

No toméis ni oro ni plata, ni llevéis moneda en vuestras correas, ni saco para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón.

Llamad a las casas saludando con estas palabras: La paz sea en esta casa

No temáis a los que matan el cuerpo porque ellos no pueden matar las almas.

No os empeñéis en salvar la vida porque, el que salvare la vida, ése la perderá y el que pierda la vida por mi causa, ése la salvará.

Eso era Pedro, pescador de anchovetas y Príncipe de los Apóstoles.

Cuando Jesús sintió su gran tristeza sobre el Huerto de los Olivos, les dijo: Esta noche es noche de caídas, porque está escrito que el pastor será herido, y todo el rebaño dispersado.

Entonces Pedro, tomando la palabra respondió:  Cuando seáis para todos causa de caída, no lo será para mí. Respondió Jesús y le dijo: En verdad te digo que esta misma noche, antes que el gallo cante, tú me negarás tres veces. Ancha la frente pensadora de Simón, está surcada en lo profundo por el dolor sé su arrepentimiento.

Pedro perjuro, Pedro infiel. Pedro débil y cobarde que negó al Maestro, dicen las gentes devotas saboreando el oculto deleite de maltratar al discípulo.

Allá va con las manos apretadas por la contrición, con los ojos clavados en el cielo, sin osar volverlos a la tierra porque en su misma peana va el gallo trágico que le atormenta. En casa de Caifás un ciervo le preguntó: ¿Tú estás con Jesús de Nazareth? Y él negó diciendo: Yo no sé de qué habláis. Y, ganando el vestíbulo oyó cantar el gallo.

Las gentes del pueblo sacan el Martes Santo los suyos y los atan a estacones que clavan al borde de las aceras. Los gallos pendencieros que se miran en vecindad, pero se saben asidos por la cuerda, sacuden las alas y elevan el épico registro de su canto. Está dispuesto, por la tradición popular, que quien los oiga cantar en Martes Santo se descubra, junte las manos y, arrepentido como Pedro, rece un Padrenuestro a cada canto. Los chicos de la ciudad corren las calles esquivando los cantos y haciendo fiestas con ello.

Apenas el ave agorera hace ademán de batir las alas, le asustan con sus pañuelos y el canto se hiela en el clarín guerrero.

Se ahorran Padrenuestros esos niños traviesos, mientras las  abuelas se detienen exprofeso a la vera de cada estaca, esperando el pretexto para orar.

La Semana Santa es época en que se inicia la estación de las lluvias.

Los días se ponen pesados y negros. Amenaza lluvia pero suele arrepentirse el aguacero.

Eso sí, el Martes Santo ha de llover, por fuerza.

Son las lágrimas del perjuro arrepentido.

Si no llueve ese día las gentes están entristecidas: observan las nubes negras, hurgándolas con la mirada y luego se contemplan las caras acongojadas.

Malo es el síntoma porque ello significa que no habrá arrepentimiento en el alma de los incrédulos y las cosechas serán pobres y mezquinas.

Pedro, tú eres piedra y sobre esa piedra edificaré mi Iglesia. Tu es Petrus et super hanc petram aedificabo Ecclesiam meam.

Iglesia batida sobre roca inconmovible, sea regada con lágrimas de arrepentimiento por todas nuestras tradiciones y perjurios. Gotitas de lluvia que os mecéis sobre el aire de mi pueblo piadoso, caed humedeciendo esa tierra buena el Martes Santo, para que recuerde la fe de sus mayores y no se extinga la tradición, que es oro de los abuelos.

 

 

 


Costa Rica :San José meditó el Santo Via Crucis del Beato Juan Pablo II

Mynor Esquivel

Con la presencia del Nuncio Apostólico en Costa Rica,  Mons. Pierre Nguyên Van Tot  se desarrolló en San José – el Santo Viacrucis dictado por el beato Juan Pablo II -   presidido por el VI Arzobispo Metropolitano, Mons. Hugo Barrantes acompañado por miembros del Cabildo Metropolitano y diversos sacerdotes ante la presencia de , al menos, un millar de personas.

Cabe señalar la presencia también como Guardia de Honor de la Hermandad del Santo Sepulcro con sede en la Santa Iglesia Catedral Metropolitana bajo la presidencia de don Luis Carlos Artavia quienes vestian su traje de gala y con antorchas daban señorío a la accion catequizadora.

El protocolo estuvo a cargo del Pbro. Hernán Castillo Huertas quien señaló:

Oración Inicial

«Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese así mismo, tome su cruz y sígame» (Mt 16,24).

Desde hace veinte siglos, la Iglesia se reúne esta tarde para recordar y revivir los acontecimientos de la última etapa del camino terreno del Hijo de Dios. Hoy, como cada año, la Iglesia que está en Roma se congrega en el Coliseo para seguir las huellas de Jesús que, «cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo se flama Gólgota» (Jn 19, 17).

Estamos aquí, conscientes de que el Viacrucis del Hijo de Dios no fue simplemente el camino hacia el lugar del suplicio. Creemos que cada paso del Condenado, cada gesto o palabra suya, así como lo que han visto y hecho todos aquellos que han tomado parte este, drama, nos hablan continuamente, En su pasión y en su muerte, Cristo nos revela también la verdad sobre Dios y sobre el hombre.

En este año jubilar queremos reflexionar con particular intensidad sobre el contenido de aquellos acontecimientos, para que nos hablen con renovado vigor a la mente y al corazón, y sean así origen de la gracia de una auténtica participación.

Participar significa tener parte.

¿Qué quiere decir tener parte en la cruz de Cristo? Quiere decir experimentar en el Espíritu Santo el amor que esconde tras de sí la cruz de Cristo. Quiere decir reconocer, a la luz de este amor, la propia cruz. Quiere decir cargarla sobre la propia espalda y, movidos cada vez más por este amor, caminar…

Caminar a través de la vida, imitando a Aquel que «soportó la cruz sin miedo a la ignominia y está sentado a la diestra del trono de Dios» (Hb 12, 2).

Oremos

Señor Jesucristo,
colma nuestros corazones con la luz de tu Espíritu Santo,
para que, siguiéndote en tu último camino,
sepamos cuál es el precio de nuestra redención
y seamos dignos de participar
en los frutos de tu pasión, muerte y resurrección.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

R/. Amén.

Y, posteriormente se meditaron las siguientes estaciones:

     Primera Estación:

La Oración de Jesús en el Huerto de Los Olivos.

Segunda Estación:

Jesús es entregado por Judas y arrestado.

Tercera Estación:

Jesús es condenado por el Sanedrín.

Cuarta Estación:

Pedro niega a Jesús.

Quinta Estación:

Pilato ,en su Palacio, juzga a Jesús.

Sexta Estación:

Jesús flagelado y coronado de espinas.

Sétima Estación:

Jesús carga con el madero de la Cruz.

Octava Estación:

El Cirineo ayuda a Jesús.

Jesús encuentra a las Mujeres e Jerusalén.

Décima Estación:

Jesús es crucificado.

Décimo Primer Estación:

Jesús promete su reino al buen ladrón.

Décimo Segunda Estación:

Jesús crucificado, su Madre y el discípulo.

Decimotercera Estación:

Jesús muere en la Cruz.

Decimocuarta Estación:

Jesús es sepultado.

Una acccion extramuros que estuvo llena de fe y devoción.

 

 


SAN JOSÉ, COSTA RICA : HISTORIA DEL VÍA CRUCIS DE LUNES SANTO

Mynor Esquivel

Sergio Barrantes

Foto Mario Ramirez, cortesia Pbro. Manuel Quesada y Prof. Alex Carballo 

Discurrían los principios de la década de los sesenta cuando Monseñor Carlos Humberto Rodríguez  ( QdDg) decidió realizar todos los lunes de la Semana Mayor  el Santo Vía Crucis con el propósito de acercar aún más al pueblo católico a la conmemoración de la Vida, Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

Según recordó el Presbítero Bernardo Mora Varela, Canónigo y Prefecto de Catedral Metropolitana, el Excmo. Arzobispo realizaba la prédica de las catorce estaciones solo, aunque siempre acompañado de decenas de sacerdotes, seminaristas,  monjitas, grupos apostólicos y cientos de feligreses.

Consultado sobre el primer recorrido señaló que era desde la Parroquia de Nuestra Señora de Las Mercedes hasta la estatua de León Cortes Castro en la boca del Parque Metropolitano de la Sabana. “ Sus prédicas siempre iban encaminadas a lo bello que proclamó Jesús, a lo duro de su Pasión y a lo glorificante de su Resurrección. Sin omitir desde luego la problemática social existente en el país”, manifestó Mora Varela.

A partir del momento en que el obispo se vio afectado de su salud, se formó en la Vicaria central, una Comisión Ejecutiva  para la realización del Santo Vía Crucis y esta acordó hace unas dos décadas cambiar el recorrido al actual o sea de la Parroquia de la Merced hasta la Santa Iglesia Catedral Metropolitana, explicó el sacerdote y periodista Hernán Castillo Huertas, quien desde dicha fecha es el encargado de moderar la celebración.

“ De año en año hemos ido modificando y, porque no, mejorando la organización de esta acción recordativa de la Pasión de Nuestro Señor. Hemos añadido las cruces luminosas y arreglos en las carrozas tanto en lo estético como en su representatividad, sin olvidar la mejora a la calidad del sonido”, agregó.

Luego de varios minutos de conversación y hurgando en sus archivos personales, el clérigo encontró que fue en el año de 1978 cuando se formó la comisión antes mencionada.

Además recordó que entre los sacerdotes que participaron en aquel primer vía crucis de la segunda etapa estuvieron los prelados Reinaldo Pool, Antonio Fuentes, Leonel Chacón, Miguel Montecinos, Luis García, Alfonso Mora, Orlando Mora, Fray Ángel y Raúl Villalón.

En representación de la Nunciatura Apostólica el entonces Secretario Monseñor Ramiro Molinari, pues en ese tiempo aun Su Santidad no había designado Arzobispo a la Diócesis de San José.

Los clérigos Mora y Castillo agregaron que cada año se trata de adaptar las estaciones del Vía crucis a las necesidades, carencias y anhelos del pueblo costarricense. “Lo fundamental es que todo lo que se predica lleve implícitas las palabras amor, fe, devoción, humildad y paciencia, pero sobre todo, obediencia.”, finalizó Mora.

Cabe señalar que en otros países, especialmente Estados Unidos y Argentina así como Italia se da el Santo Vía en Viernes Santo con el propósito de rememorar  la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Y lógicamente en muchos pueblos de Costa Rica se da esta práctica


Costa Rica: San José se vistió de Palmas y de fe.

Reportaje :Mynor Esquivel

Colaboración: Ada Acuña y Milo Junco.

 

Con la presencia de, al, menos , un millar de feligreses, la Iglesia de la Soledad , fue punto  para bendición de las Palmas , por parte del VI Arzobispo Metropolitano, Mons. Hugo Barrantes Ureña, quien hizo un llamado a la conversión del hombre en sus primeras palabras.

Luego, de su pequeña disertación nos recordó con la bendición con agua, sus momentos de sacerdote en la Diócesis de Pérez Zeledón, donde bañaba de fe a los presentes en la fiestas de San Isidro, y con manera coloquial mostraba la felicidad de los presentes quienes con sonrisas y persignaciones recibían el poquito de líquido devocional que caía sobre sus cabezas o bien, en sus palmas.

Concluido este acto las atronadoras bombetas y el repicar las campanas de este templo hicieron vibrar el corazón de los presentes para el inició procesional presidido por el Excmo. Monseñor Barrantes , el Cabildo Metropolitano y diversos sacerdotes acompañados de altas autoridades de la Municipalidad de San José, el Alcalde Johnny Araya y el Vice Alcalde, Gonzalo Ramírez quienes mostraban su devoción y costumbre.

En dado momento egresó Chepita, una borriquita  custodiada por los actores Omar Arguedas y Marcos Monge ( que emocionó a los fieles)  que llevaba sobre sus lomos al Señor del Triunfo , obra escultórica Guatemala quien según “Milo “ Junco data de 1716 y es talla guatemalteca  o sea, dos años después de la consagración de la imagen patrona de nuestra capital que procede también de ese hermano país y la procesión empezó a tomar forma aunada a la presencia musical de la Banda Municipal de San José que interpretó solo temas folclóricos nacionales. Un acto digno de aplaudir.

Un momento de suma relevancia fue al llegar a la puerta de Jerusalén donde bellas mujeres, hombres con facciones judaicas  y un contingente de soldados romanos le custodiaba. Una voz sale del silencio y es Simón Pedro) Wilson Ulate ) quien llama la atención sobre la llegada del Maestro acompañado de Juan  ( Esteban León) y el punto mágico de los vítores no se hizo esperar.

“Hossana Hosanna, bendito quien viene en nombre del Señor”, fue el cantico que abrió la puerta y Jesús pasó. Luego, continuó la Santa Eucaristía con el templo catedralicio lleno a mas no poder de feligreses que ondeaban sus palmas en señal de fe, devoción, tradición y costumbrismo. . Y la repartición de palmas por parte de la Hermandad del Santo Sepulcro de San José quienes  cumplieron su misión catequizadora encabezados por don  Mario Artavia, miembro de su Junta Directiva.

Nota de Redacción: La labor co organizativa Santa Iglesia Catedral Metropolitana y Municipalidad de San José es digna de aplaudir debemos ya que  esta Semana Santa en San José es de altura bajo la producción de Ada Acuña. También, hacerlo extensivo a los canónigos Pbro. José Manuel Garrita y Pbro. Francisco Javier Mata así como al Director de Protocolo de la Municipalidad de San José, Jorge Villalobos.

 

 


24 de marzo: Domingo de Ramos

 Recibieron a Cristo mientras entraba a la ciudad con palmas y ramos en muestra de que era el Mesías.

Fotografia que nos muestra la Procesión de Palmas en Jerusalen

Cuando llegaba a Jerusalén para celebrar la pascua, Jesús les pidió a sus discípulos traer un burrito y lo montó. Antes de entrar en Jerusalén, la gente tendía sus mantos por el camino y otros cortaban ramas de árboles alfombrando el paso, tal como acostumbraban saludar a los reyes.
Los que iban delante y detrás de Jesús gritaban:
“¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!”
Entró a la ciudad de Jerusalén, que era la ciudad más importante y la capital de su nación, y mucha gente, niños y adultos, lo acompañaron y recibieron como a un rey con palmas y ramos gritándole “hosanna” que significa “Viva”. La gente de la ciudad preguntaba ¿quién es éste? y les respondían: “Es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea”. Esta fue su entrada triunfal.

 

La muchedumbre que lo seguía estaba formada por hombres, mujeres y niños, cada uno con su nombre, su ocupación, sus cosas buenas y malas, y con el mismo interés de seguir a Jesús. Algunas de estas personas habían estado presentes en los milagros de Jesús y habían escuchado sus parábolas. Esto los llevó a alabarlo con palmas en las manos cuando entró en Jerusalén.

Fueron muchos los que siguieron a Cristo en este momento de triunfo, pero fueron pocos los que lo acompañaron en su pasión y muerte.

Mientras esto sucedía, los sacerdotes judíos buscaban pretextos para meterlo en la cárcel, pues les dio miedo al ver cómo la gente lo amaba cada vez más y como lo habían aclamado al entrar a Jerusalén.

¿Qué significado tiene esto en nuestras vidas?

Es una oportunidad para proclamar a Jesús como el rey y centro de nuestras vidas. Debemos parecernos a esa gente de Jerusalén que se entusiasmó por seguir a Cristo. Decir “que viva mi Cristo, que viva mi rey…” Es un día en el que le podemos decir a Cristo que nosotros también queremos seguirlo, aunque tengamos que sufrir o morir por Él. Que queremos que sea el rey de nuestra vida, de nuestra familia, de nuestra patria y del mundo entero. Queremos que sea nuestro amigo en todos los momentos de nuestra vida.

Explicación de la Misa del Domingo de Ramos

 

La Misa se inicia con la procesión de las palmas. Nosotros recibimos las palmas y decimos o cantamos “Bendito el que viene en el nombre del Señor”. El sacerdote bendice las palmas y dirige la procesión. Luego se comienza la Misa. Se lee el Evangelio de la Pasión de Cristo.

Al terminar la Misa, nos llevamos las palmas benditas a nuestro hogar. Se acostumbra colocarlas detrás de las puertas en forma de cruz. Esto nos debe recordar que Jesús es nuestro rey y que debemos siempre darle la bienvenida en nuestro hogar. Es importante no hacer de esta costumbre una superstición pensando que por tener nuestra palma, no van a entrar ladrones a nuestros hogares y que nos vamos a librar de la mala suerte.

Oración para poner las palmas benditas en el hogar:

Bendice Señor nuestro hogar.
Que tu Hijo Jesús y la Virgen María reinen en él.
Por tu intercesión danos paz, amor y respeto,
para que respetándonos y amándonos
los sepamos honrar en nuestra vida familiar,
Sé tú, el Rey en nuestro hogar.
Amén.

Autor: Tere Fernández | Fuente: www.catholic.net


La Sábana Santa, testigo de un doble misterio

Autor: Gaudium Press | Fuente: es.gaudiumpress.org

La Sábana Santa de Turín, una misteriosa tela que probablemente cubrió el cuerpo de Jesucristo después de su muerte y sobre la cual quedó impresa la figura de un crucificado, será mostrada a través de la televisión el próximo Sábado Santo, 30 de marzo, gracias a un permiso que había concedido Su Santidad Benedicto XVI. El acontecimiento es verdaderamente extraordinario, ya que las últimas imágenes en video de la probable reliquia fueron obtenidas en 1973.

“Espero que este evento pueda traer un poco de luz y de paz en estos tiempos complejos y dar fuerza y esperanza a muchos pobres, enfermos y personas en dificultad”, comentó el Arzobispo de Turín, Mons. Cesare Nosiglia, al comunicar la noticia. “El Sábado Santo es un día de oración silenciosa y meditación sobre la muerte del Señor, pero también es un día de espera alegre de la luz de la Resurrección en la gran celebración de la Pascua”.

La Sábana Santa, que según los estudios científicos tuvo que haber obtenido su imagen a través de algún tipo de radiación, “es testigo de este doble misterio”, afirmó Mons. Nosiglia. “Nos lleva a la oscuridad de la tumba, pero también nos abre el camino para recibir la luz que de ella emergerá en el evento de la Resurrección”.

El hombre retratado en la tela, con todos los signos de tortura de la crucifixión, es para el Arzobispo “no un signo de derrota, sino de victoria, de la vida sobre la muerte, del amor sobre el odio y la violencia, la esperanza sobre la desolación”. Como todo parece indicar, es la figura misma de Cristo, “el rostro del Varón de Dolores, que es la cara de cada hombre sobre la tierra; representa su sufrimiento, su muerte, nos habla del amor y de la donación, de la gracia y del perdón”.

La transmisión que emitirá la RAI en mondovisión tendrá una duración aproximada de una hora y hará parte de la emisión de la celebración del Sábado Santo presidida por el Arzobispo Nosiglia.


Guanacaste: Semana Santa Nicoya 2013

Viernes 22 de Marzo
“Viernes de Dolor”

6pm Eucaristía

7pm Procesión con la imagen de Nuestra Señora de los Dolores hacia el B° El Carmen.

Sábado 23 de Marzo

6pm Eucaristía

7pm Procesión con la imagen del Señor del Triunfo hacia el Barrio La Cananga donde quedará en vigilia.

Domingo 24 de Marzo
“Domingo de Ramos”

7am Eucaristía

8:30am Inicio de la Santa Misa en el Barrio La Cananga con la Bendición de Palmas y Procesión con el Señor del Triunfo hacia el Templo Parroquial (Esta es la única procesión de carácter obligatorio, la misa inicia con la procesión y no en el Templo, por consiguiente primero se asiste a la procesión y luego se ingresa al Templo)

6pm Santa Misa en el Templo Parroquial.

Lunes 25 de Marzo
“Lunes Santo”

Confesiones de 9am a 12md Templo Parroquial
Confesiones de 2:30pm a 5:30pm Templo Parroquial

6pm Santa Misa y Ultimo ejercicio de los 7 Lunes
 

 

Martes 26 de Marzo
“Martes Santo”

Confesiones de 9am a 12md Templo Parroquial
Confesiones de 2:30pm a 5:30pm Templo Parroquial

6pm Santa Misa y Solemne Vía Crucis guiado por el Cura Párroco.

Miércoles 27 de Marzo
“Miércoles Santo”

9am Solemne Eucaristía Crismar en la Catedral de Tillarán Celebrada por Monseñor Vittorino Girardi Stellin Obispo Diocesano de Tillaran-Liberia y concelebrada por todos los sacerdotes de la Diócesis, en la cual se hará la bendición de los Santos Oleos que serán distribuidos en todas las parroquias de nuestra Diócesis de Tillarán-Liberia.

6pm Santa Misa y Procesión con la antiquísima Imagen Colonial de Jesús del Perdón.

Jueves 28 de Marzo
“Jueves Santo”

9:30am Eucaristía para los adultos mayores y enfermos. Se les dará el sacramento de la unción de los enfermos.

7pm Santa Misa de la Última Cena del Señor y Lavado de los pies a los Apóstoles e Institución de la Eucaristía, luego procesión del Santísimo hacia el Monumento. La distribución para la oración al santísimo será la siguiente:

8:30 a 9:00pm 1era y 2da Comunidades y Legionarias

9:00 a 9:30pm 3ra y 4ta Comunidades y Vicentinas

9:30 a 10:00pm 5ta, 6ta y 11ava Comunidades y Pastoral Juvenil

10:00 a 10:30pm 7ma, 8va, 9na y 10ma Comunidades y Movimiento Familiar Cristiano

10:30 a 11:00pm Cura Párroco

11pm Procesión del Silencio con la Imagen del Nazareno hacia El Pretorio en Barrio el Carmen.
Viernes 29 de Marzo
DIA DE AYUNO Y ABSTINENCIA

10am Procesión del Encuentro con la Imagen de Jesús Nazareno, Nuestra Señora de los Dolores, San Juan y San Pedro, la samaritana, las mujeres bíblicas y el cirineo saliendo del Barrio El Carmen y culminando en el Templo Parroquial.

3pm Solemne Liturgia de la Pasión de Cristo y Adoración de la Santa Cruz

5pm Rito del descendimiento y entonación del Duelo de la Patria interpretado por la Banda Municipal SINEM de Nicoya. Posteriormente, Procesión del Santo del Santo Entierro, con la participación de los apóstoles, las 7 palabras, las mujeres bíblicas y las tres Marías, recorriendo las principales de Nicoya.

Sábado 30 de Marzo
“Sábado de Silencio”

7am Rezo de Laudes

5pm Procesión de la Soledad saliendo del Templo Parroquial con las Imágenes de Nuestra Señora de la Soledad, San Juan y San Pedro, acompañan los 12 apóstoles, las tres marías, las mujeres bíblicas y las 7 palabras.

8pm Solemne Vigilia Pascual

11:30pm Solemne Vigilia Pascual de las comunidades Neo-Catecumenales

Domingo 31 de Marzo
“Domingo de Resurrección”

9am Santa Misa y Procesión con la Imagen del Resucitado, Nuestra Señora de la Alegría, San Juan y San Pedro.

6pm Santa Misa y Procesión con Jesús Sacramentado alrededor del Templo Parroquial.

“POR SUS LLAGAS HEMOS SIDO CURADOS”


La Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno de las Angustias y del Gran Poder:

Por: Mynor Esquivel y Francesco Di Palma

Artífices del dolor. Ellos  materializan el claro sentido de la Pasión en el rostro de esta singular imagen y logró arrancar a la materia inerte en la creación de esta obra sacra, notas sublimes, equivalente al espasmo lírico fuertemente dramático de la Pasión y lo que es más, hondamente estético. Sin embargo, el rostro esculpido del Gran Poder no asoma el dolor violento, por lo contrario, se manifiesta resignado y sumido en una intensidad callada, como si estuviese ungido de la más alta dignidad. La imagen es presentada con porte erguido y vigor andante y tiene como misión el llevar el pesado madero de nuestros oprobios (pecados), pero  se escenifica con gallardía y fuerza. La imagen está completamente esculpida decorada su túnica morada con pan de oro. En su cabeza lleva tres potencias de plata de ley con baño de oro, rematada en su centro con una esmeralda.  Esta Imagen se presenta en varias estaciones de penitencia:

El primer acto de penitencia tiene lugar en la noche del Miércoles Santo, llamado de misterio, en la que se representa a Jesús sédente e implorante cargando con la cruz. El portentoso Nazareno lleva en la salida procesional y en solemnes celebraciones, tres potencias de plata dorada.

El Trono procesional consiste en una gran peana confeccionadas en madera de laurel y cedro amargo, de color vino y decorados sus extremos con molduras doradas. En cada esquina, del paso van situados un candelabro de un brazo, dando así mayor sobriedad a las andas de nuestro amantísimo titular. Es destacable el exorno floral que luce el Paso Misterio de hermosos arreglos florales confeccionados con especies tropicales, algo que le hace ser característico y único en nuestra Semana Santa. El Paso tiene 18 costaleros.

Las andas tienen una distribución de trabajaderas laterales, es decir, de costado para cargar de lado. Las trabajaderas son unos maderos a modo de vigas donde se apoya el costalero con la medición de una protección contra el roce en su hombro.  La protección que utiliza nuestros costaleros es de costal sevillano, que es una almohadilla asegurada con cuerdas.

En esta estación de penitencia se hace acompaña de Banda Musical con un repertorio de marchas de carácter eminentemente fúnebre de acuerdo con el trágico momento de la Pasión que representa el Misterio.  Mención especial es la marcha del “Duelo de la Patria”, obra del maestro costarricense, José Rafael Chávez Torres.

El segundo acto de penitencia se realiza en la noche del Jueves Santo y se le denomina: Jesús Preso. El Señor de las  Angustias y del Gran Poder viste túnica color morado bordada en pan de oro en las bocamangas, pecho y en los borde inferiores hasta rematar al centro. La imagen se representa maniatada con cuerdas en las manos y cintura.

Procesiona en las mismas andas utilizadas en el Miércoles Santo. En esta estación de penitencia se hace acompañar Banda Musical. Al titular le acompaña la imagen de la Santa Fe; imagen de mujer que representa la virtud de la fe. Sus vestiduras son blancas (túnica y manto); en la mano izquierda sostiene una Cruz y en la mano derecha porta un Cáliz Eucarístico.  A la Sagrada Imagen se le vendan los ojos, en razón de que la fe es ciega. Las andas son trasladadas por mujeres. Es destacable el exorno floral que luce el paso misterio a través de hermosos arreglos florales confeccionado en pomas, claveles, orquídeas y anturios, todos de color blanco.  Las mujeres visten de blanco rígido.

Paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno de las Angustias y del Gran Poder atado a la columna: este Paso Penitencial hace abandono de su sede en la madrugada del Viernes Santo a las 4:00 a.m. La imagen se representa maniatada con cuerdas a la columna y sus fieles y devotos cargan con la Cruz de los oprobios. Esta Estación de Penitencia va acompañada de Banda Musical.

Para participar en este acto, es imprescindible vestir la túnica blanca, con peto al frente, cinturón y medio capirote de color rojo sangre.

Paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno de las Angustias y del Gran Poder con el Madero Santo de la Cruz. Este Paso de estación hace abandono de su sede en la mañana del Viernes Santo. La imagen se representa maniatada con cuerdas en manos y cintura, cargando con el pesado madero de la cruz. En esta Estación de Penitencia se hace  acompañar de banda musical.

 

 


Regina Mártyrum: Los Siete Dolores de María Virgen

Esta es una de las imágenes mas bellas de la escultórica española existente en el país, propia del Siglo XIX, escuela sevillana indiscutiblemente.

Su Heráldica: Campo negro, rodeado de parras en oro y en la parte superior del estandarte, una cruz resplandeciente.  Al centro una corona de Majestad que es atravesada por una cruz con velo blanco y rodeada de una palma de martirio. El escudo alude al Dolor de Nuestra Señora, convirtiéndose en la primera Mártir dela Nueva Fe.

Su Mayordomo es Roberto Quijano Fallas, cuenta con 92 cofrades y su  vestimenta es Blusa Blanca con Chaleco morado y pantalón.  Accesorios complementarios de acuerdo al día procesional. (pañuelos, cintas y escudo).

Esta Sagrada Imagen es obra de la escultórica española. Se desconoce su autor.  Fue adquirida porla Familia DiPalma .y ofrecida en administración ala Cofradíadel mismo nombre.

Su rostro joven y dulce, es uno de los más bellos de nuestra Semana Mayor. Sus ojos de cristal checoslovaco son de color celeste empañados con lágrimas de cristal de Murano.  La imagen está presentada erguida con las manos entrelazadas y se  viste con saya y manto color negro, con un peto en  encaje de azalea  como reina española cubierta con palio. Tanto su ropa procesional como el palio están bordados en hilo de oro. Posee un resplandor de oro, plata y piedras preciosas. Utiliza en el pecho un corazón de plata de ley con baño de oro, hecho a mano. Se le coloca a sus pies, un corazón de plata de55 cmde alto. Adicionadamente, en sus manos se le colocan bellos rosarios confeccionados en perlas y plata.

El comienzo de las labores de trabajo del paso trono de este misterio data de 1993.  Es de madera de cedro amargo y laurel, color vino con molduras en color oro.  Los varales son tallados en madera de idéntico color al de las andas y decorados sus detalles en color oro. Destaca su dos candelabros en hierro forjado, rematados en veinticuatro puntos de luz. EL palio está confeccionado en pana color vino, bordado en oro, con cuatro parras de laurel y en las esquinas los símbolos de la pasión de Cristo; en el centro aparece el símbolo de María. A los bordes del paso trono se colocan como exorno floral, aproximadamente veintidós docenas de anturios, lirios, pomas, orquídeas y yerberas todas de color blanco y lo realizan floristas hermanos de la misma.  El soberbio paso de Nuestra Señora es cargado por mujeres.

Las andas tienen una distribución de trabajaderas laterales, es decir, de costado para cargar de lado.La Sagrada Imagenhace abandono dela Iglesiasede en dos oportunidades distintas:

La primera salida de este paso trono se realiza Viernes Santo por la noche, luciendo ropa de luto. Viste saya color negro de terciopelo bordada en las bocamangas y en los borde inferiores, hasta rematar el bordado al centro del vestido; el manto color negro está bordado en las partes inferiores y en el centro aparece el escudo dela Cofradía. Acompañael cortejo del Santo entierro.

El Sábado Santo realiza su última salida enla Procesióndela Soledadde María, utilizando el mismo vestuario del día anterior.  El camarero dela Virgenes el Sr. Francesco Di Palma

Su traje fue confeccionado tanto en túnica, manto, velos, contravelos y filigranas en hilo de oro por  Marita Hernández, Gabriela Cabrera y Teresita Campos. Las andas son obra de Taller Hermanos Valverde San Pedro y el resplandor es orfebrado por Joyería Del  Valle, Cartago.

La Iglesia Católicapor siempre ha venerado, con singular cariño, los siete dolores de la virgen que a continuación se detalla:

La profecía de Simeón en la  presentación del Niño Jesús.

Oh Mater : por el dolor que sentiste cuando Simeón te anunció que una espada de dolor atravesaría tu alma, por los sufrimientos de Jesús, y que ya en cierto modo te manifestó que tu participación en nuestra redención como corredentora sería a base de dolor; te acompañamos en este dolor. Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos hijos tuyos y sepamos imitar tus virtudes. “ Este niño será causa de división: De salvación para unos y de perdición para otros, y por causa de El una espada de dolor atravesará tu corazón oh María” (San Lucas 2, 34). Desde entonces Nuestra Madre supo que su hijo sería perseguido y que a ella le esperaban grandes penas a causa de su hijo. Porque, como dice San Pablo “Todo el que quiere vivir como lo manda Dios, sufrirá persecuciones”.

Dios te salve, María,

La huida a Egipto con Jesús y José.

Virgen María Por el dolor que sentiste cuando tuviste que huir precipitadamente tan lejos, pasando grandes penalidades, sobre todo al ser tu Hijo tan pequeño; al poco de nacer, ya era perseguido de muerte el que precisamente había venido a traernos vida eterna; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos huir siempre de las tentaciones del demonio. Dios te salve, María,…

La pérdida de Jesús en el Templo.

 Virgen María Por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al perder a tu Hijo; tres días buscándolo angustiada; pensarías qué le habría podido ocurrir en una edad en que todavía dependía de tu cuidado y de San José; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que los jóvenes no se pierdan por malos caminos. Dios te salve, María,…

El encuentro de Jesús con la cruz a cuestas

Virgen María Por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver a tu Hijo cargado con la cruz, como cargado con nuestras culpas, llevando el instrumento de su propio suplicio de muerte; Él, que era creador de la vida, aceptó por nosotros sufrir este desprecio tan grande de ser condenado a muerte y precisamente muerte de cruz, después de haber sido azotado como si fuera un malhechor y, siendo verdadero Rey de reyes, coronado de espinas; ni la mejor corona del mundo hubiera sido suficiente para honrarle y ceñírsela en su frente; en cambio, le dieron lo peor del mundo clavándole las espinas en la frente y, aunque le ocasionarían un gran dolor físico, aún mayor sería el dolor espiritual por ser una burla y una humillación tan grande; sufrió y se humilló hasta lo indecible, para levantarnos a nosotros del pecado; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos vasallos de tan gran Rey y sepamos ser humildes como Él lo fue. Dios te salve, María,…

La crucifixión y agonía de Jesús

Virgen Maria Por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la crueldad de clavar los clavos en las manos y pies de tu amadísimo Hijo, y luego al verle agonizando en la cruz; para darnos vida a nosotros, llevó su pasión hasta la muerte, y éste era el momento cumbre de su pasión; Tú misma también te sentirías morir de dolor en aquel momento; te acompañamos en este dolor. Y, por  los  méritos  del  mismo, no permitas que jamás muramos por el pecado y  haz  que  podamos recibir los frutos de la redención. Dios te salve, María …

La lanzada y el recibir en  brazos a Jesús  ya muerto.

Virgen María  por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la lanzada que dieron en el corazón de tu Hijo; sentirías como si la hubieran dado en tu propio corazón; el Corazón Divino, símbolo del gran amor que Jesús tuvo ya no solamente a Ti como Madre, sino también a nosotros por quienes dio la vida; y Tú, que habías tenido en tus brazos a tu Hijo sonriente y lleno de bondad, ahora te lo devolvían muerto, víctima de la maldad de algunos hombres y también víctima de nuestros pecados; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos amar a Jesús como El nos amó. Dios te salve, María,…

El entierro de Jesús y la soledad de María.

 Virgen Maria : por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al enterrar a tu Hijo; El, que era creador, dueño y señor de todo el universo, era enterrado en tierra; llevó su humillación hasta el último momento; y aunque Tú supieras que al tercer día resucitaría, el trance de la muerte era real; te quitaron a Jesús por la muerte más injusta que se haya podido dar en todo el mundo en todos los siglos; siendo la suprema inocencia y la bondad infinita, fue torturado y muerto con la muerte más ignominiosa; tan caro pagó nuestro rescate por nuestros pecados; y Tú, Madre nuestra adoptiva y corredentora, le acompañaste en todos sus sufrimientos: y ahora te quedaste sola, llena de aflicción; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, concédenos a cada uno de nosotros la gracia particular que te pedimos…Dios te salve, Maria,…Gloria al Padre . (Textos cortesía Francesco Di Palma Hernández)


San José, Costa Rica: Nuestra Señora de Las Penas

Reportaje : Mynor Esquivel 

Esta Sagrada Imagen es obra de escultor desconocido, perteneciente a la escuela sacra guatemalteca.  Fue donada ala Familia DiPalma Hernández y ofrecida en administración ala Cofradíadel mismo nombre. Sus ojos están empañados con lágrimas de cristal de Murano.

Esta obra escultórica realiza sus procesiones en San Pablo de Heredia desde el año2006 asolicitud del Pbro. Walter Arce.

La imagen está presentada erguida con las manos entrelazadas y se  viste con saya color rojo y manto color azul, vestimenta bordada en hilo de oro. Se viste como reina española.

Luce un resplandor de luz de grandes dimensiones, elaborado en plata de ley. Sobresalen del primer aro de luz seis rosetones de movimiento, evocando las antiguas diademas que utilizaba las Dolorosas en nuestro país.

El comienzo de las labores de trabajo del paso trono de este misterio data de 2003. Es de madera de cedro y laurel, color vino con molduras en color oro.  Los varales son tallados en madera de idéntico color al de las andas y decorados sus detalles en color oro.

Destacan sus dos ángeles pequeños en postura implorante consolando ala Madre Dolorosa.A los bordes del paso trono se colocan como exorno floral, aproximadamente 16 docenas de lirios blancos y rosados y lo realizan floristas hermanos de la misma.  El soberbio paso de Nuestra Señora es cargado por mujeres.

Las andas tienen una distribución de trabajaderas laterales, es decir, de costado para cargar de lado.La Sagrada Imagenhace abandono dela Iglesiasede en dos ocasiones distintas:

La primera de ellas acontece el Miércoles Santo en el Vía Crucis Parroquial, en la que acompaña ala Imagen del Señor del Gran Poder cargando con el madero del oprobio. Viste saya color crema y manto color rojo.

La segunda salida de este paso trono se realiza el Viernes Santo por la  mañana enla  Madre Dolorosa acompaña al Gran Poder camino al calvario.  La tercera y última participación acontece el Viernes Santo por la noche acompañando el cortejo del Santo Entierro.La Imagen se presenta contemplando  la cruz con el lienzo. El camarero dela Virgen es el señor Francesco Di Palma.

La estructura de la procesión en esta estación de penitencia es la siguiente: Cruz de Guía con dos faroles y Fiscal de Cruz,  Mujeres dela Luzy Soledad. Cruz Parroquial acompañada de dos faroles, Banda Musical, Estandarte dela Cofradía, Mujeres Bíblicas, Incensarios. Mayordoma dela Cofradíay Fiscal del Paso.. Paso Trono, Imagen de María Santísima de Las Penas, Banderas y  Banda de percusión. (tenores y bajos)

La imagen titular de esta hermandad reciben culto en su Oratorio, también cuando tal escultura sagrada es procesionada por las calles lo son sobre altares móviles. Estos altares movibles, reciben la denominación genérica de “pasos”, según el Diccionario dela Real AcademiaEspañola dela Lengua.”Paso”, pues, es el conjunto formado por la imagen sagrada más las andas sobre la que ésta es procesionada, con independencia del tamaño o del valor artístico de tales andas.  Pues bien, si la denominación de “paso” es la adecuada y correcta para expresar el concepto señalado en cualquier lugar de nuestro país o el continente latinoamericano, los cofrades templarios han querido ir más allá y han devenido en llamar “trono” a lo que en puridad se llama “paso”, a las andas sobre las que son portadas las imágenes y asimismo, por extensión, esta palabra ha terminado por englobar el concepto del conjunto formado por la imagen sagrada más sus andas procesionales.

El uso de la palabra “trono”, por otra parte, parece más que idóneo para las andas si se considera que las efigies sagradas que han de marchar sobre ellas representan a personas de más que reconocida Realeza. Cristo es el Rey de Reyes y su Madre es Reina del Cielo coronada porla Santísima Trinidad.

En consecuencia, los cofrades templarios demuestran poseer una fina sensibilidad para otorgar a Jesús y María las andas que les corresponden, “tronos”, a la hora de ser procesionada su imagen.

No obstante lo narrado, conviene no olvidar que los tronos, con independencia de su riqueza artística, tan sólo son altares susceptibles de ser transportados y como tales son piezas del todo subordinadas a las imágenes; los tronos templarios son simples peanas grandes con forma de carrete.

Por ello, desde los orígenes de las procesiones templarias, los pasos, es decir las imágenes sobre sus tronos, siempre salieron del exterior de los templos. Por sus grandes dimensiones, los cofrades templarios, utilizan espacios abiertos donde los tronos son armados fuera de las iglesias, bajo estructuras altas cubiertas y que, consecuentemente, las imágenes iniciaran y finalizaran sus recorridos extramuros de su templo parroquial.

Sus trajes son confeccionados por Francesco Di Palma, Teresita Campos. Su resplandor  es obra de Joyería Del Valle, Cartago.

 


San José, Costa Rica: Iglesia La Dolorosa, una bella imagen titular

 

Esta imagen, bajo la custodia de la Iglesia de la Dolorosa, fue traída al país por doña Dolores Aguirre, quien  la tuvo en su hogar durante 25 años. Luego, fue  donada al Cabildo Metropolitano en  1856, explica José María Junco y re-detalla en su escrito “Semana Santa en 1858”,  Thomas Francis Meagher , quien señala:

“ Pero ya se iba acercando mucho más majestuosa e imponente (…) a uno y otro lado brillaban bayonetas en alto y a su alrededor las nuevas olorosas que despedían los incensarios (…) era la Mater Dolorosa, vestida de manera suntuosa, le habían prodigado los más bellos encajes y el terciopelo de seda púrpura, las perlas de mayor tamaño y otras piedras preciosas”.

Estas versiones casi aseguran que esta imagen ha realizado procesiones desde hace más de siglo y medio.

Su procedencia de tallado  es desconocida, pero se sabe que tiene un estilo totalmente sevillano y las facciones de su rostro denotan el perfeccionamiento en los detalles que hacen sobresalir sus ojos de vidrio. “ La Lola”, como se le conoce en España, es una de las imágenes más bellas de nuestra Semana Santa dijeron varios de sus devotos.


SS Francisco: ” El verdadero poder es el servicio humilde”

Queridos hermanos y hermanas

Doy gracias al Señor por poder celebrar esta Santa Misa de comienzo del ministerio petrino en la solemnidad de san José, esposo de la Virgen María y patrono de la Iglesia universal: es una coincidencia muy rica de significado, y es también el onomástico de mi venerado Predecesor: le estamos cercanos con la oración, llena de afecto y gratitud.

Saludo con afecto a los hermanos Cardenales y Obispos, a los presbíteros, diáconos, religiosos y religiosas y a todos los fieles laicos. Agradezco por su presencia a los representantes de las otras Iglesias y Comunidades eclesiales, así como a los representantes de la comunidad judía y otras comunidades religiosas. Dirijo un cordial saludo a los Jefes de Estado y de Gobierno, a las delegaciones oficiales de tantos países del mundo y al Cuerpo Diplomático.

Hemos escuchado en el Evangelio que «José hizo lo que el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer» (Mt 1,24). En estas palabras se encierra ya la la misión que Dios confía a José, la de ser custos, custodio. Custodio ¿de quién? De María y Jesús; pero es una custodia que se alarga luego a la Iglesia, como ha señalado el beato Juan Pablo II: «Al igual que cuidó amorosamente a María y se dedicó con gozoso empeño a la educación de Jesucristo, también custodia y protege su cuerpo místico, la Iglesia, de la que la Virgen Santa es figura y modelo» (Exhort. ap. Redemptoris Custos, 1).

¿Cómo ejerce José esta custodia? Con discreción, con humildad, en silencio, pero con una presencia constante y una fidelidad y total, aun cuando no comprende. Desde su matrimonio con María hasta el episodio de Jesús en el Templo de Jerusalén a los doce años, acompaña en todo momento con esmero y amor. Está junto a María, su esposa, tanto en los momentos serenos de la vida como los difíciles, en el viaje a Belén para el censo y en las horas temblorosas y gozosas del parto; en el momento dramático de la huida a Egipto y en la afanosa búsqueda de su hijo en el Templo; y después en la vida cotidiana en la casa de Nazaret, en el taller donde enseñó el oficio a Jesús

¿Cómo vive José su vocación como custodio de María, de Jesús, de la Iglesia? Con la atención constante a Dios, abierto a sus signos, disponible a su proyecto, y no tanto al propio;  y eso es lo que Dios le pidió a David, como hemos escuchado en la primera Lectura: Dios no quiere una casa construida por el hombre, sino la fidelidad a su palabra, a su designio; y es Dios mismo quien construye la casa, pero de piedras vivas marcadas por su Espíritu. Y José es «custodio» porque sabe escuchar a Dios, se deja guiar por su voluntad, y precisamente por eso es más sensible aún a las personas que se le han confiado, sabe cómo leer con realismo los acontecimientos, está atento a lo que le rodea, y sabe tomar las decisiones más sensatas. En él, queridos amigos, vemos cómo se responde a la llamada de Dios, con disponibilidad, con prontitud; pero vemos también cuál es el centro de la vocación cristiana: Cristo. Guardemos a Cristo en nuestra vida, para guardar a los demás, salvaguardar la creación.

Pero la vocación de custodiar no sólo nos atañe a nosotros, los cristianos, sino que tiene una dimensión que antecede y que es simplemente humana, corresponde a todos. Es custodiar toda la creación, la belleza de la creación, como se nos dice en el libro del Génesis y como nos muestra san Francisco de Asís: es tener respeto por todas las criaturas de Dios y por el entorno en el que vivimos. Es custodiar a la gente, el preocuparse por todos, por cada uno, con amor, especialmente por los niños, los ancianos, quienes son más frágiles y que a menudo se quedan en la periferia de nuestro corazón. Es preocuparse uno del otro en la familia: los cónyuges se guardan recíprocamente y luego, como padres, cuidan de los hijos, y con el tiempo, también los hijos se convertirán en cuidadores de sus padres. Es vivir con sinceridad las amistades, que son un recíproco protegerse en la confianza, en el respeto y en el bien. En el fondo, todo está confiado a la custodia del hombre, y es una responsabilidad que nos afecta a todos. Sed custodios de los dones de Dios.

Y cuando el hombre falla en esta responsabilidad, cuando no nos preocupamos por la creación y por los hermanos, entonces gana terreno la destrucción y el corazón se queda árido. Por desgracia, en todas las épocas de la historia existen «Herodes» que traman planes de muerte, destruyen y desfiguran el rostro del hombre y de la mujer.

Quisiera pedir, por favor, a todos los que ocupan puestos de responsabilidad en el ámbito económico, político o social, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad: seamos «custodios» de la creación, del designio de Dios inscrito en la naturaleza, guardianes del otro, del medio ambiente; no dejemos que los signos de destrucción y de muerte acompañen el camino de este mundo nuestro. Pero, para «custodiar», también tenemos que cuidar de nosotros mismos. Recordemos que el odio, la envidia, la soberbia ensucian la vida. Custodiar quiere decir entonces vigilar sobre nuestros sentimientos, nuestro corazón, porque ahí es de donde salen las intenciones buenas y malas: las que construyen y las que destruyen. No debemos tener miedo de la bondad, más aún, ni siquiera de la ternura.

Y aquí añado entonces una ulterior anotación: el preocuparse, el custodiar, requiere bondad, pide ser vivido con ternura. En los Evangelios, san José aparece como un hombre fuerte y valiente, trabajador, pero en su alma se percibe una gran ternura, que no es la virtud de los débiles, sino más bien todo lo contrario: denota fortaleza de ánimo y capacidad de atención, de compasión, de verdadera apertura al otro, de amor. No debemos tener miedo de la bondad, de la ternura.

Hoy, junto a la fiesta de San José, celebramos el inicio del ministerio del nuevo Obispo de Roma, Sucesor de Pedro, que comporta también un poder. Ciertamente, Jesucristo ha dado un poder a Pedro, pero ¿de qué poder se trata? A las tres preguntas de Jesús a Pedro sobre el amor, sigue la triple invitación: Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas. Nunca olvidemos que el verdadero poder es el servicio, y que también el Papa, para ejercer el poder, debe entrar cada vez más en ese servicio que tiene su culmen luminoso en la cruz; debe poner sus ojos en el servicio humilde, concreto, rico de fe, de san José y, como él, abrir los brazos para custodiar a todo el Pueblo de Dios y acoger con afecto y ternura a toda la humanidad, especialmente los más pobres, los más débiles, los más pequeños; eso que Mateo describe en el juicio final sobre la caridad: al hambriento, al sediento, al forastero, al desnudo, al enfermo, al encarcelado (cf. Mt 25,31-46). Sólo el que sirve con amor sabe custodiar.

En la segunda Lectura, san Pablo habla de Abraham, que «apoyado en la esperanza, creyó, contra toda esperanza» (Rm 4,18). Apoyado en la esperanza, contra toda esperanza. También hoy, ante tantos cúmulos de cielo gris, hemos de ver la luz de la esperanza y dar nosotros mismos esperanza. Custodiar la creación, cada hombre y cada mujer, con una mirada de ternura y de amor; es abrir un resquicio de luz en medio de tantas nubes; es llevar el calor de la esperanza. Y, para el creyente, para nosotros los cristianos, como Abraham, como san José, la esperanza que llevamos tiene el horizonte de Dios, que se nos ha abierto en Cristo, está fundada sobre la roca que es Dios.

Custodiar a Jesús con María, custodiar toda la creación, custodiar a todos, especialmente a los más pobres, custodiarnos a nosotros mismos; he aquí un servicio que el Obispo de Roma está llamado a desempeñar, pero al que todos estamos llamados, para hacer brillar la estrella de la esperanza: protejamos con amor lo que Dios nos ha dado.

Imploro la intercesión de la Virgen María, de san José, de los Apóstoles san Pedro y san Pablo, de san Francisco, para que el Espíritu Santo acompañe mi ministerio, y a todos vosotros os digo: Orad por mí. Amen.